- Marta Marcé, nutricionista experta en menopausia: «No sirve de nada solo caminar, hacer pilates o ir al gimnasio y no coger peso»
- Carla Romagosa, nutricionista: «En la próxima década se espera que aumenten entre un 20% y un 40% las fracturas en mujeres en menopausia»
La menopausia marca un antes y un después en la salud de millones de mujeres. No solo implica el fin de la menstruación tras un año completo sin sangrado, también supone una etapa de intensos cambios hormonales, metabólicos y físicos que pueden extenderse desde la perimenopausia durante tres a cinco años. En este periodo, los síntomas más comunes son los sofocos, las alteraciones del sueño, la irritabilidad o la sequedad vaginal. Además, la disminución del estrógeno aumenta el riesgo de osteoporosis y modifica la relación con la grasa corporal.
Las diferencias en estilo de vida, dieta y actividad física influyen en la intensidad de los síntomas y en cómo vive cada mujer esta transición. El médico Alexandre Olmos ha querido desmontar una de las creencias más extendidas entre quienes atraviesan la menopausia: que el principal obstáculo para adelgazar está en la dieta. Su postura es clara: “Si quieres bajar de peso en la menopausia la alimentación es lo último que debes cambiar”. Y es que lograr mantener un peso estable o perder kilos se convierte en una de las preocupaciones más frecuentes en esta etapa vital.
Según explica, muchas mujeres piensan que comer mejor debería ser suficiente para ver resultados, pero el organismo funciona de forma distinta en esta etapa. El especialista subraya que el verdadero problema comienza antes y está en la desregulación hormonal, especialmente en el impacto del cortisol. “Es normal creer que el problema está en el plato, pero aquí tu cuerpo funciona distinto. Hay algunas cosas que debes regular antes de cambiar tus comidas, si no nada te va a funcionar”.
Olmos detalla que el estrés altera por completo la capacidad del cuerpo para quemar grasa. El aumento del cortisol no solo bloquea la pérdida de peso, sino que incrementa la inflamación y hace que el organismo almacene energía de forma preventiva. Esta es la razón por la que muchas mujeres comen de manera saludable, entrenan y aun así no logran bajar de peso. “En la menopausia el estrés cambia todo, el cortisol alto bloquea por completo la quema de grasa”, afirma. Por eso propone seguir un orden concreto antes de modificar la alimentación.
En primer lugar, regular el cortisol mediante un mejor descanso, la reducción del estrés y evitando picos de glucosa. Después, disminuir la inflamación priorizando una dieta con menos ultraprocesados, más omega 3 y más vegetales. “Y tercero, ahí puedes ajustar tu alimentación”, explica el médico. “Cuando tu sistema hormonal se calma el peso empieza a bajar prácticamente solo”, asegura.