Desde la época dorada del cine de Hollywood, las actrices se han convertido no solo en creadoras de tendencias, sino también en las más grandes influencers. Muchos conocen el perfume de Chanel nº5 gracias a Marilyn Monroe, mientras que Sophia Loren consiguió que el cateye italiano, su icónico delineado doble, se convirtiera en una de las técnicas más famosas del momento, con un impacto tan grande que todavía sigue muy presente.

Ellas también han sido las adelantadas de los procedimientos estéticos y los cosméticos con la tecnología más avanzada. Antes, solamente podían acceder a ellos aquellas personas que podían pagar grandes sumas de dinero, sin embargo, hoy en día estos avances son para todo el mundo gracias a firmas accesibles que ponen los activos más punteros al alcance de todos.

Ahora, la epigenética está en el centro de todas las conversaciones de los expertos en belleza, ya que busca cambiar de forma externa nuestros genes, haciendo que la información que tenemos desde que nacemos, se modifique y podamos alterar destinos de los que antes no podíamos escapar, como que nos salgan arrugas desde joven o la predisposición a las manchas en la piel.

Nivea ha sido una de las primeras firmas en hacer accesible la epigenética para todo el mundo, lanzando el sérum rejuvenecedor Cellular Epigenetics que reactiva las funciones de juventud de la piel. Su fórmula contiene epicelline, un activo patentado que revierte la edad biológica de la piel. Este, junto a otros ingredientes clave como tres tipos de ácido hialurónico, combaten los signos del envejecimiento y devuelven a las células su vitalidad en tan solo dos semanas.

Maribel Verdú, reconocida actriz española, es la embajadora del sérum, representando la belleza real y auténtica, en línea con la filosofía de la marca de cuidarse por dentro y por fuera. Hemos podido hablar con ella para que nos cuente no solo algunas anécdotas de su carrera, sino también sus imprescindibles de moda y, sobre todo, belleza. 

Maribel, mirando tu trayectoria, ¿Qué personaje recuerdas con más cariño?

Ay, soy incapaz de quedarme solo uno. Sería muy cruel por mi parte con todos los que he hecho tan bonitos. Pero hay uno que me da mucha, mucha ternura, que es uno que hice en una peli que se llama Carreteras Secundarias, que no es muy conocida, pero que recuerdo con muchísima ternura. Y luego mucha ternura me da también el de Abracadabra.

¿De qué manera crees que el cine español ha avanzado en la representación de la mujer y qué queda por hacer?

Queda todo por hacer. Queda muchísimo por hacer. Ahora se están abriendo camino muchísimas directoras talentosísimas, muchísimas guionistas. Es increíble ver en los rodajes cada vez más técnicas, electricistas, foquistas… Antes no existía, es que no había ni una. Y que no fueran de producción. Ahora está todo lleno de mujeres, pero queda mucho por hacer, de verdad, mucho. El machismo sigue imperando por todas partes.

Algo que se ha visibilizado en los últimos años es que, a partir de una edad, a las mujeres se las suele apartar a un lado en la industria del entretenimiento. ¿Crees que se deja de recibir papeles interesantes o con peso en la historia después de los 40?

Sí, yo diría que quizá un poco más. Ahora mismo los 40 ya no son tan graves, pero los 50 sí lo son. No es mi caso, yo sigo haciendo protagonistas, haciendo personajes increíbles, pero es verdad que existe. También es cierto que estoy empezando a ver, por ejemplo, marcas importantes que tienen como imagen a mujeres de más de 50. Porque es que somos reales, existimos, estamos ahí y todo el mundo más vale que llegue a esa edad, por que si no lo otro ya sabemos lo que significa. Me parece muy bien que haya publicidad para gente joven, pero que también para cada persona, ya que independientemente de la edad que tenga, necesitan un producto distinto. 

¿Crees que el cine sigue representando a las mujeres mediante estereotipos o ha cambiado?

Yo, por ejemplo, mi carrera la he hecho y sigo haciéndola a base de noes. No quiero hacer personajes de un determinado perfil. Quiero hacer mujeres luchadoras, que tienen una una vida, una manera de pensar y una forma de entrenarse a la vida desde un lugar distinto. A mí me han llegado a ofrecer personajes que digo «¿Y qué aporto yo? ¿Qué es esto?» Es cierto que existen ese tipo de mujeres, pero no me apetece a mí interpretarlas. Hay muchos estereotipos, pero ya te digo que no he querido nunca interpretarlos porque no me gustan, no me llaman la atención.

Hablando de moda, ¿qué prenda o detalle de tu armario te hace sentir inmediatamente tú misma?

Una blazer. Me pongo un vaquero, o lo que sea, y me pongo mi blazer  grandota y ya me siento yo misma.

¿Cómo sueles prepararte para una alfombra roja?

Con mis estilistas de toda la vida, Jose y Paco, y ahí jugamos y elegimos según el mood que tengas, si me apetece ir más masculina, más romántica, más cañera… Es como una película dentro de tu vida, esa escena de vestirte, disfrazarte y y ver cómo te encuentras mejor justo en ese determinado momento de tu vida.

En los últimos años, la epigenética ha mostrado que factores como el estrés, la alimentación o el sueño influyen en la piel y en el envejecimiento. Debido a esto, ¿has incorporado cambios en tu rutina de belleza o estilo de vida?

Pues es verdad que que cada vez me cuido más, cada vez intento ser más moderada con todo. El sol que me parece súper necesario, pero ahora, por ejemplo, no lo tomo a pelo, siempre debajo de una sombrilla o con un sombrero, eso sí, con protección y eso lo llevo haciendo mucho tiempo. Pero a mí, que me gusta mucho hacer ejercicio, ahora soy mucho más moderada con él. Lo hago, pero sin obsesionarme, porque es verdad que si no el ejercicio también envejece mucho. Solamente quiero tener muy sanos mis huesos y fuertes los músculos.

¿Cuál es el mejor consejo de belleza que te han dado y que sigues aplicando hoy en día?

Duerme siempre que puedas. Duerme, duerme y duerme. Es importantísimo dormir.

¿Qué cosmético no puede faltar nunca en tu neceser?

Perfume, mi perfume. Yo soy incapaz de salir de casa sin perfume. Y desde luego, sin una buena hidratante para la cara. Es que no puedo ducharme y no ponerme una hidratante, porque es que si no la piel, más ahora ya con mis años y la menopausia, me tira. Entonces tengo que hidratarla bien.

Para terminar, ¿qué consejo darías a quienes quieren cuidar su piel y su bienestar desde un enfoque realista y sostenible en el tiempo?

Creo que debemos cuidarnos desde la conciencia y no desde el «quiero parecer joven». Aunque es una frase muy manida, debemos cuidarnos desde el «quiero ser mi mejor versión», la mejor versión de mí misma. Voy a cumplir 55, pues quiero estar bien a mis 55, pero no quiero pretender que parezca que tengo 40 años. Lo que quiero es tener calidad de piel, calidad de huesos, y calidad de vida y eso y se consigue haciendo las cosas con sentido común, compensando todo moderadamente, pero sin tener que quitarte de nada. También tenemos que intentar ponernos una sonrisa todos los días, intentar reír lo más posible e intentar hacerte fácil la vida y hacérsela fácil a los demás, porque ya bastante tenemos alrededor como para no protegernos dentro de nuestra burbujita de hacernos las cosas fáciles y bien.