Crónica y fotos del concierto de OBÚS en el Palacio Vistalegre de Madrid (13 de diciembre de 2025)

Hace siete meses saltaba la noticia de que los míticos OBÚS ofrecerían un concierto de reunión con la formación clásica, u original según se prefiera, con la que muchos crecimos y cuyos discos han forjado parte de la historia del Rock, del Heavy Metal o como queramos llamarlo de nuestro país.

Desde ese momento se puso la maquinaria de promoción de su agencia de management, con David Sanz a la cabeza, el artífice de la idea, manos a la obra para caldear el ambiente todo lo posible (aunque creo que la noticia por sí sola ya lo hizo entre los seguidores del grupo madrileño) con el objeto de que el evento fuera un éxito de asistencia. En este sentido creo que lo fue pese a que el recinto no estaba lleno como a todos nos hubiera gustado y la ocasión lo merecía. Lo que sí puedo afirmar, sin riesgo a equivocarme, es que todos los que nos dimos cita para acompañar a Fructuoso ‘Fortu’ Sánchez, Juan Luis Serrano, Francisco Laguna y Fernando Sánchez en un día tan especial lo recordaremos como una enorme y emocionante velada.

Actuación de la reunión de los miembros clásicos de Obús

Más allá del repertorio, puesta en escena y demás consideraciones de las que luego hablaré, me gustaría resaltar un aspecto que, para mí, marcó de una forma especial y muy significativa este concierto de reunión de los cuatro “Obuses”. Vivimos tiempos en los que grupos cuyos miembros no se soportan vuelven a subirse juntos a un escenario con tentadoras ofertas económicas de por medio. No es algo que yo vaya a criticar puesto que he asistido a algunas de ellas ya que, como para muchos seguidores, la nostalgia es un acicate poderoso. Este no es el caso.

Concierto de la reunión de los miembros clásicos de Obús

No hubo una ingente suma de dinero detrás de este concierto anunciado como “único e irrepetible” (veremos si eso es cierto porque hemos visto tantas cosas que uno no sabe qué pensar) sino las ganas de reivindicar un legado indiscutible y ofrecer una descarga, tanto a sus nuevos seguidores como a los que en su día los vimos con esta formación, con una puesta en escena ochentera a la altura de una banda mítica cuya trayectoria abarca más de cuatro décadas.

Grandísimo nivel musical y homenaje para los propios OBÚS

Me atrevería a decir que la idea era la de hacer una actuación tanto de homenaje a su fiel público como a ellos mismos, llena de buen rollo, ganas de celebrar y rememorar, seguramente por última vez, lo que fueron OBÚS en su época más gloriosa. Esto, en mi opinión, lo consiguieron con creces y fue un gustazo verlos juntos de nuevo tirar de su catálogo de clásicos imperecederos que han acompañado a varias generaciones.

Concierto de la reunión de los miembros clásicos de Obús

A diferencia de otras reuniones que he presenciado, se notó mucho el ingente trabajo que hubo detrás. No me refiero sólo al esfuerzo por llevar una puesta en escena de “grupo grande” (dentro de sus posibilidades, obviamente) sino a que todos trabajaron codo con codo ensayando los meses previos para estar en las mejores condiciones posibles ese día y ofrecer su mejor versión tanto personal, como en conjunto. No olvidemos que algunos de ellos rondan los setenta años cuando no los tienen ya. Hubo algunos fallos a nivel escénico y cosas que no me convencieron o pudieron mejorarse, pero siendo justos, no empañaron el gran esfuerzo que hicieron y el tremendo nivel musical mostrado durante las dos horas y cuarto de actuación. Para quitarse el sombrero ante ellos.

Los aledaños de Vistalegre mostraban un gran ambiente minutos antes la hora marcada para el inicio. De hecho, la gente apuró bastante tomándose la “penúltima” fuera (los precios dentro ya sabemos que no son populares precisamente) porque, cuando accedí al recinto, tanto la pista como la grada estaban a medio llenar. Afortunadamente el aspecto final del recinto fue bastante mejor y, aunque aprecié menos movimiento del que me hubiera gustado, si exceptuamos algunos de los temas más icónicos del cuarteto, vi a gente bastante talludita sacudirse años (o décadas) de encima recordando, seguramente, cuando los vieron en el Rockódromo de la Casa de Campo, el Pabellón del Real Madrid o la difunta sala Canciller en los años ochenta.

