Sí, tras anunciarse de que las tarjetas microSD están de
vuelta a los smartphone, ahora también sabemos que le
acompañarán las configuraciones de memoria RAM de 4
GB. Y es que volveremos a ver configuraciones básicas
donde se opta por la cantidad justa y necesaria de memoria
RAM para que el sistema operativo funcione. Todo ello
unido a estas capacidades de almacenamiento ampliables para
compensar que veremos una futura generación de dispositivos
que será peor que la actual en ciertas
circunstancias.
Optar por 4 GB de memoria RAM deja claro que estos móviles
tendrán importantes carencias ligadas al rendimiento de
aplicaciones pesadas, como pueda ser juegos. Además de
perder facultades avanzadas, básicamente, todas
aquellas a las que involucre funciones inteligentes o
basadas en inteligencia artificial. Esto implica que
comenzaremos a ver importantes brechas de rendimiento y funciones
entre dispositivos de gama de entrada o baja, respecto a la
media.
Los fabricantes de smartphone buscan así ahorrar chips de
memoria RAM y NAND
Actualmente, a las puertas de 2026, la mayoría de smartphones de
gama de entrada o baja (150 euros), ya están prácticamente
estandarizados en los 6 GB de memoria RAM junto a
configuraciones de almacenamiento de 128 y 256 GB. Por 300 euros
entramos en la gama media, con dispositivos que ya recurren a
paneles OLED, mayor resolución, entre 6 y 8 GB de
RAM y 128 a 256 GB de almacenamiento.
La gama media alta ronda los 500 euros ofreciendo 8 y 12
GB de RAM. La gama alta, por 800 euros, ya ofrece 12 GB de
memoria RAM, pudiendo encontrar versiones vitaminadas con
16 GB de RAM. En el segmento premium o tope de gama, que
ya está por encima de los 1.000 euros, siguen estandarizados los 12
GB, pero encontrando dispositivos en versiones exclusivas que
llegan a ofrecer entre 16 y 24 GB de RAM.
Ahora, la diferencia estará en que los modelos de gama baja
comenzarán a moverse con 4 GB de RAM. El
almacenamiento será normal ver opciones de 64 GB,
pero todo ello, a precios más elevados. De ahí el resurgir la
ranura microSD en los smartphones. Y es que las compañías pueden
vender móviles con muy poca capacidad de almacenamiento para
ahorrar en costes de fabricación. El usuario, si quiere más
capacidad, únicamente tendrá que insertar una tarjeta microSD para
permitirle almacenar más imágenes, vídeos o juegos.
Google se verá obligada a optimizar el sistema operativo
Android ante la llegada de dispositivos con 4 GB de RAM
Pasamos de tener smartphones de gama baja con hasta 8 GB de
memoria RAM, a que todos ellos contarán con únicamente 4
GB. Esto también implica que Google deberá optimizar su
sistema operativo Android para que funcione con menos
RAM. Vamos, en esencia, lo que ha hecho Apple con
iOS, donde es bastante llamativo ver como los iPhone
utilizan hasta casi 4 veces menos memoria RAM que
sus homólogos en Android.
Por otro lado, los desarrolladores de aplicaciones también
podrían tener que realizar optimizaciones o recortes para
garantizar la compatibilidad de sus aplicaciones o
juegos con dispositivos con 4 GB de RAM. Así que resulta
interesante ver cómo la fiebre por la IA ha afectado a toda
la industria tecnológica. Incluso al lanzamiento de
Half-Life 3, ya que su lanzamiento está relacionado con la Steam
Machine. Ordenador (o «consola») que se ha retrasado debido a los
problemas ligados a los altos costes y la disponibilidad de la
memoria RAM.

