Los Mossos d’Esquadra y la Guardia Civil han entrado este jueves por la mañana en el Centre d’Investigació en Sanitat Animal (IRTA-CReSA) de Cerdanyola de donde se sospecha que podría haber salido el brote de peste porcina africana que se ha desencadenado en la sierra de Collserola de Barcelona para realizar un registro.

El Tribunal de Instancia de Cerdanyola había recibido un atestado en relación con el brote de peste porcina y la plaza 2 del Tribunal de Instrucción de Cerdanyola se hizo cargo de la investigación. Ahora ha enviado a la Benemérita y a la policía catalana a registrar el centro para saber si es el origen del foco.

Desde Mossos y Guardia Civil destacan en un comunicado que la entrada y registro se ha hecho por orden del juzgado en una investigación que «declarada secreta» y siguiendo «los protocolos y medidas de seguridad que requieren este tipo de centros de investigación».

El centro es una empresa publica que pende de la Conselleria de Agricultura. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, compareció el miércoles en el Parlament para dar cuenta de la crisis de la peste porcina y sobre las especulaciones de que el foco surgiera del centro, que está en una zona próxima a la aparición de los casos positivos hallados en jabalíes muertos, aseguró que «en estos momentos», toda la información de que disponen apunta a que «el centro de investigación ha hecho todo bien». 

«No hay nada que permita decir lo contrario», aseveró el president, que defendió que técnicos europeos y del Ministerio de Agricultura ya han visitado el centro. Asimismo, mostró su apoyo hacia los científicos que trabajan en el laboratorio e insistió en que son los primeros en «querer saber lo que ha pasado por si es necesario mejorar».