Fortu de Obús en concierto en Madrid

A las 21:29 se apagaron las luces y apareció una calavera mirándonos, tanto en las pantallas laterales como en la trasera del escenario, a la que siguieron cinco esqueletos (no sé por qué cinco y no cuatro) simulando que atisbaban el horizonte para ver si estábamos allí. Por último, una cuenta atrás desde diez, secundada por todo Vistalegre, anunciaba que aquello estaba a punto de comenzar. ¡Y vaya manera en la que lo hizo! Tras unos cañones de humo y varios de chispas a “Necesito Más”, tema habitual con el que llevan empezando sus actuaciones desde hace tiempo, le siguió, sin respiro, “La Raya” de “El Que Más”, disco que ocupó el primer puesto en el pódium esa noche para regocijo de todos y sorpresa de nadie. La banda salió pletórica en este arranque y así se mantuvo hasta el final.

Actuación de los miembros clásicos de Obús en Madrid

Buen sonido

A lo largo del concierto hubo algunas sorpresas. La primera de ellas fue el sonido, algo que me daba más miedo que el estado de forma de Fernando y Juan Luis o alguna salida de pata de banco como las que le he visto perpetrar en alguna ocasión a Fortu. Por increíble que parezca, Vistalegre se quiso sumar a la fiesta y disfrutamos de un sonido realmente bueno para ser el sitio que era. Un lugar cuyo historial en lo que a arruinar conciertos por su acústica se refiere, es interminable. De hecho, tanto es así que tengo colegas que han rebautizado el Palacio de Vistalegre como la cúpula del Trueno por lo mal que suena normalmente. Gracias a Dio no fue el caso.

Show de la reunión de los miembros clásicos de Obús

Explosivo Fortu

La guitarra de Paco Laguna atronaba, esta vez en el buen sentido; la sección rítmica estaba perfectamente ajustada en la mezcla y la voz del vocalista burgalés presidia todo sonando nítida y potente. Gracias a esto pudimos comprobar el increíble estado vocal (y de forma) que se gasta Fortu a sus 71 años. Lo tremendo fue que no sólo lo mostró durante el fulgurante inicio en el que enlazaron tema tras tema sin respiro, sino que lo mantuvo a ese nivel hasta la despedida final sin escatimar en agudos ni en subidas de tono para cantarlos tal y como fueron concebidos.

Sus compañeros brillaron en el apartado instrumental, cosa digna de elogio sobre todo en el caso de Juan Luis (increíble verle sobre un escenario tras superar un cáncer y estar incluso en coma) y Fernando, quien tenía que “aporrear” la batería como antaño con el desgaste físico que supone.

Se notó ese esfuerzo por ofrecer un gran concierto y amén que lo dieron todo, todos. También me gustaría resaltar cómo interactuaron entre ellos mostrando gran complicidad tras 21 años sin subirse juntos a un escenario. Eso no se puede fingir y se les veía felices y sonrientes.

Show de los miembros clásicos de Obús en Madrid

Me sorprendió que de “Segundos Fuera” tocaran, no tanto “Más que un Dios”, esa oda contra el imperialismo norteamericano, como “Sin Dirección”, que no la esperaba. La que lógicamente sí esperaba de ese disco fue “Esta Ronda la Paga Obús” que, personalmente, me llama bastante poco pero que en un contexto como el que estábamos de fiesta y celebración, la asumo como inevitable. El problema, en mi opinión, fue que en algunas entrevistas nos habían puesto los dientes muy largos con el tema del repertorio, asegurando que iban a rescatar temas que hacía mucho que no tocaban o, incluso, que nunca habían tocado, lo que se suele conocer como “golosinas”. Analizando lo que interpretaron finalmente, creo que sólo me encaja en esa definición “Dosis de Heavy Metal” y, aunque siendo riguroso no mintieron, esperaba algún tema más de esta índole. Que “Segundos Fuera” tenga más presencia en una reunión como esta que “Poderoso Como el Trueno”, disco favorito de Paco para más inri, me resultó chocante.

