La configuración de un listado con lo mejor del año supone, en el fondo, realizar un ejercicio de equilibrios entre aquellas obras que nos han sorprendido, las que han respondido a las expectativas y las decepciones que es mejor guardar en el cajón. La repetida máxima de “no están todas, pero lo son todas”, debe entenderse en este tipo de elecciones más con el afán de descubrimiento que con la pretensión de encontrar las ya conocidas, al tiempo que se intenta ofrecer una rica representación de todos los títulos destacables.
Interior del cómic ‘En vela’, de Ana Penyas. ANA PENYAS (SALAMANDRA GRAPHIC)
Si pensamos en las obras esperadas, pocas disputarían este lugar a la nueva creación de Ana Penyas, que lleva demostrando una solidez narrativa y una lucidez reflexiva envidiables. En Vela (Salamandra Graphic) abandona la memoria histórica y el proceso de turistificación nacido en los sesenta para efectuar un diagnóstico tan certero como inquietante del hoy, de la precariedad de una sociedad que pierde el sueño ante la inexistencia de un futuro y, casi, de un presente. El insomnio como retrato de una realidad que relega la existencia a un día sin colores ni sonrisas, solo con ojeras y preocupaciones.
Interior del cómic ‘Encías quemadas’, de Natalia Velarde. Natalia Verlade (RESERVOIR BOOKS)
En el otro extremo, dos debuts brillantes en la narración larga: Natalia Velarde demuestra su incontenible fuerza narrativa en Encías quemadas (Reservoir Books), un relato onírico que desde la catarsis del duelo funda un arrebatador relato sobre las ficciones, orgánico y visceral en lo gráfico, que arrastra en la lectura con una fuerza visual absolutamente incontenible. La otra debutante, Marta Altieri, ya nos había sorprendido con su webcómic Joselito, tan atrevido en su forma como en su fondo, para volver a hacerlo con Hotel Abuel (Reservoir Books), una paradójica visita a un geriátrico donde sus personajes tendrán que recalar en un posible futuro. Con la forma de un manga, la autora consigue una contundente reflexión sobre el paso del tiempo, llevando a los jóvenes actuales a una vejez donde las formas de hoy, desde las redes sociales a la música, cambiarán por completo la noción de tercera edad, pero mantendrán la necesidad de acompañar nuestros últimos latidos.
El francés Blutch consigue en La nueva frontera (Sapristi) un poético muestrario de las incongruencias y maravillas del enamoramiento, desde un planteamiento tan surrealista en algunos momentos como íntimo y cercano en otros, en una obra que rompe todos los esquemas, como hace siempre el amor. También rompedora es Bruma (Aristas Martínez), la nueva propuesta de Martín López Lam, que desde su irreverencia formal se aproxima a un mundo apocalíptico que obliga a replantear lo que entendemos por humanidad. En Días sin escuela (Astiberri), Sento y Elena Uriel efectúan un ejercicio similar desde el recuerdo infantil de la crueldad de las matanzas de la atroz guerra de Bosnia, mediante la exposición de esa realidad en demolición donde la imagen de la escuela se alza como garante de una rutina que solo trae la paz.
Interior del cómic ‘Días sin escuela’, de Elena Uriel y Sento. Elena Uriel y Sento (ASTIBERRI)
El estreno de Genís Rigol en Brunilda en la Plata (Apa Apa Cómics) constituye otro ejemplo del descaro con el que los tebeos hoy desafían los cánones para encontrar lenguajes propios: desde el respeto a una tradición que mira a la estética del cómic y animación de los años treinta, Rigol desarrolla las conexiones entre cómic y teatro para reflexionar sobre la capacidad de las ficciones para transformar nuestra vida en una obra sugerente y distinta. También es distinta Margarita contra los vampiros (Liana, edición en catalán en Finestres), donde Raquel Gu y Javier Pérez Andujar componen un road comic que deja a Kerouac para abrazar a Azcona en un fascinante cóctel de referencias de cultura popular, de la televisión al cómic pasando por la música, creando un pastiche tan delicioso como apabullante en la cantidad de guiños que inunda cada viñeta.
En el cómic infantil y juvenil, las nuevas entregas de Policán o Superpatata coparán con seguridad las listas de más vendidos, compitiendo con la nueva entrega de Astérix de igual a igual, pero ojo a Las tres reinas, de Magali Le Huche (Garbuix), una obra que transforma el acoso sufrido por tres niñas en fuerza para reclamar su empoderamiento desde una sororidad juvenil que es capaz de enfrentarse al machismo, el racismo y el odio que la sociedad acumula con una refrescante bofetada de optimismo.
Interior del cómic ‘Bruma’, de Martín López Lam. Martín López Lam (Aristas)
En el apartado de recuperación de clásicos, hay que destacar que Paracuellos (Reservoir Books), la obra magna de Carlos Giménez, haya encontrado una edición recopilatoria a la altura de la mejor creación del cómic patrio, o que Martí sea reivindicado desde su inclasificable Dr. Vértigo (La Cúpula), pero hay que señalar como acontecimiento la recuperación de la obra ya descatalogada de Keko en Todo al negro (Norma), donde encontraremos desde el fascinante reto de continuar a Henry James con La protectora hasta la desasosegante compilación de historias cortas de La casa del muerto, pasando por ese misil directo a la base del sistema que es 4 botas. Cómics en los que Keko demuestra su inteligencia y lucidez al analizar su realidad circundante desde una mirada tan oscura en el trazo como de sutil ironía en su fondo.
En velaAna PenyasSalamandra
Crítica de Álvaro Pons y Noelia Ibarra
Entrevista de Anatxu Zabalbeascoa
Encías quemadasNatalia VelardeReservoir Books
Hotel AbuelMarta AltieriReservoir Books
La nueva fronteraBlutchTraducción de Regina López MuñozSapristi
BrumaMartín López LamAristas Martínez
Días sin escuelaSento y Elena UrielAstiberri
Brunilda en la PlataGenís RigolApa Apa
Margarita contra los vampirosRaquel Gu y Javier Pérez Andújar Finestres / Liana
Las tres reinas Magali Le HucheTraducción de Regina López MuñozGarbuix
Todo al negroKekoNorma