Paola Olmedo ha sido la mujer de José María Almoguera, pero ahora tan solo goza del título de madre de su hijo. Pero también disfruta de otro papel: el de su enemiga púbica número uno. Y es que la venezolana regresa a los platós de Telecinco dispuesta a remover de nuevo el pasado que le separó de su esposo y de la familia Campos. No está conforme con lo sucedido y dice estar ansiosa de cerrar el capítulo y seguir adelante con su vida lejos de él. Aun así, se dificulta la tarea de agilizar el proceso de divorcio, entorpeciendo cada paso y alargando la agonía.
Esta noche se sentará en el plató de ‘De viernes’, para explicar sus motivos. Considera que presentarle batalla a su ex una semana después de salir de quirófano y ser operado del corazón es la mejor idea. Sin piedad, vuelve a la carga con nuevos dardos, tirando a matar y señalando no solo al que fuese su compañero de vida. También a su mediática familia, para la que aún guarda reproches. Cuando él se proponía descansar, recuperar la salud y tomarse la vida con más calma, se le avecinan nuevos temporales. Ya ha hablado del regreso del huracán Paola.
José María Almoguera corta en seco a Paola Olmedo
El exmatrimonio hace mucho que hacen vidas por separado y que han rehecho sus corazones ante la aparición de nuevos amores. Aun así, se resisten a cortar lazos. Se inició el proceso de divorcio con la intención de romper lo que les une para comenzar de cero, pero el proceso se ha paralizado totalmente. Ella, preguntada a pie de calle por los reporteros de ‘Europa Press’, soltó que estaba “dolida no, estoy enfadada”. Dice que el problema es la “falta de comunicación” entre los abogados: “Ya no depende ni de mí ni de él, pero puede un poquito mover ahí las cosas. Pero si no responde ni nada para llegar a un acuerdo, pues…”. Ella acusa a su exmarido de andar “con juegos de niñatadas que no me gustan”.
Unos juegos, unas niñatadas y un proceso de divorcio del que hablará más tranquilamente con Santi Acosta y Bea Archidona este ‘De viernes’. Paola Olmedo se ha cansado de esperar y quiere respuestas, de ahí que acuda donde siete días antes estuvo Almoguera narrando su paso por quirófano. Él, al enterarse de que su exmujer vuelve a la carga a los platós para declararle una nueva guerra, ha querido darle una lección: “Pues bueno, pues lo siento, pues ya está”, decía en un primer momento, mientras meditaba su respuesta.
Al final, el hijo de Carmen Borrego ha entendido que todo lo que diga será utilizado en su contra horas después en plató. De ahí que haya optado por morderse la lengua y marcar un límite claro entre lo que está dispuesto a tratar en público como parte de su trabajo mediático, y aquella esfera privada que jamás compartirá: “Son temas de jueces y abogados. No voy a hablar de temas privados que están relacionados con lago judicial delante de una cámara. No me parece necesario”. Con ello marca distancias con su ex, pues mientras ella va a airear temas legales, él prefiere tratarlo en privado para proteger a su hijo y en un futuro no ver a sus padres en guerra de plató en plató.
Guarda silencio para proteger a su hijo. Es tajante, está cabreado y no quiere oír más de Paola Olmedo: “No me voy a aventurar a hacerle daño a mi hijo bajo ningún concepto”, de ahí que no quiere hablar mal de su madre en público. Parece que el buen rollo que un día se logró crear se fue al trate: “No estábamos ni lo vamos a estar”, estalla al oír hablar de los días en los que sí estaban bien. ¿El motivo? José María Almoguera se lo achaca a ella: “En su conciencia quedará lo que haga”.