Es una de las influencers del momento. No habrá ganado un Ídolo durante la pasada gala, pero desde luego arrastra millones de seguidores que se divierten con sus ocurrentes vídeos. No sabemos cómo es su rostro porque en sus vídeos solo aparecen sus ojos y su boda mediante un filtro, pero su voz es totalmente reconocible. Celimonde aprovecha cualquier alfombra roja, evento, boda o programa de televisión para comentar, desgranar y a veces destrozar los looks de cada invitado. 

Podría parecer algo que hacen muchas creadoras de contenido de moda, pero nada más lejos de la realidad. Esta joven afincada en Asturias, que es médica de profesión, tiene una forma de hablar muy ocurrente. Si no existe la palabra, se la inventa. Pero sin duda sus expresiones, como «está, se siente, el cutrerío está presente», son tan hilarantes que sus vídeos acaban siendo totalmente hipnóticos. «Llevo toda la mañana esperando este vídeo», le dice una seguidora en su última publicación en la que habla de los trajes de los premios que organiza Dulceida. 

Eres una de las influencers más virales de este momento. ¿Te esperabas este éxito?

No, en absoluto. Es verdad que hay ratos en los que te viralizas más, porque te comparte  alguien que tiene muchos más seguidores que tú, luego te estancas otra temporada, momentos en los que subo menos, pero es verdad que últimamente es más homogéneo. He subido más seguidores, los vídeos llevan a más gente y el algoritmo te va premiando. Te ponen más arriba en la lupita de Instagram.

Todo el mundo quiere saber quién se esconde detrás de Celimonde. ¿Hay algún motivo por el que no quieras mostrar el rostro? 

Inicialmente, la idea era no enseñar la cara por mi profesión, porque soy médica, entonces me daba como mucho pudor que diera conmigo algún paciente o los compañeros de profesión. Lo cierto es que ahora mismo en mi entorno y en la profesión todo el mundo sabe que soy Celimonde.

¡En Asturias, pero en Madrid estamos todos locos por saber! 

Aquí es más fácil que lo sepan. Nos conocemos todos, el ambiente médico es muy endogámico y lo sabe todo el mundo.

Y si tuvieras que recoger un premio, ¿cómo lo harías?

Me lo pregunta mucha gente. Si iría a alguna alfombra roja no sé si me pondría una máscara como Alexinos. La verdad es que no me veo en eventos, no sé. Igual si me dieran un premio haría un vídeo con el filtro en señal de agradecimiento o algo así.

¿Prefieres estar centrada en la carrera como médico y no darle más espacio al mundo influencer?

Sé que estoy metiendo un poco en el mundo influencer y sería muy hipócrita decir que no es muy atractivo y divertido. Se puede complementar fácilmente porque me resulta sencillo de compaginar con la profesión. Pero tanto como ir a eventos, estar en una agencia metida y en la rueda, eso no. Todo el mundo me dice que voy a perder mucho dinero, pero ninguna agencia me ha llamado de momento. Si eso pasara sería para replantearse también un poco el modo de vida que tengo actualmente.

Además, te casas…

 Sí, me caso.

¿Vamos a poder ver un vídeo de tu boda sin tu cara?

Eso me lo he planteado. Después de subir el primer vídeo, luego me surgieron muchas dudas, pero con la cara no. Quizá enseño parte del vestido, ya que critico tantas bodas, la decoración, que es un tipo de vídeo que tiene mucho éxito y que a mí me pirra… Igual una cosa, así como diario de preparativos sin dar tampoco mucho la matraca.

¿Cuál dirías que ha sido la peor boda del 2025?

Ha habido varias, ¿eh? Estaba pensando en la del hijo de Bárbara Rey, pero fue en el 2024. Es que me marcó. La más decepcionante me pareció la de Alberto Herrera, hijo de Mariló Montero. Era todo como descafeinado. Luego, M de Amores, que es una influencer, menudo cuadro, tremendo.

¿Y el peor look del año?

Cualquiera de ‘Operación Triunfo’, pero sobre todo de Leire Martínez. Yo lo siento muchísimo, porque es una chica muy baja, pero es que ha desbancado a muchas.

¿Qué le dirías a Rosa, la estilista de ‘OT’?

No sé qué presupuesto manejan, pero que tire de otros proveedores, porque es todo de una calidad… Es muy cutre porque vaya trajes o vestidos customizados… Hay como una descompensación, muy surtido del Bershka. Un poco homogéneo también. Me mondo.

¿De dónde sacas ese humor y sabiduría de moda?

Creo que con tanta verborrea lo adorno todo tanto que parece que entiendo, pero realmente no. No soy ninguna entendida. Me gusta leer sobre ello, sobre historia, sobre cultura y arte. Pero bueno, soy observadora y siempre me han gustado las alfombras rojas, el mundo de las actrices y de las pasarelas. Así que viene de ahí. Y luego el sentido del humor es que inicialmente yo creo que el éxito viene de que los vídeos parecen como dos amigas rajando o yendo de compras y criticando. Es mi estilo, pero soy también en mi vida real.

¿Qué dirías de los estilismos de Letizia? 

Ella es una musa. Es sobria, pero también es chic, es elegante, siempre parece que va como adecuada al momento y a las circunstancias. Se ha ido adaptando y reutiliza mucho. Creo que tiene muy buena labor de comunicación y de estilismo. Muy buen trabajo.

¿Qué opinas de Tamara Falcó? 

Comento muy poquito de ella porque me resulta muy aburrida, la verdad. Está en su ‘prime’ y yo la sigo viendo como lacia, como rancia. Ñoña. Un poco más de riesgo, de tendencia, no sé. Sin renunciar tampoco a su posición

¿Cuáles dirías que son los tres mejores looks del año?

Qué difícil. Letizia Ortiz en esta última edición de los Premios Princesa me gustó mucho. Sofía Palazuelo siempre me gusta. Y cualquiera de Ayo Edebiri, que es la actriz de ‘The Bear’. Es una de mis favoritas.