La tarde del miércoles ha sacudido los cimientos del plató del programa que regenta Joaquín Prat, cuando el exmarido de Elena Tablada se ha sentado para dejar zanjados algunos asuntos que la propia Tablada habló sin tapujos hace algunas semanas en Telecinco.
Fue en el programa ‘¡De Viernes!’ cuando la -también- ex de David Bisbal manifestó muchos detalles de su relación con Ungría. Detalles íntimos, a la par que «muy dolorosos» según ha confesado el propio empresario. Además, Tablada, hace menos de un mes, también explicó frente a las cámaras de Europa Press en qué punto se encontraba su relación con Javier. Una respuesta a la que el exconcursante de ‘Supervivientes’ no le ha parecido del todo bien.
Y ahora Elena 
Elena ha llegado a los premios Ídolo 3 horas más tarde de lo habitual debido a un atasco en la capital madrileña.
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Elena Tablada ha hecho este jueves su aparición estelar en la alfombra roja de los Premios Ídolo, una convocatoria que ella misma ha citado a los medios si querían saber respuestas ante el tema del que todo el mundo habla.
Y es que, a raíz de las declaraciones de Javier Ungría el miércoles en Telecinco, Elena no se ha quedado callada y ha decidido hablar sin tapujos sobre lo que piensa del que fuera su exmarido. La diseñadora de moda ha declarado llegar más tarde de lo habitual a la entrega de premios debido a los comunes atascos que se viven a diario en Madrid.
Es en ese momento cuando un reportero del espacio de Joaquín Prat ha preguntado si se había retrasado por la entrevista de su ex en el programa: «¿Cómo me voy a retrasar por eso, mi amor?» No sé… No», añadiendo que «no voy a hablar. Es un capítulo pasado de mi vida, y estoy muy feliz sin hablar de eso», ha declarado.
Lo que sí ha espetado, muy tajante, ha sido una indirecta en relación a los trabajos que el empresario ha realizado y por el que ha debido pagar algunas deudas. El reportero ha declarado que Ungría no entiende muchos de los trabajos de la diseñadora, a lo que Tablada ha contestado que «pregúntale a él por el suyo«.
Aunque, tal y como ‘El tiempo justo’ ha enseñado, en la intimidad de su hogar no tiene problema alguno en calificar a su ex. En una llamada grabada por el mismo espacio, Tablada ha declarado que «cuando dejas de mirar al payaso, se acaba el circo», haciendo hincapié en la idea de que Ungría ya no tiene cabida alguna en su vida actual.
La versión de Javier 
Javier ha contrarrestado la versión que su exmujer Elena Tablada dio hace unas semanas en el plató de ‘¡De Viernes!’.
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Con tono semblante, y voz serena, Javier Ungría ha contestado una a una a las preguntas de Prat y los tertulianos presentes en el plató. Según ha comenzado diciendo, la relación entre él y la diseñadora de moda y joyas se encuentra en un punto meramente respetuoso, debido a la custodia de la hija que ambos comparten.
Sin embargo, según ha detallado el empresario, las disputas entre Tablada y él no han dejado de ser frecuentes desde su divorcio: «Yo digo que son las 18:00 y ella me dice que son las 6 PM… discutimos por todo”, ha confesado. Incluso, en lo que respecta al proceso judicial, ha corroborado que la sentencia está plenamente dictada, y que el interés por su parte no va a ser apelar a otros recursos. Un proceso de lo más tortuoso, tal y como ha definido Prat, y al que Javier ha dictaminado que se encuentran en «la recta de salida».
Indignado por la entrevista 
Javier Ungría y Elena Tablada estuvieron casados durante cuatro años.
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En lo que respecta al final abrupto de la relación amorosa que Ungría y Tablada mantenían, el empresario ha confesado que «hace tiempo que dejé de pensarlo», añadiendo que «las cosas no terminaron de la mejor manera, pero lo que vino después fue peor. A ella no le gustó mucho cómo acabé la relación».
Incluso, Prat ha llegado a mencionar que Tablada llegó «a llamar bruja a tu madre», en referencia a la progenitora de Javier, entre otras muchas cosas que Elena mencionó en la entrevista concedida en ‘¡De Viernes!’. Algo a lo que Ungría ha querido sentenciar rotundamente: «Lo que más me duele es que dentro de 10 o 15 años mi hija pueda ver estas cosas», añadiendo que no le han sorprendido las declaraciones de su exmujer pero que sí le dolieron.


Cosas tan dolorosas como intimidades acerca de él y su familia, de la que dice estar «profundamente orgulloso de ella». Además, Javier ha comentado que no comparte la idea de que Elena Tablada se viera en la obligación de casarse con él, puesto que ha asegurado que de su relación como novios guarda recuerdos «maravillosos».
Detectives y hábitos poco saludables
Prat ha indagado en el tema del detective que la exmujer de Ungría contrató para vigilarle: «Imagino que querrían saber en qué me gastaba el dinero… Ocho meses, dos empresas distintas», dejando en el aire que no ha sabido hasta hoy los detalles exactos del porqué de los detectives que le buscaron la pista durante meses.
Incluso, ha hablado de los hábitos «poco saludables» a los que habría estado acostumbrado el empresario, a lo que simplemente, se ha dedicado a indicar que él sabe quién es y quién no es, añadiendo que muchas de las filtraciones a la prensa han provenido, en la mayoría de ocasiones, de Tablada.
Para terminar, Prat ha incurrido en el tema de si él también ha contribuido a avivar el problema con su expareja, a lo que Javier se ha mostrado muy severo: «No soy ningún santo, y los dejamos de poner de nuestra parte».
Su paso por ‘Supervivientes’ 
Javier Ungría llegó a contar en ‘Supervivientes’ que podría abandonar el concurso debido a un proceso judicial abierto. Y así fue.
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Prat ha requerido saber la respuesta sobre qué fue aquello que le sorprendió más a Elena del paso de ‘Supervivientes’ de su exmarido, a lo que Ungría ha reiterado que «siempre he visto un reality en televisión nunca pensé que me fuera a tocar», dejando claro que no fue cosa suya el hecho de haber participado por el concurso. Un momento que, además, ha definido como «complicado» por el proceso judicial que tenía abierto con su hija de por medio.
Además, ha confesado que uno de los mayores motivos por los que lanzarse a la isla de Republica Dominicana fue el caché que la organización del concurso le ofreció: «Obviamente, lo hice por eso: supervivencia, experiencia… Y no tanto por la deuda del restaurante», afianzando así la idea de que los pagos pendientes en sus negocios no fue el motivo principal de su viaje.