Los equipos científicos internacionales continúan buscando estrategias seguras y naturales para ayudar controlar la obesidad y mejorar el colesterol. No es de extrañar: ambos factores influyen de forma decisiva en el riesgo de padecer enfermedades graves, especialmente cardiopatías.
En España, más de la mitad de los adultos tienen exceso de peso (obesidad y sobrepeso), una enfermedad que afecta al 55% de la población adulta, según la última Encuesta de Salud de España (INE 2023), publicada en 2025. Otro dato preocupante es que más del 50% de los adultos tienen colesterol alto (hipercolesterolemia), en niveles superiores a 200 mg/dl, pero casi la mitad de ellos lo desconocen.
Por eso, la ciencia explora cada vez más alternativas complementarias al tratamiento clínico, mejorando la alimentación e incorporando compuestos beneficiosos a nuestra dieta. En este contexto, un nuevo estudio publicado en Food Science & Nutrition aporta datos interesantes.
Según sus resultados, una cucharada diaria de polvo de semillas de comino negro podría contribuir a mejorar el perfil lipídico en personas con el colesterol elevado y sobrepeso. Aunque todavía queda mucho para comprender su alcance real, este condimento tradicional cultivado en España podría tener beneficios relevantes.
Lo que descubrieron los investigadores en el laboratorio
El comino negro es una planta herbácea que se conoce científicamente como nigella sativa. Aunque procede de Asia occidental, sobre todo de países como Irak y Turquía, se cultiva también en España y se encuentra fácilmente.
Así, la primera parte del trabajo se centró en estudiar la composición del extracto de semillas de comino negro en condiciones de laboratorio. Tras el análisis, los investigadores identificaron:
- Más de 20 ácidos grasos, en su mayoría insaturados.
- Un alto contenido de fenoles y flavonoides, asociados a una actividad antioxidante.
- Presencia de timoquinona, un compuesto bioactivo característico del comino negro que podría tener efectos antioxidantes y antiinflamatorios.
Después, utilizaron un modelo celular para observar cómo afectaba el comino negro a los preadipocitos, las células precursoras de los adipocitos (células grasas maduras). El extracto resultó seguro y mostró:
- Una reducción de la acumulación de lípidos en los adipocitos.
- Inhibición de una enzima clave en la formación de triglicéridos.
- Menor expresión de proteínas implicadas en la maduración de células grasas.
Estos resultados son prometedores y sugieren un posible efecto beneficioso sobre el peso corporal y el perfil lipídico, aunque aún se encuentran en fase experimental.
¿Qué ocurrió cuando se probó en personas?
La segunda parte del estudio fue un ensayo controlado con 42 participantes con colesterol alto o cercano a niveles altos, y con sobrepeso u obesidad. Ninguno tomaba medicación para el colesterol.
Durante ocho semanas, el grupo de intervención consumió 5 gramos de polvo de semillas de comino negro al día, equivalente a una cucharada.
En comparación con el grupo de control, quienes tomaron comino negro mostraron:
- Reducción del colesterol total.
- Descenso del colesterol LDL (conocido como «malo»).
- Disminución de los triglicéridos.
- Aumento del HDL («bueno»).
No se observaron efectos secundarios relevantes, y el suplemento fue bien tolerado. El grupo de intervención también presentó un aumento del apetito, que los autores consideraron asociado al consumo del suplemento. ¿Cuáles son las limitaciones del estudio?
Los autores señalan varios aspectos que deben tenerse en cuenta. Para empezar, los resultados de laboratorio no pueden extrapolarse de forma directa a la población. Además, el ensayo en humanos duró solo ocho semanas. La muestra fue pequeña y con menor representación femenina, y el estudio se realizó en un único centro en Bangladesh.
Otros inconvenientes fueron que la medición del apetito se basó en cuestionarios y que el grupo de control no recibió placebo, lo que aumenta el riesgo de sesgo.
En conclusión, el estudio ofrece resultados prometedores: una cucharada diaria de polvo de comino negro podría mejorar el colesterol total, el LDL, los triglicéridos y aumentar el HDL. Sin embargo, la evidencia aún es limitada y se basa en un ensayo pequeño y de corta duración, además de análisis en laboratorio que requieren validación clínica.
Por ahora, el comino negro se perfila como un complemento natural interesante, pero no como sustituto de tratamientos médicos ni de hábitos saludables. Cualquier persona interesada en probarlo debería consultarlo con un profesional sanitario y tener en cuenta que la investigación todavía se encuentra en fases iniciales.