Descripción del proyecto por GRAS Reynés Arquitectos
La Compañía de Jesús tomó la decisión de trasladar la actividad educativa del conjunto histórico de la calle Montesión, ubicado en el casco antiguo de Palma, al centro situado en Son Moix. Este traslado afectó a 500 alumnos de bachillerato y ciclos formativos, quienes dejaron las antiguas aulas para mudarse a un nuevo edificio diseñado en consonancia con los modernos métodos pedagógicos.
El nuevo centro se insertó en la trama existente de pabellones. Los dos pabellones originales habían sido sucesivamente ampliados y reformados para adaptarse a los cambios en los sistemas educativos y a las demandas de normativas más exigentes. El nuevo pabellón, compacto y funcional, con una superficie de 6.200 m², se situó en la parte alta de la parcela, estableciendo un acceso independiente por la calle Andalucía.

Colegio Montesión por GRAS Reynés Arquitectos. Fotografía por Luis Diaz Diaz.
Este nuevo acceso, junto con la reorganización de los accesos de los pabellones existentes por la misma vía, solventó los problemas de movilidad, mejorando la conectividad en una calle más adecuada que el Camí de Son Rapinya. La disposición del nuevo pabellón generó un boulevard flanqueado por zonas verdes que hoy conecta los diferentes edificios, creando una «Rambla» de uso interno donde la vegetación existente se complementa con nuevos árboles y áreas ajardinadas que proporcionan sombra durante los meses cálidos.
El edificio se desarrolló en cuatro plantas. La planta baja actúa como un espacio de transición entre el boulevard y las plantas superiores, donde se encuentran las áreas docentes. En esta planta se ubican los servicios generales y una cafetería, separada del cuerpo principal mediante un porche cubierto que favorece la continuidad entre los espacios exteriores e interiores. El edificio, compuesto por dos volúmenes ligeramente desplazados para maximizar la superficie de fachada, alberga en su núcleo central una gran escalera que se eleva a doble altura y conecta las distintas plantas, promoviendo la interacción entre los usuarios.

Colegio Montesión por GRAS Reynés Arquitectos. Fotografía por Luis Diaz Diaz.
Alrededor de este núcleo, que también incorpora los servicios y cuartos técnicos, las zonas de circulación se concibieron como un ágora: espacios no solo de tránsito, sino también de encuentro, desde donde hoy se accede a las aulas situadas en las fachadas para optimizar la iluminación natural y la ventilación.
Las aulas fueron dispuestas según las necesidades del programa docente, con un enfoque en la flexibilidad, permitiendo la agrupación o división de espacios según fuera necesario. Los ambientes se diseñaron amplios y versátiles, alineados con los nuevos métodos educativos que priorizan el trabajo práctico, experimental y colaborativo, y hoy promueven la relación visual entre las aulas y los espacios de circulación, generando una continuidad espacial que refuerza el protagonismo del alumno en el entorno educativo.

Colegio Montesión por GRAS Reynés Arquitectos. Fotografía por Luis Diaz Diaz.
La fachada del edificio fue diseñada para responder a las necesidades de iluminación y ventilación mediante una piel de lamas de acero. Esta piel reacciona a las distintas orientaciones, optimizando las condiciones de confort interior en función de la incidencia solar y del programa de uso de las aulas. La modulación de las lamas varía según la orientación del edificio, adaptándose a las necesidades lumínicas a lo largo del día, lo que añade un carácter dinámico y visualmente interesante a la fachada. Su cromatismo refuerza esta diversidad, aligerando visualmente la masa compacta del edificio.
La envolvente del edificio se extendió hasta el nuevo pabellón deportivo, formando una estructura cubierta que protege las pistas de las inclemencias del tiempo. Este espacio polivalente, abierto y protegido, alberga canchas de fútbol sala, baloncesto y voleibol, y se conecta con las áreas exteriores y los patios mediante graderíos, creando un entorno continuo y multifuncional apto para eventos comunitarios.

Colegio Montesión por GRAS Reynés Arquitectos. Fotografía por Luis Diaz Diaz.
El complejo educativo fue diseñado bajo los más altos estándares de sostenibilidad, incorporando estrategias pasivas y activas desde las primeras fases del proyecto. El edificio obtiene la máxima calificación energética A y dispone de una instalación fotovoltaica de 89,24 kWp en cubierta, que genera una producción anual estimada de 133.860 kWh, evitando la emisión de 26,8 toneladas de CO₂ al año.
La materialidad, sobria y de proximidad, fue seleccionada por sus cualidades térmicas y acústicas, y hoy se presenta expuesta, destacando un enfoque funcional y directo que refuerza el carácter didáctico del conjunto.

Colegio Montesión por GRAS Reynés Arquitectos. Fotografía por Luis Diaz Diaz.
El nuevo edificio y el pabellón deportivo se integraron en el masterplan general del complejo, generando nuevas circulaciones. Aunque los niveles superiores (bachillerato y ciclos formativos) y los inferiores (primaria y secundaria) tienen accesos y espacios independientes, los exteriores están interconectados mediante patios, zonas verdes y recorridos accesibles. La configuración de los espacios exteriores otorga especial relevancia a las áreas destinadas al estacionamiento de vehículos sostenibles, como bicicletas y patinetes, promoviendo un acceso seguro y autónomo para los alumnos.