Lo que podía haber sido una vuelta definitiva a los orígenes, se ha quedado en solo un espejismo. Porque Julio Iglesias y Miranda se están planteando vender la gran casa que compraron hace unos meses en Orense, concretamente en la localidad de Piñor. Se trata de una construcción que se hizo sobre un antiguo pazo, con piscina y numerosas comodidades, pero de la que ahora parece que quieren deshacerse, y eso que no ha pasado ni un año desde su adquisición.

Así lo contaba en exclusiva este lunes ‘Informalia’, que sabe de buena mano que ni el cantante ni ningún miembro de su familia ha pasado por allí desde que se produjera la compra. No lo hicieron ni durante las obras de reforma y acondicionamiento ni una vez que han terminado. Según asegura, ha sido Toncho Navas, una persona de máxima confianza de Julio Iglesias, quien lo ha ido supervisando todo.

La cosa empezó con fuerza una vez se conoció que el cantante había comprado esta propiedad, Santa Lucía, al exalcalde de Orense, Manuel Cabezas. Se supo entonces que se estaba remodelando la piscina para facilitar que Iglesias pudiera caminar por ella, algo imprescindible para sus problemas de espalda. También se apuntó desde la prensa local que tenía idea de construir un helipuerto para facilitar sus desplazamientos.

Julio Iglesias, en una de sus últimas apariciones públicas. (Gtres)

Pero, además de estas mejoras y añadidos, la finca ya contaba con un lago artificial y grandes jardines que fueron diseñados, en su momento, por la esposa del propietario, alcalde orensano durante 12 años, de 1995 a 2007. Además, en los 1.600 metros de inmueble hay numerosas estancias y garaje para varios coches, con una vivienda anexa aparte.

Y la felicidad por haber ampliado su cartera inmobiliaria no era pequeña. De hecho, el propio cantante confirmó la adquisición a su revista de cabecera, compartiendo su ilusión y asegurando que iría en verano. Pero el verano pasó, el otoño llegó y ni Julio Iglesias ni Miranda ni ninguno de sus hijos se han dejado caer por allí. Y, tras la información publicada por ‘Informalia’, no tiene pinta de que vayan a hacerlo.

Porque según este medio, la pareja habría comentado a personas cercanas la posibilidad de ponerla a la venta, a pesar de haber realizado una gran inversión, tanto para la compra como para las posteriores obras de mejora. No sabemos qué ha pasado en estos pocos meses, pero uno de los motivos que se apuntan es la humedad de Galicia ni las habituales lluvias, que no son del agrado del cantante.

Julio Iglesias, durante uno de sus conciertos. (Gtres)

Así, parece que esa vuelta del hijo pródigo a la que fue su tierra y la tierra que su padre, el doctor Iglesias Puga, tanto quiso, no se va a dar por el momento. Julio Iglesias pasa ahora la mayor parte de su tiempo en Bahamas y entretenido con esa serie que va a hacer Netflix sobre su vida. Son su mujer y sus hijos los que vienen con más frecuencia a España, pero habitualmente a Ojén, cerca de Marbella.

En esta localidad malagueña, la holandesa y sus hijas pasan el verano sin apenas dejarse ver. Una privacidad de la que también disfrutaría en esta casa de Galicia, ya que está situada en una pequeña aldea con solo unos pocos habitantes. Pero no solo por la ubicación, sino por las propias características de Santa Lucía, que permiten tener todas las comodidades que Miranda puede necesitar sin salir de ella.

Es de momento un matrimonio el que vive de forma permanente en la finca, cuidando todo y preparados para poner la casa a punto en caso de que se produzca la visita que tanto se está haciendo de rogar. Una imagen que, de venderse esta propiedad, ya no se va a dar.

Lo que podía haber sido una vuelta definitiva a los orígenes, se ha quedado en solo un espejismo. Porque Julio Iglesias y Miranda se están planteando vender la gran casa que compraron hace unos meses en Orense, concretamente en la localidad de Piñor. Se trata de una construcción que se hizo sobre un antiguo pazo, con piscina y numerosas comodidades, pero de la que ahora parece que quieren deshacerse, y eso que no ha pasado ni un año desde su adquisición.