No va a ser posible dar las campanadas con Sílvia Abril”. Seguramente estas han sido unas de las palabras más difíciles que Andreu Buenafuente ha pronunciado en su vida. Finalmente, el humorista y su esposa no estarán al frente de una de las emisiones televisivas más vistas del año. “Tuve un episodio de estrés. Esto es lento. Si queremos hacerlo bien va a llevar un poco de tiempo, no tengo que acelerar la recuperación, tengo que estar bien para hacer lo que me hace feliz”, se sincera.

Las Campanadas eran el único proyecto que mantenía en pie a pesar del parón profesional que se ha visto obligado a dar por prescripción médica y debido a una sobrecarga de trabajo.

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En su comunicado, Andreu agradece la oleada de cariño y comprensión que ha recibido y reconoce: “Es muy emocionante comprobar que esto es muy común y que todos hemos aprendido un poquito a sobrellevarlo, el que lo sufre y el que asiste al que lo sufre”. En su caso, la figura que le asiste es su cómplice y mayor apoyo en estos momentos, Sílvia Abril, con la que forma uno de los matrimonios más sólidos y queridos de nuestro panorama nacional.

Gracias a ella abandonó Andreu la soltería pasados los 40 y con ella afrontó un reto que ni se había planteado: el de la paternidad. “Cuando entra Sílvia en mi vida me da unos valores y unos equilibrios muy bonitos y coloca las cosas en su sitio”, reveló hace un tiempo.

Una mujer diferente

La chispa saltó de la forma más inesperada en 2007. Andreu se fijó en Sílvia al verla dando vida a La Niña de Shrek, uno de los personajes más famosos de la humorista: “Trabajaba en mi productora y yo pensaba, ‘Esta tía es diferente’. Un día me hace La niña de Shrek y se levanta la falda y yo, no sé si es que tengo una mente enfermiza o qué, pero pensé: ‘De alguna manera esto es para mí”.

Luchando contra su timidez, Andreu la conquistó con su arma más infalible: el humor. No confirmaron su relación hasta 2010 y en 2012 dieron la bienvenida a su hija. Esa llegada puso la vida de Andreu patas arriba: “En estos momentos me encanta el equilibrio que tengo, o sea, que pueda inventar una locura, pero volver a casa para poner a mi niña a dormir. Ahora disfruto de llevar a mi niña al cole y de las pequeñas cosas, yendo a buscarla, leyéndole cuentos”.

El 12 de julio de 2017 celebraron su enlace civil en Barcelona. Los casó Ada Colau, la entonces alcaldesa de la ciudad, y entre los invitados se encontraba Concha Velasco. Puedes leer el reportaje al completo con todas las imágenes en el último número de la revista Lecturas. Ya a la venta en tu kiosco y en Amazon.