Directo de los miembros clásicos de Obús en Madrid

Lo que sí dejaron caer en las entrevistas previas al evento y cumplieron con creces fue lo que respecta a “Desde el Fondo del Abismo”. No digo que no sea bueno, más bien al contrario, porque creo que es el último gran trabajo marca de la casa, pero a mí se me hizo excesivo que recalaran en él hasta en cinco ocasiones. Obviamente la joya de la corona es “Que Te Jodan” y no iba a faltar (ni la peineta de Fortu tampoco) ya que es fija en sus repertorios. La alargaron en su inicio bastante más de lo deseado hasta que Fortu nos increpó con su chulería innata preguntando si sabíamos dónde estábamos. Respondimos que sí y se quedó más ancho que largo replicando: “¡y una mierda! ¡no tenéis ni puta idea! ¡Estáis en un concierto de Rock and Roll!” Por cosas como esta no nos queda más remedio que quererle a rabiar y tenerle entre los grandes.

Concierto de Obús en Madrid

Del resto de ese disco no sabía exactamente cuáles tocarían, aunque me decantaba por las que ya repescaron en 2017 en la gira “35 Años, 35 Canciones”. No me equivoqué demasiado ya que fueron de la partida “Cualquier Noche Sale el Sol”, “Siento Ganas” y “Cautivos” que, seguramente, disfrutaron a tope sus seguidores más jóvenes o, digamos, menos viejos. La que sí me pilló con el pie cambiado fue “Marilú” que, volviendo al argumento anterior, hacía más de veinte años que OBÚS no la tocaba. Supongo que tanto protagonismo de un disco de este siglo se entiende como un guiño a los seguidores que se engancharon al grupo en esta segunda etapa y a los que rarezas de los ochenta no les representan tanto. Aunque yo hubiera preferido otra cosa, entiendo perfectamente este planteamiento para buscar el equilibrio entre esas dos etapas tan distintas.

Actuación de Obús en Madrid

Prometieron un espectáculo a la altura con reminiscencias a los conciertos de los ochenta y creo que lo lograron. No escatimaron ni en un juego de luces variado, vistoso y bien elegido, ni en fuego, chispas y humo cortesía de varios cañones colocados en la parte delantera que usaron en numerosos momentos. Tampoco faltó la tarima bien elevada para la batería de Fernando, engalanada con cuero y tachas flanqueada por varios obuses a ambos lados, ni el logo antiguo detrás de ella.

Todo sumó para que los temas lucieran lo máximo posible. Y eso que hubo algún fallo con las pantallas en la primera parte del concierto donde la trasera dejó de verse unos momentos o de coordinación cuando pusieron imágenes del videoclip que han grabado para su nuevo tema “Siempre Hacia Delante” y el tema interpretado era “Vamos Muy bien”. Amén de los esqueletos que volvieron a salir en “Viviré” y no terminé de entender qué pintaban. De cualquier forma, fue peccata minuta en el grueso de una descarga memorable.

Fortu de Obús en directo en Madrid

Por mucho que “Desde el Fondo del Abismo” sea un gran trabajo, mi cabeza tiene vinculada a OBÚS con los discos de los ochenta. Supongo que por eso, y porque llevaba muchos años sin verlos en directo, disfruté mucho al reencontrarme con algunas de sus canciones más clásicas como “Pesadilla Nuclear”, posiblemente mi tema favorito de su discografía; “El Que Más”, que siempre me encantó y donde las escenas de la película “El Vaquilla” proyectadas me hicieron esbozar una sonrisa; “Te Visitará la Muerte”, a cuya frase final últimamente estoy haciendo caso porque ninguno vamos a escapar de ella; “Juego Sucio”, cuyo estribillo fue coreado a rabiar, o “Autopista”, porque era la canción favorita de un amigo de adolescencia con el que los vi por primera vez hace casi 30 años y que Fortu defendió como si fuera un chaval clavándola. Sí, el agudo imposible de su final también. Acojonante.

Luis Cobos como invitado especial
Fortu con Luis Cobos en el concierto de Obús en MadridFortu con Luis Cobos en el concierto de Obús en Madrid

Hubo momentos más relajados, pero también muy disfrutables, como la interpretación de “Complaciente o Cruel”, con la colaboración de Fernando Sancho que se encargó de los teclados y la del público que encendió sus móviles para iluminar Vistalegre, que Fortu bordó tras un cambio de vestuario apareciendo a lo Cocodrilo Dundee, sombrero incluido, o “Dame Amor”. Esta siempre se me hizo “bola” en directo, pero esta noche fue más digerible al contar con la aparición estelar e inesperada para todos de, nada más y nada menos, Luis Cobos. El productor, músico y director de orquesta tocó una parte solista de saxo y terminó quedándose solo con el vocalista haciendo una especie de duelo con él. Sin duda un momento especial a sumar al resto.

