La situación de Castañeda esta temporada está dando que hablar. El jugador, que llegó en verano para hacer las veces de Tyson Carter en el … Unicaja, no ha dejado, desde entonces, de atravesar problemas de distinta índole, todos con un resultado negativo en su rendimiento como jugador del Unicaja. Desde el ‘no’ del seleccionador bosnio a contar con él en el Eurobasket, a finales de agosto, hasta una serie de pobres actuaciones con el equipo malagueño a lo largo de estos meses de competición que han llevado al club a buscar un refuerzo exterior.

Su situación actual resulta un tanto paradójica: ha pasado de estar prácticamente fuera del equipo a jugar 22:26 minutos este martes ante el Oostende, más que ningún otro jugador cajista. Hizo 12 puntos (1/2 en tiros de dos, 2/6 en triples y 4/4 en tiros libres), capturó dos rechaces y repartió cuatro asistencias, demostrando que se siente más cómodo haciendo de ‘uno’ que de ‘dos’, el rol que había venido a desempeñar al Unicaja. La ausencia de Perry, que se quedó en Málaga por decisión técnica, para descansar, propició que pudiera jugar en su posición favorita en el último envite europeo. Ibon Navarro se mostró satisfecho con sus minutos al ‘uno’ tras el bocinazo final.

Es cierto, también, que el contexto del partido es muy peculiar. Ibon Navarro, con los deberes casi hechos y el pase al ‘Round of 16’ virtualmente sellado, utilizó el partido para ‘meter’ en el equipo a los nuevos, Audige y Rubit, y también a Castañeda, al que parece que trata de recuperar para la causa. Al menos a corto plazo. Juanma Rodríguez confirmó en la presentación del último fichaje que por ahora la plantilla será de 14 jugadores, con Castañeda incluido. Y en el futuro ya se verá. Todavía no se le ha dado ‘carpetazo’ a su posible salida.

Todo hace presagiar que el problema de Xavier Castañeda (o ‘X’, como lo llaman en el vestuario) es mental y emocional, pues ya demostró en el pasado tener la capacidad para rendir a buen nivel: el año pasado fue el segundo máximo anotador de la Liga francesa, en la media temporada que jugó, hasta caer lesionado en febrero. Más allá de sus pobres números y actuaciones con su club, el estadounidense se redimió en la ventana con dos buenos partidos a nivel individual con la selección de Bosnia, evidenciando que lo suyo no es un problema de capacidad o talento.