Susurros
Remontadas
Atención al dato que ha publicado el colega y ‘hombre-dato’ de RAC1 Oriol Jové. Es la primera vez en sus 126 años de historia que el Barça gana cuatro partidos consecutivos que empezó perdiendo: Alavés (3-1), Atlético de Madrid (3-1), Betis (3-5), y Eintracht (2-1). ¿Qué podemos deducir de este dato? Pues que salimos empanados o que hay que mejorar el sistema defensivo, o las dos cosas. Ante el Eintracht el Barça fue incapaz de perforar la muralla alemana durante la primera parte pero en el segundo tiempo ya vimos un equipo más reconocible. Puede que, de manera inconsciente, les pase como a aquellos equipos del colegio que, al empezar el partidillo, el bueno se sentía tan superior al malo que le daba un golito de ventaja.
Bramidos
Gerard
Hace tan solo un par de temporadas, Gerard Martín viajaba con su equipo a Teruel, Algeciras, Tarragona o Cartagena. Eran los rivales de su equipo, la Unió Esportiva Cornellà, de la Primera Federación. Ahora los desplazamientos que realiza son un poco más largos. Ahora Gerard suele ir a jugar a Milán, a París, a Múnich o a Londres, porque ha conseguido lo que todos los niños futboleros sueñan de pequeños, llegar a un gran equipo. Gerard Martín lo ha conseguido gracias a su esfuerzo, a su trabajo y a su calidad, pero sobre todo gracias a la confianza que le ha dado un entrenador, Hansi Flick, cuando pocos apostaban por su continuidad en el primer equipo del FC Barcelona. Gerard Martín es el empleado que de la nada se volvió importante en el trabajo.
Aullidos
Roony
El pasado fin de semana asistimos al triunfo de la modestia. Mientras en Madrid estrellas contrastadas como Mbappé, Bellingham o Vinicius perdían el partido y los papeles ante el Celta del ‘Panda’, en Sevilla un chaval sueco se convertía en la estrella del equipo más joven de la Liga de los últimos 75 años. Deco, el director deportivo del Barça, lo fichó el pasado verano tras abonar solamente un millón de euros. Pocos conocían a Roony Bardghji, nacido en Kuwait, de raíces sirias y criado en Suecia. Este extremo sueco que acaba de cumplir los 20 años había jugado algunos partidos de Champions League con el Copenhague y se estaba recuperando de una larga lesión cuando Deco le propuso cambiar el frío de Dinamarca por el calor del Camp Nou.