Boris Becker fue un tenista que tuvo una vida extradeportiva movida. Muy movida, de hecho. El alemán, ganador de seis Grand Slams a lo largo de su carrera, se convirtió en el tenista más joven de la historia en ganar Wimbledon (17 años y siete meses). Hace pocos meses, estrenó su libro ‘Inside‘, en el que explica principalmente la peor etapa de su vida: su paso por la cárcel.

En una entrevista, el alemán reconoció haber conocido a Rafa Nadal mucho antes de que diera el ‘boom’ mediático. «A Rafa le conozco, porque tenía una casa de veraneo al lado de él en Mallorca, entre Manacor y Artá. Conocía a su familia», comentó, ya que posee una «casa de verano» muy próxima al hogar del español en Mallorca.

Novak Djokovic y Boris Becker, durante el homenaje

Novak Djokovic y Boris Becker, durante un homenaje / AP

Fue entonces cuando Becker optó por dar un consejo a Toni Nadal, que durante muchos años fue el entrenador de Rafa. «Cuando apenas tenía 14 o 15 años, le dije a Toni Nadal que lo mejor era que usara una sola mano para golpear de derechas. Y mira… le fue bien. Tuvo algo de mérito«, puntualizó el germano, que después de finalizar su carrera como jugador siguió vinculado al tenis.

Becker ha tenido relación con todos los miembros del ‘Big Three’. Con Djokovic es la más cercana, ya que fue su entrenador durante una de las épocas más gloriosas del serbio, pero también tuvo una anécdota con Roger Federer. «Es de Basilea, en la frontera con Alemania. Queríamos que representase a Alemania y no a Suiza, pero no se dio la posibilidad«, desveló.

Boris Becker, durante su etapa tenística

Boris Becker, durante su etapa tenística / AP

Años después, estaría viendo desde una cárcel a Rafa Nadal y Novak Djokovic competir para hacerse con el título de Wimbledon 2022. «Los europeos del este apoyaban a Novak a muerte y había mucho cariño hacia Rafa Nadal, porque es Rafa Nadal«, aseguraba en su libro ‘Inside’.

Su paso por la cárcel

Las malas decisiones de Becker, que fue acusado de cometer 29 delitos, le llevaron a una de las peores prisiones de Inglaterra: sustracción de propiedad, dos cargos de no revelación de su patrimonio y encubrimiento de deuda, al haberse declarado en bancarrota tras el impago de un préstamo de 3,7 millones.

«El sistema penitenciario de Reino Unido es muy duro, no hace falta mucho para que te metan en la cárcel. Perdí al 95% de mis amigos. En realidad, no quieres que te visite mucha gente. Tienes que centrarte en encontrar la manera de sobrevivir«, reconoció. Ahora, Becker tiene una vida tranquila en Milán, donde sus negocios funcionan, y muchos amigos se han vuelto a interesar por él. «Gracias, pero no», les contestó.