La retirada parcial de BlackRock en Naturgy este miércoles ha sorprendido incluso a algunos asesores del propio fondo en España. Un movimiento «secreto» que, sin embargo, sí había sido trasladado a dos personas clave. BlackRock, a través de su filial Global Infrastructure Partners (GIP), había acordado la venta del 7% de Naturgy con Manuel de la Rocha, máximo responsable de Asuntos Económicos en Moncloa, y Francisco Reynés, presidente ejecutivo de la gasista española y vicepresidente ejecutivo del principal accionista (Criteria Caixa).

Un pacto de caballeros en el que todos buscan ganar. GIP —que, según BlackRock, gestiona esta posición con cierta independencia— comunicó esta misma semana al primer ejecutivo de la gasista su intención de reducir su participación hasta el 11%. Según explican fuentes conocedoras, la decisión de monetizar 1.800 millones de euros de su participación en Naturgy se basa en que, después de nueve años, han trasladado a Reynés que este recorte encaja con su estrategia, pero que no entra en sus planes vender más acciones.

El fondo también comunicó al presidente de Naturgy que pretende mantener su presencia en el consejo de administración, que en marzo pasó de dos a tres consejeros tras los cambios acordados en 2025. Global Infrastructure Partners cuenta con Rajaram Rao, Lucy Chadwick y, desde este año, Martín Catchpole. Una representación que, en principio, se ajustaba a su participación cercana al 20%, que desde entonces se ha reducido a la mitad.

Por su parte, la firma —que, aunque integrada en BlackRock, sigue liderada desde EEUU por el reconocido banquero nigeriano Adebayo «Bayo» Ogunlesi— también quiso contar con la luz verde de Moncloa. Un placet que buscó dejando claro que mantiene su apuesta por España. GIP detalló a De la Rocha que no pretende abandonar Naturgy y que quiere seguir siendo un socio a largo plazo tanto para la gasista como para el país. Un ejemplo, según explicaron, es su reciente acuerdo para crear una empresa conjunta con la constructora ACS para el desarrollo y la operación de centros de datos.

​Con movimientos limitados

Moncloa controla los movimientos de GIP en Naturgy desde que, en septiembre, aprobó en Consejo de Ministros su integración en BlackRock. El fondo estadounidense se comprometió, entre otras obligaciones, a no plantear al consejo de administración ni a la junta de accionistas de Naturgy una posible salida de bolsa antes de octubre de 2027, y a mantener el domicilio social en España.

Tampoco puede apoyar la venta de activos o la pérdida de control de filiales que «puedan poner en riesgo el buen funcionamiento de las actividades de transporte y distribución de energía eléctrica y gas natural en España». Pero, en este caso, la venta de una participación parcial encaja dentro del margen de actuación permitido a BlackRock en Naturgy.

Naturgy y los fondos guardan silencio

El resto de accionistas relevantes —Criteria, CVC e IFM— mantienen silencio ante el movimiento de BlackRock. Estos fondos, pese a haber reducido su participación en la auto-opa, siguen considerando atractiva su inversión, entre otras razones por la ambiciosa política de dividendos de la gasista.

Desde la compañía también prefieren «pasar palabra» respecto al movimiento de uno de sus accionistas. Naturgy considera que, tras lograr volver a los índices MSCI con la operación destinada a aumentar la liquidez, el objetivo en la gestión de su capital está cumplido y que ahora los accionistas son libres de ejecutar su estrategia. Aunque, como ha ocurrido en los últimos años, nadie espera que este sea el último movimiento relevante en su accionariado a corto plazo.

La retirada parcial de BlackRock en Naturgy este miércoles ha sorprendido incluso a algunos asesores del propio fondo en España. Un movimiento «secreto» que, sin embargo, sí había sido trasladado a dos personas clave. BlackRock, a través de su filial Global Infrastructure Partners (GIP), había acordado la venta del 7% de Naturgy con Manuel de la Rocha, máximo responsable de Asuntos Económicos en Moncloa, y Francisco Reynés, presidente ejecutivo de la gasista española y vicepresidente ejecutivo del principal accionista (Criteria Caixa).