Según el barómetro de consumo realizado por el Instituto Francés de la Moda (IFM), la aplicación de venta de ropa de segunda mano Vinted, de origen lituano, ocupa el primer puesto entre las marcas textiles más presentes en Francia durante el primer trimestre de 2025. Lidera tanto en ventas online como en tienda física, superando a gigantes como Amazon, Kiabi, Shein o Zara. En conjunto, la segunda mano ya supone el 10,9 % del volumen total de compras de moda, una cifra que asciende hasta el 16,3 % entre los jóvenes de 18 a 34 años.
Aunque no hay una cifra exacta y reciente de usuarios de Vinted en España, la plataforma cuenta con una gran popularidad y es muy activa en el país, siendo España uno de sus mercados clave en Europa, compitiendo con otras aplicaciones como Wallapop, pero con un enfoque más específico en ropa y moda de segunda mano. Con una base global de 65 millones de usuarios (a finales de 2024).
Sin embargo, detrás de este entusiasmo ha ido creciendo un problema silencioso. Cada vez hay más prendas nuevas, sobre todo de plataformas como Shein o Temu, que se revenden en Vinted como si fueran artículos de segunda mano.
Ropa nueva disfrazada de «vintage»
El engaño es más común de lo que parece. Un ejemplo: un corsé floral vendido por casi 48 euros en Vinted. El anuncio parecía normal, hasta que otro usuario ofrecía el mismo corsé al mismo precio y lo describía como “vintage” y “años 2000”. En realidad, la prenda procede de Temu, donde cuesta unos 12 euros.
Categorías demasiado amplias —como vintage, tendencia o boutique parisina— facilitan que estos vendedores pasen desapercibidos. Muchas de estas prendas ni siquiera han estado en un armario: se compran nuevas a bajo coste y se revenden de inmediatousando descripciones ambiguas y fotos cuidadosamente elegidas.
Lo que dice Vinted y lo que ocurre
Oficialmente, Vinted prohíbe el dropshipping, que es un modelo de comercio electrónico donde vendes productos en tu tienda online sin tener inventario físico; actúas como intermediario, y la reventa de productos nuevos comprados al por mayor.
Según sus normas, estos artículos “no tienen cabida” en la plataforma. La realidad, sin embargo, muestra otra cosa: las denuncias no siempre derivan en sanciones, los perfiles sospechosos continúan activos y muchos anuncios no se eliminan por falta de pruebas sólidas. Los vendedores más hábiles retocan fotos, ocultan etiquetas y usan palabras clave que atraen sin levantar sospechas. Con esto se llega a un apoyo indirecto al mismo sistema de sobreproducción que intentan evitar.
Dropshipping en VintedLa RazónCómo saber si estamos ante un producto de dropshipping
Detectarlo no siempre es sencillo, pero hay señales que pueden ayudarte:
Pistas en las fotos
- Distintos modelos en un mismo anuncio: la prenda probablemente nunca perteneció al vendedor.
- Fondos incoherentes o generados artificialmente.
- Fotos demasiado perfectas, sin arrugas ni señales de uso.
Señales en el perfil
- Gran volumen de prendas “nuevas sin etiqueta”.
- Valoraciones que insinúan retrasos, problemas o artículos distintos a la descripción.
- Descripciones vagas y ausencia de marca.
La herramienta más eficaz: Google Lens
Google Lens es una herramienta de reconocimiento visual que utiliza la inteligencia artificial para identificar objetos, texto e imágenes a través de la cámara de tu dispositivo o de fotos guardadas. Para este problema, una búsqueda inversa de imágenes puede aclarar todo en segundos.
Basta con hacer una captura de pantalla y dejar que la herramienta compare la foto con catálogos online. Si aparece en Shein, Temu, Alibaba o similares, lo más probable es que sea dropshipping.
Un reto para la segunda mano
La segunda mano sigue siendo una alternativa valiosa frente a la moda rápida, pero prácticas como estas ponen en riesgo la confianza y la propia esencia del modelo.
Mientras la plataforma intenta reforzar sus controles, los usuarios se ven obligados a estar más atentos que nunca. Porque lo que muchos compran pensando que es sostenible, usado y local… a veces acaba siendo justo lo contrario.