El pasado 13 de diciembre, Alba Díaz cumplió 26 años. La joven no ha tenido una vida fácil y, en muchas ocasiones, ha reprochado a su madre que no hubiese estado todo lo presente que ella necesitaba. Vicky Martín Berrocal, que ha tratado de buscar lo mejor para ambas, ha tenido que lidiar con este lastre la culpabilidad. Ahora que su hija es mayor, la entiende un poco mejor y, desde una perspectiva más adulta, abraza a su progenitora; sanando su relación. 

Vicky siempre ha querido darle todo a su hija. Por eso, cuando se separó de Manuel Díaz, se volcó en su trabajo. La de Huelva no quería depender de un hombre para sacar adelante a su pequeña, así que trabajar sin descanso fue la única solución que encontró. Y, en fechas como el cumpleaños de la niña, ella ponía toda la carne en el asador para demostrarle lo mucho que le importaba. Veinte años más tarde, lo sigue haciendo. 

Los 26 de Alba

Para celebrar el último aniversario de Alba, Vicky organizó una escapada al campo, a la que no faltaron, además de Marcos, el novio de la homenajeada, Rocío y Victoria, tía y abuela de la joven, y varias amigas de esta, como la actriz Carmen Jedet. 

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Vicky ha organizado para su hija una fiesta con sus amistades más ceranas

@vickymartinberrocal

“No están todos, pero si esto no es ganar en la vida, dime qué es”, escribió ella en redes al compartir el vídeo en el que sus seres queridos le cantaban Cumpleaños Feliz. Para Alba, haber logrado esto es muy importante. En su infancia se sintió sola y desplazada. Cambió seis veces de colegio y le hicieron bullying en los diferentes centros a los que acudió. Ser hija de padres famosos en una escuela de Dos Hermanas, la marcó de por vida; un reproche que le ha hecho en alguna ocasión a su madre

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Alba habría querido que su madre estuviera más presente en su día a día, pero siempre estaba trabajando

@vickymartinberrocal

Afortunadamente ahora, su realidad es otra. Gracias a todo lo que vivió, ha aprendido que no debe cambiar por nadie, y que debe respetar su forma de ser. Sabe marcar límites y tiene muy claro por dónde no piensa pasar. Esto, lejos de alejarla de la gente, la ha acercado a aquella que realmente le interesa y que la valora. 

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En el día de campo que Vicky organizó para su hija, los invitados hicieron sus propios bollos de pan

@vickymartinberrocal

Vicky organizó para su (no tan) pequeña un día inolvidable. Hubo tarta de chocolate, burros blancos tan esponjosos que parecían una nube, pinchos de tortilla, tablas de quesos, gildas y hasta hicieron su propio pan. Y todo sin parar de reír y festejando la vida de la cumpleañera. 

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El almuerzo cumpleañero fue tipo buffet y de lo más variado

@vickymartinberrocal

Y por si la reunión de amigos y familia no había sido bastante, Vicky se quitó su coraza y compartió algunos detalles inéditos del nacimiento de su hija Alba. “Un día como hoy, hace 26 años, estaba a punto de dar a luz. Me habían contado que ser madre era increíble, que iba a querer a ese ser más que a nada en el mundo, que la vida me iba a cambiar para siempre”, le dedicó en las redes sociales. 

Vicky no se imaginaba siendo madre

“Me hablaron de cómo es capaz de querer una madre a una hija… y mil cosas más.
Pero fue a las siete y media de la tarde cuando entendí, que todo lo que durante 9 meses había escuchado, se quedaba en un suspiro y que el amor era mucho más grande, más profundo, más transformador de lo que nadie me había contado jamás”.

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Vicky nunca se había imaginado como madre, pero cuando nació Alba experimentó el mayor amor de su vida

Archivo Lecturas

Vicky no se imaginó siendo madre. De hecho, no era algo que ella anhelase. Así lo confesó ella misma en su libro. Pero, cuando vio el rostro de Alba, su perspectiva cambió. “¿Fui un error?”, le preguntó su hija años más tarde. Sentada una frente a la otra y teniendo una conversación de lo más sincera en ‘A solas con’, su podcast. “Yo nunca quise ser madre. La gente decía: ‘Yo quiero ser madre, me quiero casar y tener hijos’. Yo no, yo veía un carro y salía corriendo. Pero llegaste tú, maravillosa Alba. Y ahí empecé a quererte, en ese preciso instante, cuando me dijeron que estaba embarazada. Corrí a tu padre, se lo dije, y a partir de ese momento la vida de una madre cambia. Eres madre nueve meses después, pero inmediatamente cambia todo”.

Nunca se había planteado lo de tener familia, pero cuando le anunciaron que un bebé venía en camino, Vicky supo que ya la amaba con todo su ser. Y, cuando esta vino al mundo, le hizo la promesa de darle todo lo mejor; aunque a veces se haya equivocado.