Tras ella tomaron un poco de aire y Fortu dio las gracias a su mánager David Sanz otorgándole el mérito de lo que estábamos viviendo y, a renglón seguido, presentó a sus compañeros de mil y una batallas. Me resultaron tremendamente entrañables las palabras que le dedicó tanto a Fernando como al tío Luis diciendo que se ponía hasta nervioso al estar cerca de semejante compositor y letrista. No quería decirlo, pero no me aguanto. ¿Alguien se imagina a Armando de Castro regalándole los oídos a Sherpa de ese modo? Pues eso. Siempre fui más de BARÓN ROJO que de OBÚS, pero el ambiente que se respiró en la reunión de unos y de otros fue diametralmente opuesto. Aquí ninguna de las dos partes se acuerda (o no se quieren acordar, me da igual) de lo que pasó cuando separaron sus caminos y sólo recuerdan los buenos momentos que vivieron y nos hicieron vivir con la música que crearon. La mítica rivalidad que siempre existió entre ellos, en este apartado, da como vencedor por goleada a OBÚS.

Actuación de los músicos clásicos de Obús en Madrid

Por supuesto todos se llevaron una tremenda ovación, pero la de Paco al ser presentado fue atronadora, como su guitarra esa noche que brilló como nunca además de aportar unos grandes coros junto a Fernando. Fortu y él se agarraron sonrientes mientras el vocalista le reconocía el mérito de haber tirado del carro del grupo junto a él durante estos 45 años. Luego fue el propio guitarrista el que haría lo propio con “el mejor vocalista de España”. No sé si lo es, pero, esa noche, demostró que está entre los más grandes sin el menor género de duda. Da gusto cuando existe ese buen ambiente en el escenario porque se contagió al público engrandeciendo aún más su magnífica descarga.

“Viviré”, no es de las más conocidas de “El Que Más” y supuso algo de bajón de intensidad en el foso, pero seguro que los más veteranos la disfrutaron de lo lindo. Tras ella, Fortu buscó a su madre, la Mari, y las cámaras la encontraron en la grada siendo aplaudida por todos mientras Fortu mascullaba que seguro que estaba pensando que el cabrón de su hijo está en el escenario y ella allí sentada deseando subirse a cantar una coplilla mientras se reía. Esta noche hasta ese tipo de cosas resultaron entrañables y nada pesadas.

Concierto de Obús con los músicos clásicos en Madrid

Las citadas “Autopista”, con llamaradas por doquier, y “Cautivos” desembocaron en un solo de batería de Fernando con el Palacio a oscuras y él portando unas baquetas con leds de colores que no cortó demasiado el ritmo al ser bastante breve. Lo que sí que cortó un poco el rollo (o un mucho) fue lo que alargaron “Dinero, Dinero”, mientras aparecían dólares en las pantallas. Siempre lo han hecho pero esta vez se me hizo especialmente tediosa su parte central con el vocalista diciendo su típica frase de “arriba esas palmas” de nuevo y pidiéndonos que volviésemos a encender los móviles para moverlos arriba y abajo y luego de lado a lado. Me pareció innecesario máxime cuando una de las lacras a erradicar de los conciertos es el abuso de los móviles en alto. Lo mismo el efecto en la grabación para el DVD (si llega a ver la luz) queda chulo, pero a mí me sobró totalmente y se cargaron la canción.

Afortunadamente “Va a Estallar el OBÚS”, con Juan Luis portando su bajo con forma de hacha, levanta a un muerto e hizo lo propio con el concierto mientras que “Vamos Muy Bien” ponía a cantar a todo el mundo sin remisión. ¿Quién no ha cantado alguna vez de fiesta con sus amigos esta oda al alcohol? Yo unas cuantas y por mi mente volvieron a pasar algunas de ellas transportándome a la adolescencia. Es lo bueno que tiene ligar canciones a momentos vitales. Con este tema se despidieron momentáneamente porque, con los «oes» del público o sin ellos, el logo del grupo envuelto en llamas permaneció en la pantalla central dejando claro, por si alguien lo dudaba, que el concierto no había acabado.

