La asistenta se estrenará en los cines españoles el 1 de enero pero nosotros ya hemos podido ver la esperadísima adaptación de la novela superventas de Freida McFadden calificada como adictiva que ha logrado cifras récord gracias a su viralización en redes sociales. De hecho, se ha convertido en trilogía con dos nuevos libros titulados El secreto de la asistenta y La asistenta te vigila lo que garantiza que si la película funciona en taquilla, podamos ver sus continuaciones.

El género al que se adscribe la película es el thriller psicológico pero pide bastante paciencia al ser una cinta muy dispar: la primera parte parece ir en una dirección para dar después un volantazo con cambio de perspectiva incluido y recalar en otras fuentes de inspiración. En realidad, en este sentido es fiel al espíritu de la novela, si bien las partes casan entre sí de manera desigual.

¿Quiénes se llevan los elogios? ¡Ellas! Sydney Sweeney y Amanda Seyfried sacan adelante dos papeles que les permiten a ambas en solitario y juntas disfrutar de un variado arco de emociones extremas y, cuanto más locas se vuelven, mejor funcionan.

Dos mujeres y un destino

Millie, una joven con problemas financieros, busca desesperadamente un empleo que vaya aparejado a una estancia fija, de modo que se lanza de cabeza cuando ve una oferta para trabajar como interna en la lujosa mansión de los Winchester.

Se trata de Nina y Andrew, un matrimonio en apariencia ideal y de su hija pequeña, una niña que asiste a clases de ballet clásico y se muestra muy reticente a congeniar con ella en un principio. Y esa parece ser la única dificultad a la que va a enfrentarse…

A medida que pasan los días, Millie percibe una creciente hostilidad por parte de Nina, que sufre episodios de histeria desconcertantes e incluso le tiende alguna que otra trampa para dejarla en la cuerda floja. Andrew parece sobrellevarlo lo mejor que puede mientras se encarga de su hija mientras que ella, cada vez más desconcertada, intenta cumplir a toda costa para no perder su empleo. 

Para su consternación también aparece una tensión sexual entre ella y Andrew que no hace sino empeorar su relación con Nina hasta que los acontecimientos se precipitan y se ve en una posición de lo más incómoda. Las apariencias, engañan.

No podemos avanzar ni una sola línea más sin incurrir en spoilers porque, a partir de ese punto, la película se convierte en otra muy distinta a la que estábamos viendo y vamos a descubrir un montón de cosas que se habían ido insinuando y van cobrando sentido.

Lo primero que hay que decir de La asistenta es que es una película muy entretenida que sirve un doble espectáculo: arranca como una novela rosa y luego se transforma en algo muy distinto

Eso obra en su favor, porque la película va de menos a más ganando en intensidad y pegada a medida que se vuelve más oscura y retorcida. Y se trata, básicamente, de conocer más sobre el pasado de los personajes y comprender cuáles son sus estrategias.

Si se consigue sobrellevar el primer tramo de la película, luego entrar en el tren de la bruja con sus loops, la experiencia en su conjunto es bastante satisfactoria y deja buen sabor de boca.

Probablemente sería mucho mejor con una primera parte más escueta o menos mamarracha, si se quiere, en la que los subrayados de la banda sonora no resultaran tan artificiosos pero, con todo, ofrece un divertimento que merece la pena.

Ni que decir tiene, además, que con esta película Sydney Sweeney está llamada a romper su mala racha de estrenos: ha optado por la comercialidad y la jugada solo puede salirle bien. No solo está basada en una novela viral que se ha convertido en un bombazo internacional y tiene por tanto legión de fans ávidos de su traslación en imágenes, sino que su mezcla de sensualidad, thriller, sororidad y denuncia de conductas tóxicas disfrazadas de normalidad, forman una combinación a todas luces ganadora y de plena actualidad. ¿Podría ser mejor? Seguro, pero tiene un encanto irresistible al despertar la curiosidad y cumplir las expectativas.

Valoración

Nota 70

Producción que explota muy bien a sus mediáticas protagonistas y plantea una película disfrutona y traviesa con giro de guión que marca un antes y un después a nivel de tono e intensidad dramática.  

Lo mejor

Ellas están magníficas y la segunda parte de la cinta es mucho más bruta y entretenida.

Lo peor

La primera parte se hace demasiado extensa y empalagosa.