Un sacerdote de la parroquia del pueblo de Quintanilla Riopico, en Burgos, se ha hecho viral por incluir en su sermón dominical un fragmento de una de las canciones más famosas de Extremoduro, cuyo cantante, Robe Iniesta, falleció hace tan solo unos días. 

Durante su discurso, el sacerdote, llamado Eduardo Dorado, sacó su móvil y leyó un fragmento de la canción Ama, ama, ama y ensancha el alma, basada en un poema de Manolo Chinato. 

«Que solo os enseñaron el odio y la avaricia / Yo quiero que todos, como hermanos / Repartamos amores, lágrimas y sonrisas / De pequeño me impusieron las costumbres / Me educaron para hombre adinerado / Pero ahora prefiero ser un indio / Que un importante abogado / Hay que dejar el camino social alquitranado / Porque en él se nos quedan pegadas las pezuñas / Hay que volar libre al sol y al viento / Repartiendo el amor que tengas dentro«, dice el fragmento de la canción.

«He querido poner un homenaje a Robe y a Manolo. Fijaros, una canción de Extremoduro. No soy fan de ellos, me gusta su música, pero es lo que el Concilio Vaticano II llamaba las semillas del verbo«, explicaba el cura a los parroquianos. 

Se refería a una idea patrística de San Justino, para afirmar que Dios ha sembrado semillas de verdad, valores y bienes en todas las culturas y religiones, que son reflejo del Verbo (Cristo) y que según el Concilio la Iglesia debe reconocer, purificar y elevar. 

Lo que quería expresar el cura, según cuentan personas presentes a este medio, es que, aunque no sean creyentes o católicos, hay gente que con su palabra siembra también lo que en su día dijo Jesús: hacer el bien y amarse los unos a otros.