Lolita Flores no será de las que pase a la historia como una mujer que se callaba lo que pensaba. Quizá de ahí su encanto mucho más allá del terreno musical, donde también muestra su sinceridad, aunque de otra manera. Es hablando cuando la termina liando, aunque no está dispuesta a callarse por mucho que otros se lo pidan. Tampoco a cambiar el contenido de lo que dice. Ella, como el resto de los mortales, tiene una opinión y considera a veces compartirla con el mundo. Especialmente si con ello logra un bien, aunque sea abrir los ojos de muchos otros y que tomen conciencia sobre una situación política que ella ve con claridad. Un asunto, el de la polémica, que siempre entraña disputas.
Suele ser el tema tabú en cualquier cena de Navidad que se precie. Al menos si no se quiere arruinar los preparativos y crispar los nervios de la familia y amigos. Aun así, la cantante siempre ha querido subrayar su postura política, destacando que se considera “una persona de izquierdas”. Algo que no solo no ha cambiado con el paso de los años, sino en lo que se ha visto reafirmada según maduraba. Se siente menos identificada con los partidos de derechas, aunque entienda que haya a quien le parezca la mejor opción como alternativa a Pedro Sánchez. No es su caso y al verse acosada por las réplicas, anuncia medidas legales.
Lolita Flores, a los tribunales para defender sus principios
Cierto es que en los últimos años se ha vivido un aumento de la polarización en cuestiones políticas. Se defiende a ultranza un color y se mira a otro lado cuando los representantes de ese grupo caen en errores tales como la corrupción o los escándalos sexuales. Eso es lo que opinan alguno que han estado machacando a Lolita Flores estos días después de que remarcase su defensa al Partido Socialista. Son muchos los que tratan de hacer que cambie de opinión y apoye al bando contrario. Ella no entra a valorar lo que se comenta en sede judicial sobre los presuntos desmanes del Gobierno, tan solo aclara que se siente “más de izquierdas que de derechas”. Punto.
Pero no todos están conformes con sus principios y proponen cambiársela a golpe de comentario viral. Son cientos los que han tratado esta proeza y han crispado los nervios de la protagonista. Que ha dicho ya basta. Es por eso que, a través de un vídeo, explica la determinación que le empuja a emprender acciones legales contra todo aquel que le falte el respeto y trata de despreciarla por sus ideas políticas.
“Estoy un poco harta de los insultos. Cada vez que publico una foto hay alguien que me insulta por mis ideas políticas. También me insultan por mi físico o porque no debo caer bien”, relativiza con sus más de 700.000 seguidores. “Yo entiendo que soy una artista y que no le tengo que gustar a todo el mundo, pero ya soy mayor, soy abuela, tengo una familia que me adora y yo no necesito que me insultéis. Lo digo porque, la próxima vez que ponga algo en Instagram y alguien me insulte, lo denunciaré”. Lo tiene claro Lolita. Lo ha advertido muy seria y está decidida a hacerlo.