Concierto de los músicos clásicos de Obús en Madrid

Mientras el cuarteto se tomaba un respiro, tuvieron otro emotivo gesto al pasar por la gran pantalla central las fotografías de muchos artistas que, junto a ellos, han escrito la historia del Rock en este país, que tanto lo ha marginado, con “Castigo Infernal” como fondo sonoro. Pero no solamente se acordaron de músicos como Bony, Azucena, Jesús de la Rosa, Manzano, Tino Casal (tan importante para ellos), Pablo Rabadán, Kiskilla o los tristemente fallecidos esa misma semana Jorge Martínez y Robe, por citar algunos de ellos, sino que también incluyeron a personas que, sin ser músicos, han ayudado a promover el Rock desde otros ámbitos. Así recordaron también a la Abuela rockera Ángeles, Mariano García, Juanjo del Hebe, Mario Escassi o Javier Gálvez entre otros. Cerrada y emocionante ovación para todos ellos cuando salió el mensaje de agradecimiento que el grupo les dedicó.

Los bises debieron haberse iniciado con “Siempre Hacia Delante”, el nuevo tema que han grabado para la ocasión y el primero en 45 años compuesto por los cuatro. Ignoro el motivo, pero no sonó, como tampoco lo habían hecho anteriormente “Poderoso Como El Trueno” y “Mil Ratas”, que fueron tachados con rotulador del repertorio. Fue una pena, sobre todo por la que da nombre a su segundo trabajo que daba por segura por lo comentado en entrevistas previas, y por “Siempre Hacia Delante”, que considero que hubiera sido interesante que quedara registrada para la posteridad. Sin embargo, me alegré de que “Mil Ratas” no sonara ya que no me gusta nada. Ellos sabrán los motivos por los que las dejaron finalmente fuera, pero me parece ilógico ponerlas en el repertorio para luego tacharlas en una noche como esta donde los tiempos los marcaron ellos.

Directo de Obús con los músicos clásicos en Madrid

De este modo, y pensando cuando terminaron que la elección de los bises no fue la más acertada, el cencerro de la batería de Fernando anunció que “Mentiroso”, perteneciente a “Dejarse la Piel”, sería la que daría continuidad al concierto. Podría pensarse que siendo un tema nada habitual de un disco de los 80 la respuesta sería muy positiva, pero no lo fue tanto y pasó bastante desapercibida para el grueso del respetable. Mucho mejor recibimiento obtuvo la fiestera “Esta Ronda la Paga OBÚS”, con imágenes del videoclip que en su día grabaron en las pantallas, mientras que el punto final lo puso, como me imaginaba, “Sólo lo Hago en mi Moto”, con Fortu terminado de vaciarse por completo. La alargaron demasiado para mi gusto y en ella el vocalista volvió a mostrar su comunión con el público al ponerse un chaleco de parches que alguien le lanzó. Acabó tirado por el suelo moviendo la pelvis provocativamente al final mientras las llamaradas, chispas y el humo volvían a hacer acto de presencia en el recinto mientras nos inundaban con serpentinas.

OBÚS y su gran noche

Nadie puede decir otra cosa más que lo que ofreció OBÚS esa noche fue un grandísimo espectáculo, tanto musical como visual. En lo personal, seguramente el mejor que le he visto al grupo (aunque en mi corazón siempre tendrá un lugar privilegiado la primera vez que los vi) si tenemos en cuenta todos los elementos y sin desmerecer el gran trabajo que han hecho, y siguen haciendo, Luisma Hernández y Carlos Mirat. Hay voces que piden, visto el nivel que ofrecieron, que esta reunión no sea algo puntual y se prolongue más en el tiempo llegando a otras ciudades importantes de nuestra geografía. Sinceramente, y no por egoísmo, espero que no suceda porque su palabra valdría muy poco y ya hemos visto en otros casos similares cómo ha terminado todo. Fue una noche especial e irrepetible tal y como estuvo planteada y ejecutada, incluso con esos pequeños fallos, y así me gustaría recordarla. Grandes Fortu, Paco, Juan Luis y Fernando. ¡GRANDE OBÚS!

Más sobre la banda en su web oficial.