De la creación del NSN Cycling Team nos quedamos con que Iniesta se fije en el ciclismo

En un céntrico y flamante recinto de Barcelona, a estrenar nos dijeron, hemos asistido a la presentación del nuevo equipo NSN Cycling Team, proyecto apadrinado por Andrés Iniesta a través de su empresa de eventos y actividades deportivas.

La intención sobre el papel pasa por consolidar su apuesta por el ciclismo, dando continuidad al apoyo que, años atrás, ofreció a una pequeña empresa barcelonesa de bicicletas de gravel.

CCMM Valenciana

Celebramos que un personaje tan querido por el gran público centre su atención en nuestro deporte, aunque no podemos obviar que todo este movimiento se gestó desde la oportunidad de adquirir una licencia de World Tour que estaba, literalmente, pendiente de un hilo.

Durante toda la presentación, no se citó en ningún momento a Israel –el equipo del que NSN puede considerarse sucesor, con todo lo que eso implica–, ni los periodistas preguntamos por la gestión de la continuidad de un proyecto que, en los últimos tiempos, ha estado cercado de problemas.

Esta omisión es especialmente elocuente: demuestra que en el ciclismo hay ciertos temas que se evitan, por delicados o molestos, y que no conviene mencionar si se pretende mantener una imagen limpia y amable ante la opinión pública.

A ver, en ciclismo y en casi todo en la vida.

La presencia del alcalde de Barcelona, encargado de dar la salida al próximo Tour de Francia, reforzó esta teatralización.

Dió la bienvenida al equipo casi como si fuera un producto local, a pesar de que, entre dientes, se admitió que su “alma” es suiza y que su base operativa está en Girona.

Los colores del maillot, eso sí, reclaman Barcelona; habrá que creerlo.

Conocemos gente dentro del proyecto, y sabemos de la calidad de muchos de sus corredores, por lo que la expectación está servida, especialmente para ver cómo encaja el paso de un talento como Biniam Girmay al nuevo equipo.

NSN tiene tres años por delante para justificar su plaza en el World Tour y consolidarse en un pelotón exigente y competitivo.

Por ahora, se ha logrado blanquear el rastro de Israel, borrando un nombre “maldito” en el ciclismo.

De cara a 2026, en la salida del Tour desde Barcelona, ese nombre ya no estará entre los participantes.

Y así, entre gestos de marketing, estrategias de comunicación y omisiones estratégicas, NSN se presenta como un proyecto con ambición y paciencia, consciente de que, en el ciclismo, borrar el pasado no siempre es suficiente, pero siempre ayuda a empezar con un relato limpio.