Un Covirán condenado a la derrota desde la salida a la pista de la Bombonera, dio la cara en el Principado, aunque se complica más … la permanencia y ve como se alejan los rivales directos, como el Morabanc, ya a tres triunfos de margen. El equipo de Ramón Díaz dominó en los dos primeros cuartos pero, a partir del descanso, pagó el esfuerzo con una plantilla mermada, con solo diez jugadores y escaso banquillo para soportar el tren y ritmo, en un choque muy físico y con muchas faltas personales.

Evans despertó al Andorra a partir del tercer cuarto. Una reacción final con triple de Thomas acercó al 83-79 con poco más de minuto y medio para la bocina. Incluso al 83-81 con una bandeja de Rousselle. Al final, 86-81, con Ramón Díaz descalificado tras reclamar a los árbitros falta en una entrada a canasta del base francés.

El Covirán llegó de nuevo con mucha urgencia a una nueva salida en la Liga Endesa. Con el único triunfo conseguido frente al Valencia Básket, de mucho mérito pero insuficiente, sigue anclado en el fondo de la clasificación. Necesitaba de forma imperiosa ganar para no alejarse más de la salvación y que el hueco sea todavía mayor en relación con los rivales que le anteceden en la tabla, entre ellos el Morabanc Andorra, cuya visita cobró mucho más interés que las de Lérida, Lugo o Girona. La derrota en casa ante el Casademont Zaragoza le hizo mucho daño.

El Covirán está lastrado por las lesiones de Valtonen y Kljajic y las bajas de Hankins y Aurrecoechea, lo que le lleva a un proceso de recomposición abierto, con el francés Williams Howard y el ghanés Amida Brimah todavía muy poco rodados y pendiente de dos incorporaciones que completen su róster. De momento, en el Principado, dispuso de once jugadores, sin que Díaz tirara al final de un pívot del filial como Khalifa Gaye o Ossi Cerdà, aunque se lo pensara. Para colmo de males, Brimah también estuvo ausente a última hora, nada más llegar al hotel se marchó a Madrid para asistir al nacimiento de su hijo mediante cesárea.

A perro flaco todo se le vuelven pulgas. Por tanto, intentó competir al máximo con diez hombres. Más difícil, imposible. Cortó a Aurrecoechea y se marchó Hankins al Maccabi, acto seguido. Esta vez no llevó pívot alguno del filial y salió de la citación Brimah. La mala suerte persigue a los granadinos.

En el cinco inicial formaron Lluís Costa, Thomas, Munnings, Bozic y Babatunde mientras que Joan Plaza alineó a su habitual, con Evans, Best, Okoye, Pons y Pustovyi, el gigante ucraniano que obligó al Covirán a usar el ‘small ball’, cuatro pequeños con Burjanadze en la posición de cinco.

Los andorranos empezaron pronto a cargar el juego en el poste bajo, donde Pustovyi recibe faltas, al igual que Bozic, con 4-2. Un triple de Costa dio la primera ventaja: 4-5. Otro enceste del barcelonés al 4-7. Lo bordó el base internacional con sus asistencias y puerta atrás, para Tunde y 8-11, con el único problema de la torre ucraniana, que sumó los ocho primeros puntos. Rousselle, Howard y Durán, las primeras rotaciones.

La idea era cargar de faltas a Pustovyi, lleva dos y diez puntos en su haber. Burjanadze relevó a Tunde. Grave error con la defensa zonal al quedarse solo Kuric, un especialista, inoportuna seguramente. Díaz la hizo alternativa, con vuelta a individual en los últimos segundos de la posesión. Pere Tomàs completó la rotación. Los tiros libres mantuvieron al Covirán en el marcador, aunque Kuric igualó la situación al final del primer cuarto: 22-22.

Kuric se elevó a los once puntos en el inicio del segundo cuarto, por lo que el Andorra volvió a tomar la iniciativa. 28-25. Best secundó al esloveno, con dos faltas y un parcial de 11-4 puso el 31-26. Babatunde se confirma como una gran revelación y voló a nueves puntos, con triple de Costa que obligó al tiempo muerto de Plaza, 31-35, en el ecuador del segundo cuarto. Un 0-11 con mate de Tunde: 31-37.

Tercera falta de Pustovoyi, que dio lugar a la presencia del ex nazarí Rubén Guerrero. Thomas por fin brotó, como Evans y 37-41, con buena capacidad rebotedora sin Hankins: 16, ocho en ataque. Despedida de un buen primer tiempo de los granadinos con un triple de Matt Thomas, para el 42-47.

El Covirán se cargó de faltas en el tercer cuarto, donde Evans lanzó a los suyos para dar la vuelta al partido, con el marcador apretado 66-63 gracias a la gran actuación del croata Luka Bozic en las filas de los granadinos.

Buenos minutos de los andorranos pero el Covirán resistió con garra. 73-65, máxima distancia en los locales, con triple de Pons, el conjunto de Ramón Díaz resiste por Bozic. La renta del Morabanc se estabilizó en torno a los siete puntos (74-67) a siete minutos de la bocina.

El croata Luka ya en 21 puntos, aunque hizo un poco la guerra por su cuenta. Ramón Díaz regresó a la defensa zonal, pero un lanzamiento exterior de Costa no entró y Evans impulsó de nuevo a los del Principado, con tiempo del entrenador granadino, 78-69. El tramo final se hizo muy duro para un Covirán agotado, con pocos recursos desde el banquillo y de más a menos debido al desgaste físico. Apretado desenlace con polémica en una última acción con posible falta a Rousselle, que no fue señalada y costó la técnica descalificante a Ramón Díaz.

Ficha técnica

Morabanc Andorra: Evans (27), Best (0), Okoye (12), Pons (8), Pustovyi (12), cinco inicial, Udeze (2), Luz (1), Ortega (2), Bassas (0), McKoy (6), Kuric (16) y Guerrero (0).

Covirán: Costa (11), Thomas (20), Munnings (2), Bozic (24), Babatunde (11), cinco inicial, Tomàs (0), Howard (3), Burjanadze (6), Durán (0) y Rousselle (4).

Parciales: 22-22, 20-25 (42-47), 26-18 y 18-16 (86-81, final).

Árbitros: Óscar Perea, Rafael Serrano y Rubén Sánchez Mohedas.

Incidencias: Pabellón Toni Martí de Andorra. 2.934 espectadores. Partido de la décima jornada de la Liga Endesa.