Hace una semana que Fran Antón (44 años), marido de Kiko Hernández (49 años), sorprendía a todos los medios declarándose en huelga de hambre y encadenándose en las puertas de su negocio en Melilla tras la decisión de la policía de clausurarles el local. Pocas horas después era el exgranhermano el que se unía a él y explicaba que estaban siendo presionados desde hace meses para dejar su establecimiento porque unos inversores mexicanos habían comprado todo el puerto de la ciudad. 

«Kiko Matamoros ayer me dio un consejo y dijo que pensara en mis hijas y en mi familia. He estado toda la noche dándole vuelvas a la cabeza y precisamente por ellas voy a estar aquí hasta el final. Nochebuena, Navidad… Hasta el final», decía Hernández tras ser dado de alta en el hospital después de haber sufrido una grave deshidratación. Unas palabras que finalmente no va a poder cumplir porque durante estos días incluso ha sido agredido físicamente.

Kiko Hernández, agredido en plena calle 

Desde entonces han sido momentos de mucha tensión, de valorar la situación y de decidir qué hacer por el bien de su familia. No ha sido fácil, pero el matrimonio emitió un comunicado para expresar que se vuelven a Madrid. Por mucho que estén luchando esto no parece tener fin y va a mucho peor. Les han amenazado e incluso han tenido que acudir al hospital después de que les agredieran. Un momento de mucha tensión por el que inevitablemente han tenido que tirar la toalla. 

Kiko Hernández

La última imagen de Kiko Hernández encadenado a las puertas de su negocio de Melilla antes de tener que tirar la toalla. 

Quickie

 

«Estoy más tranquilo, gracias a Dios», comenzaba diciendo Kiko en ‘No somos nadie’ hace unas horas antes de narrar cuándo decidieron definitivamente venirse a la capital. «La última noche que hablamos que estaba encadenado mandaron a gente a las 3:00 de la mañana para molestar. Lo que empezó como una molestia, terminó siendo una paliza tanto a mí como a una persona de 60 años que trabaja conmigo«, explicaba Hernández. 

«Tengo un parte de lesiones y está denunciado a la Guardia Civil. Está pendiente de juicio, que será en breve. Después de ese momento dije ‘hasta aquí’, sobre todo de parte de quién venía esa gente. Está grabado todo en el móvil y está denunciado. Cucho, que antes vendías tornillos. Estamos detrás de ti. Es un analfabeto», continuaba diciendo. «No ha merecido la pena y lo que sí ha sido porque he conocido a gente maravillosa y unas culturas que me han emocionado y porque la gente de Melilla es increíble. Pero haber invertido tanto para que un gobierno te cierre de la noche a la mañana, tus proyectos e ilusiones, las de mis hijas… En el fondo merece, pero ha costado mucho», añadía apesadumbrado. 

Fran Antón

Fran Antón tuvo que ser ingresado en el hospital tras varios días en huelga de hambre. 

@franantonlopez
No pierde parte de su inversión 

Aunque ha invertido mucho dinero en aquel local, hay muchas cosas del mobiliario que va a aprovechar y que va a llevar hasta ‘El Cielo de Madrid’, haciendo referencia al Bingo Las Vegas. «Todo se va a mover aquí, va a haber muchos camiones de mudanza«, aseguraba Kiko en el programa de Quickie. 

Kiko Hernández

Kiko Hernández habría perdido unos 200.000 euros al dejar su negocio en Melilla. 

Quickie

«Lo que pasa que hay 6.000 afectados. Familias rotas, me han llamado que no pueden celebrarlo. Hay una mujer que se casa la semana que viene y no puede celebrarlo. En Melilla he sido un cobarde, pero ahora los que me han hecho pasar esto se enfrentan a un Kiko más fuerte. Ahora no me para ni Dios. Vamos a dejar de facturar de aquí a mayo unos 200.000 euros de aquí a mayo entre eventos y comuniones. Tenía 40 empleados«, contaba el exgranhermano, preocupado que toda esta situación le pueda pasar factura a los trabajos como actor de su marido. 

«Nosotros habremos invertido en total unos 500.000 euros. Mi madre está feliz de que hayamos vuelto. Lo que me daba miedo era mis peques, cómo se lo iban a tomar y están felices. Esa era mi preocupación y están felices. Por cierto, han dicho por ahí que me he separado. No nos hemos soltado la mano nunca. No hay separación», ha asegurado tajante.