Sueña el RCD Espanyol con volver a viajar por el viejo continente seis años después de su última clasificación para la Europa League, de la mano de Joan Francesc Ferrer Sicilia ‘Rubi’. En medio, dos descensos, otros tantos regresos a Primera División e incluso un cambio de propiedad.

Pero, sobre todo, una nueva mentalidad que no se entiende sin el actual entrenador: un Manolo González que unió al espanyolismo cuando parecía herido de muerte, a punto de repetir por primera vez en Segunda, y que ha devuelto la ilusión a la siempre devota hinchada blanquiazul.

Lo ha hecho con la misma filosofía que le llevó a la élite después de haberse forjado en los campos catalanes de regional. Algo de lo que muchos han hecho mofa y que Manolo quiso reivindicar después de la victoria en Getafe (0-1), la cuarta consecutiva del Espanyol en competición doméstica.

Eficacia a balón parado

La acción del gol es una acción que hacíamos en la Penya Deportiva, en el Badalona e incluso en la Montanyesa. La hemos hecho toda la vida y nos da puntos”, recordó el míster. Un córner botado por Edu Expósito que Leandro Cabrera cabeceó al fondo de la red después de un bloqueo de Urko González de Zárate, sin duda otra de las claves del gran momento del Espanyol.

La mejor versión de Urko y Calero

La vuelta a la titularidad del pivote vitoriano, incorporado a título definitivo después de su sobresaliente cesión del pasado curso, ha coincidido con el resurgir del equipo, más equilibrado con el ‘4’ escoltando a Pol Lozano o Expósito. Un caso muy similar al de Fernando Calero, relegado a la suplencia por Clemens Riedel durante un tramo de la temporada pero indiscutible a día de hoy.

Un muro infranqueable

El de Boecillo y Cabrera han pasado de ser los centrales de los dos descensos a una de las mejores parejas del campeonato, formando un muro infranqueable junto a Omar El Hilali, Carlos Romero y, cómo no, Marko Dmitrovic. A sus 33 años, el serbio llegó con la difícil papeleta de sustituir al ahora culé Joan Garcia y está cumpliendo con creces. Son ya siete las porterías a cero que ha cosechado en 16 jornadas (las tres últimas, seguidas), dejando además actuaciones brillantes como la del triunfo sobre el Sevilla (2-1), el primero de la actual racha.

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Lucha, entrega y agresividad

Y de un área a otra, con Roberto Fernández y Kike García acallando las voces críticas que pedían otro ‘9’ en el mercado invernal. Los dos suman nueve goles en todas las competiciones y ejemplifican a la perfección lo que es este Espanyol: lucha, entrega y agresividad hasta el final.