De Barcelona, de Madrid, de Sevilla, de Canarias,… por supuesto, de Zaragoza y de muchas otras partes de la comunidad. Y todos lo tienen claro, Kase.O no tiene rival alguno en el rap. Más de 8.500 personas (llegadas de muchos lugares) han abrazado este sábado al MC aragonés en el último concierto de su gira en el pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza.

Y entre tanta euforia incluso se ha cumplido uno de los sueños de todos los asistentes, el regreso de Violadores del Verso al completo en un delirio colectivo al ritmo de ‘Máximo exponente’ y ‘Vivir para contarlo’ para poner la guinda a un concierto sublime, del que sus seguidores no querían irse. Historia de la música que ha acabado, además, al ritmo de ‘Jesucristo García’, de Robe Iniesta.

Pero el delirio colectivo final ha comenzado mucho antes. Seis horas antes de que empezara el concierto, una pareja de Barcelona ya esperaba en la puerta del pabellón. Eran los primeros en llegar. Durante todo el día, la tienda de Rapsolo ha estado llena de gente e incluso con una larga fila para poder acceder. Dentro, la gente compraba ‘merchandising’ sin parar. Con estos mimbres, que Kase.O saliera triunfador de la noche ni se cotizaba en las casas de apuestas.

Poderío en la rima y el ritmo

Pero lo que ha hecho Kase.O (la realidad es que casi deja de ser noticia) ha sido un auténtico ejercicio de poderío en la rima y en el ritmo. El MC aragonés está, sin dudarlo, en su mejor momento artístico y, aunque es obvio que lo sabe mejor que nadie, su autoexigencia elevada le hace brindarle a su público conciertos como el de este sábado.

Kase.O cierra su gira con un espectacular concierto en Zaragoza

Kase.O cierra su gira con un espectacular concierto en Zaragoza / Jaime Galindo / EPA

Actuaciones en que casi lo de menos es el repertorio porque suene lo que suene todo el mundo sabe que van a hacerlo bien. En la gran noche de Kase.O en casa, y en ese peculiar repaso que hace a su trayectoria artística, han sonado canciones como ‘Vicios y virtudes’, ‘Ninguna chavala tiene dueño’, ‘No es ningún trofeo noble’, ‘Javat y Kamel’, ‘Pura droga sin cortar’, ‘Cantando’, ‘Esto no para’, ‘Viejos ciegos’ y ‘Te pone bien’ (con unos brillantes Sho-Hai y Xhelazz), ‘Mitad y mitad’ y ‘Ringui dingui’, solo por mencionar algunas, entre las que ha colado, por cierto, extractos de una nueva canción como ha venido haciendo a lo largo de toda la gira. Piezas antiguas y nuevas que, con los nuevos arreglos y con el sonido ambiental adquieren un nuevo vuelo. Y como guinda, Albert Pla y Zatu, de SFDK, para acompañarle y rendirse a sus pies cantando ‘Todo me va bien’ y ‘Ringui dingui’.

RdeRumba, Hazhe, El Momo y Fuethefirst

Luego es verdad que es él, el que dar la cara ante más de 8.000 personas y demostrar el talento, pero Kase.O sabe de sobra que es fundamental la compañía. Por eso, para esta gira se ha rodeado de grandes compañeros de viaje, RdeRumba a los platos y Fuethefirst, Hazhe y El Momo a los coros, que tienen el ‘show’ tan dominado que multiplican exponencialmente el valor del concierto.

Y, mientras tanto, el público a lo suyo, celebrando y cantando cada una de las canciones como si fueran himnos. Por cierto, un apunte sociológico que no conviene dejar pasar. Ahora mismo, Kase.O puede presumir de contar con unos seguidores heterogéneos y si bien es cierto que sigue arrastrando a la gente joven, es mucha también el público de una edad que goza con sus actuaciones. No en vano, no hay que olvidar que el rapero zaragozano no deja de ser el mayor representante de la vieja escuela del hip hop español. Benditos años aquellos forjados al amparo de la base americana.

Después de lo de esta noche, no hay que olvidarlo. No es una suposición, es una obviedad, el rap en castellano tiene rey para muchos años, exactamente, hasta cuando quiera su auténtico dominador, el aragonés Kase.O. Y sus ‘peregrinos‘ llegados de todas partes de España lo saben.