El retrato de doña Sofía que preside hoy uno de los pasillos del Hospital Reina Sofía de Murcia no pasa inadvertido: con una presencia serena y profunda, la figura de la reina emérita parece escapar del lienzo para observar al espectador con una mirada que combina dignidad, calidez y humanidad. La obra, firmada por el pintor murciano Paco Fernández Ruiz, de 32 años y residente en Cehegín, está acaparando la atención de todos.
En Vanitatis hemos hablado con él para conocer cómo fue el proceso de creación del retrato, qué le inspiró a elegire sta imagen de la reina Sofía y qué emociones le despertó inmortalizar a una figura tan emblemática de la historia reciente de España. También nos ha contado cómo ha sido la acogida de la obra en el hospital y qué supone para él que su pintura esté ya expuesta de manera permanente.
Pregunta: ¿Qué te motivó a pintar un retrato de la Reina Sofía? ¿Fue un encargo o una decisión personal?
Respuesta: Se trata de un encargo que me realizó el Hospital Reina Sofía. Me llamaron en febrero, me hicieron la oferta y yo encantadísimo. No pude rechazarla. Cualquier pintor que se dedique al retrato considera un honor pintar a alguien de la realeza y más de su país. Para mí ha sido lo mejor, como este caso para la Reina Sofía, que fue la reina durante mi infancia y mi adolescencia. Ha sido un placer y una realización a nivel de retratista. Sin duda, tenía una base motivacional muy potente para llevar a cabo el retrato.
P: ¿Cómo elegiste la imagen o el momento que querías plasmar en el cuadro?
R: Cuando pinto a alguien me gusta idealizar, me gusta representar en el lienzo la idea, la imagen que hay en mi memoria de esa persona. Durante mi infancia y mi adolescencia reinaba Sofía y yo quería plasmar esa imagen, cómo la recuerdo, con qué edad. Como era imposible poder hacerlo yo con fotografías propias, tuve que recurrir a una imagen de internet de su rostro solamente, no quería coger la imagen de otro y copiarla. Busqué una fotografía que se viera como la tengo guardada en mi memoria, e hice modificaciones de luz y sombras para que no fuera igual.
Hice un camino de bastante trabajo digital para generar el cuerpo y el fondo. Para el cuerpo tuve la suerte de que una persona se ofreciera a posar, y de ahí pude tener la referencia para pintar las manos y el tejido del traje, aunque luego con Photoshop lo fui modificando porque quería que se pareciera lo máximo posible a una de las indumentarias que ha utilizado la reina en varias ocasiones, por lo que entendí que era un traje con el que se sentía cómoda. Fui cambiando las texturas, los colores, hasta que se pareció lo máximo posible.
P: ¿Qué aspectos de su carácter o personalidad querías reflejar?
R: Quise representar en ella una serie de atributos: templanza, mirada serena pero afectiva, amable y cercana. Quise que la pose fuera muy elegante y estilizada. La mirada es muy importante porque comunica. Quería representar una mirada con solera, con sabiduría de fondo, esos ojos azules. En parte subrayando sus raíces griegas, un poco esa mirada de Atenea, la diosa de la sabiduría. Quise reflejar todo eso en su rostro, en su mirada y en la pose. También quería que dentro de la rigidez de un retrato institucional hubiera cierto dinamismo, aunque fuera a través de los colores, que no fueran los típicos grises, sino tonos cálidos que contrastaran con el azul aguamarina del traje y la indumentaria.
P: ¿Qué significa para ti que la obra esté en el Hospital Reina Sofía de Murcia? ¿Cuándo se inauguró?
R: Para mí es un honor que me contactaran y quisieran que hiciera la pintura, porque este tipo de encargos llenan el corazón y motivan mucho para esta carrera. Que esté en el hospital y que represente a su patrona, a la reina, y que vaya a estar allí indefinidamente, por supuesto que es todo un honor. El cuadro se presentó el 27 de noviembre, coincidiendo con la celebración de la Milagrosa.
P: ¿Cuánto tiempo te llevó terminar el retrato?
R: El cuadro me llevó bastante tiempo. Para concretar la imagen, me llevó por lo menos un mes, analizando diferentes combinaciones de conjuntos, poses y fotografías. Hice varios bocetos con combinaciones distintas de colores en el fondo y en la indumentaria. Lo más difícil fue llegar a una combinación de colores, vestidos, etc., que me convenciera. Pintarla fue complicado porque no partía de una imagen hecha por mí, así que tuve que comprobar muchas cosas. Las fotos que utilicé tenían muy mala calidad. De hecho, llegué a tener casi terminada una réplica, pero decidí volver a empezar porque la cantidad de pintura sobre el lienzo hacía que no quedara elegante.
P: ¿Hay algún detalle del cuadro que para ti sea especialmente importante o emotivo?
R: En general, el cuadro no tiene un detalle más significativo que otro. Lo más importante es generar la obra completa. Ver que pude crear un retrato sin tener a la persona delante, a partir de muchos retos, y con la presión de retratar a una persona tan querida y representativa. Cuando vi imágenes de la Reina en los Premios Princesa de Asturias pensé: «Madre, estoy pintando a esta persona». Fue un momento de respeto y cierta sensación de vértigo. Lo realmente significativo fue poder terminarlo y ver la buena acogida que ha tenido.
P: ¿Cómo ha sido la reacción de pacientes, visitantes y trabajadores del hospital al ver el cuadro?
R: Ha tenido muy buena acogida por todo el mundo. Paisanos que han pasado por el hospital me mandan fotos junto al retrato y, en general, tiene muy buena recepción, también en redes sociales.
Paco Fernández Ruiz durante la presentación del cuadro. (Cortesía)
P. ¿Has hecho otros retratos de figuras públicas o de la realeza?
R: Sí, he pintado retratos de figuras públicas, no todas de gran repercusión, pero he hecho a varios decanos de la Facultad de Química de la Universidad de Murcia y al presidente del Colegio de Graduadas de la Región de Murcia. También pinté a una influencer para su programa. De la realeza, no, este es el primer retrato y espero que vengan muchos más.
P: ¿Sabes si la reina Sofía lo ha visto?
R: No sé si lo ha llegado a ver. Sí que se ha compartido en páginas con muchos seguidores de la Casa Real, pero no sé si ella lo ha visto. Para mí sería un honor que lo hiciera. Por cuestiones de protocolo no pudo estar presente en el hospital, pero sería increíble recibir alguna respuesta de ella.
El retrato de doña Sofía que preside hoy uno de los pasillos del Hospital Reina Sofía de Murcia no pasa inadvertido: con una presencia serena y profunda, la figura de la reina emérita parece escapar del lienzo para observar al espectador con una mirada que combina dignidad, calidez y humanidad. La obra, firmada por el pintor murciano Paco Fernández Ruiz, de 32 años y residente en Cehegín, está acaparando la atención de todos.