cáncer de mama

El San Antonio Breast Cancer Symposium (SABCS) 2025 ha reunido a investigadores, clínicos y pacientes para presentar avances que podrían transformar la atención del cáncer de mama, desde terapias de nueva generación hasta estrategias de prevención basadas en estilo de vida y genética funcional. Entre los estudios más destacados se encuentran PremiÈRe y RADIOLA, así como investigaciones sobre cáncer de mama juvenil y factores de riesgo modificables como el alcohol y la obesidad.

El grupo académico SOLTI presentó los resultados del ensayo de fase 2 PremiÈRe, que evalúa el fármaco oral elacestrant —un degradador selectivo del receptor de estrógeno— en mujeres premenopáusicas con cáncer de mama HR+/HER2-, ya sea en monoterapia o combinado con supresión ovárica. Durante las cuatro semanas previas a la cirugía, el tratamiento indujo reducciones significativas en los índices de proliferación celular y un cambio hacia perfiles moleculares menos agresivos, con descensos del marcador Ki67 del 62 % al 72 %.

«La actividad biológica de elacestrant ha sido muy similar tanto en monoterapia como en combinación con supresión ovárica», explicó Meritxell Bellet, co-investigadora principal y oncóloga del Hospital Universitari Vall d’Hebron. «Esto nos hace pensar que este fármaco podría convertirse en una opción de terapia endocrina oral atractiva para mujeres jóvenes, reduciendo la necesidad de supresión ovárica y, por tanto, la toxicidad y el impacto en la calidad de vida».

El estudio PremiÈRe se enmarca en los ensayos ventana de SOLTI, que aprovechan el periodo entre diagnóstico y cirugía para evaluar nuevas estrategias terapéuticas. Según Tomás Pascual, investigador traslacional del ensayo: «Estos resultados abren la puerta a estrategias de desescalada racional en la terapia endocrina, personalizando el tratamiento y minimizando efectos adversos sin comprometer la eficacia».

RAD51, un biomarcador funcional que optimiza el uso de olaparib

Otro avance presentado por SOLTI en colaboración con el Vall d’Hebron Institute of Oncology (VHIO) fue el estudio RADIOLA , centrado en pacientes con cáncer de mama metastásico gBRCA, HER2-negativo. Este ensayo prospectivo evaluó el valor predictivo del test funcional RAD51, capaz de medir la capacidad real de reparación del ADN de los tumores.

Los resultados mostraron que las pacientes con niveles bajos de RAD51 —indicativos de recombinación homóloga deficiente— tenían hasta siete veces más probabilidad de responder a olaparib que aquellas con niveles elevados (68,3 % frente a 21,4 %). La supervivencia libre de progresión también fue superior en este grupo.

«La identificación de tumores RHD mediante RAD51 permite seleccionar con mayor precisión a las pacientes que se beneficiarán de inhibidores de PARP, evitando tratamientos innecesarios en aquellas con menor probabilidad de respuesta», subrayó Judith Balmaña, investigadora principal del estudio. Aleix Prat, co-investigador, añadió: «Combinar la información genética con biomarcadores funcionales nos da una fotografía más completa de la biología tumoral, acercándonos a terapias verdaderamente personalizadas».

Cáncer de mama en mujeres jóvenes: biología, tratamiento y ética

Una de las sesiones más relevantes del SABCS 2025 abordó el cáncer de mama de aparición temprana (YOBC, por sus siglas en inglés), explorando la heterogeneidad biológica, los desafíos clínicos y las implicaciones éticas en la atención de pacientes jóvenes.

La especialista Virginia F. Borges, ​​profesora de Medicina y Oncología Médica en el Campus Médico Anschutz de la Universidad de Colorado, destacó que el YOBC es «una enfermedad de disparidad», con peores resultados en poblaciones no blancas y en pacientes menores de 40 años. Además, subrayó la importancia de las pruebas genómicas para identificar riesgos hereditarios y orientar el tratamiento, considerando factores reproductivos y de estilo de vida a lo largo del tiempo.

Por otro lado, Yara Abdou, profesora adjunta de Hematología y Oncología en el Centro Integral de Cáncer Lineberger de la Universidad de Carolina del Norte, abordó la complejidad del tratamiento, enfatizando la necesidad de un enfoque multidisciplinario que contemple biología tumoral, fertilidad, salud mental e identidad. Señaló que, aunque la mastectomía bilateral está en aumento, no necesariamente confiere ventajas de supervivencia sobre la cirugía conservadora si se administran terapias adyuvantes adecuadas y se evalúa el riesgo genético.

Durante la sesión Lisa Campo-Engelstein, profesora y presidenta inaugural de Bioética y Humanidades de la Salud en la Facultad de Medicina de la Universidad de Texas, profundizó en los dilemas éticos, como el manejo de pacientes transgénero o embarazadas, mientras que la panelista defensora de pacientes y cofundadora de GRASP Cancer, Christine Hodgdon, compartió la perspectiva de las pacientes jóvenes, destacando la importancia de la toma de decisiones compartida y de redes de apoyo adaptadas a esta población.

Alcohol y obesidad: factores de riesgo modificables con impacto clínico

El SABCS 2025 también puso el foco en la prevención y el estilo de vida. En una sesión especial, expertos analizaron la influencia del alcohol y la obesidad en el riesgo y la recurrencia del cáncer de mama.

Seema A. Khan, profesora de Investigación del Cáncer de la Familia Bluhm y profesora de Cirugía en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, destacó que se trata de factores modificables, cuyo control puede tener un impacto relevante en la salud poblacional. La ScD, MPH, Julie Palmer recordó que la evidencia epidemiológica acumulada desde los años 70 indica que incluso niveles moderados de consumo de alcohol se asocian con un mayor riesgo de cáncer de mama.

En cuanto a la obesidad, la PhD Kristy Brown describió cómo el tejido adiposo de mujeres con obesidad puede estimular la proliferación de células cancerosas, aumentar el daño al ADN y favorecer la progresión tumoral, según modelos celulares y animales. Este hallazgo subraya la importancia de estrategias de intervención que podrían incluir cambios en el estilo de vida o fármacos como la metformina para reducir el riesgo asociado a la obesidad.

Stacey Tinianov, defensora de pacientes, enfatizó la necesidad de trasladar estas evidencias a la práctica clínica, aunque implique «conversaciones difíciles» sobre hábitos de consumo y control de peso, integrando apoyo y educación para promover decisiones informadas.

Los hallazgos presentados en el SABCS 2025 reflejan una tendencia creciente hacia la medicina personalizada en cáncer de mama: desde terapias endocrinas orales menos tóxicas para mujeres premenopáusicas, pasando por biomarcadores funcionales que optimizan el uso de inhibidores de PARP, hasta la comprensión de factores genéticos, reproductivos, éticos y de estilo de vida que afectan el pronóstico y la calidad de vida de las pacientes.

«La investigación académica independiente y colaborativa nos permite abordar preguntas que van más allá de la regulación y se centran en necesidades concretas de las pacientes», concluyó Bellet. «La combinación de innovación farmacológica, biomarcadores funcionales y estrategias de prevención basadas en estilo de vida nos acerca a tratamientos más efectivos, sostenibles y personalizados».

El SABCS 2025 deja un mensaje claro: la lucha contra el cáncer de mama no se limita al desarrollo de fármacos, sino que requiere un enfoque integral, que integre biología molecular, genética, ética, prevención y calidad de vida, adaptado a las necesidades específicas de cada paciente.

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