Suma y sigue para un Obradoiro que sueña con todo. Este domingo se plantó en el Palau d’Esports de Son Moix para sellar una auténtica exhibición que culminó en paliza para el recuerdo, en la que es ya la mayor victoria en los 30 años de Primera FEB. El equipo santiagués dominó el duelo desde el primer cuarto, del que se marchó con un parcial favorable de 9-30. El Palmer Basket Mallorca fue incapaz de igualar la calidad y la intensidad de los gallegos, que no levantaron el pie del acelerador y terminaron venciendo por un margen de 70 puntos. Con este triunfo, el Obra encarrila diez partidos venciendo en el campeonato de liga antes de medirse al líder invicto, el Leyma Coruña, el próximo domingo en el Multiusos Fontes do Sar. Yunio Barrueta, con 14 puntos, y Lèo Westermann, con 13, lideraron el ataque picheleiro.

Lo había pedido Diego Epifanio en la previa, no quería que los suyos se confiaran ante la visita al colista de la categoría y, de entrada, lo consiguió. El Obradoiro salió muy enchufado a la pista, haciéndose pronto con el balón y lanzándose en busca del aro contrario mientras defendía con orden y contundencia. Anulaba por completo el conjunto gallego el ataque de los mallorquines, que tardaron casi tres minutos en anotar sus primeros puntos gracias a dos lanzamientos de tiro libre de Carralero, para entonces los de Epi ya ganaban por 0-9.

La dinámica del partido no cambiaba. Los gallegos marcaban el ritmo y, pese a los esfuerzos defensivos de su rival, conseguía mantener su renta en el electrónico ante un rival que no encontraba el camino al aro contrario y solo conseguía anotar desde la línea de tiros libres (6-15, minuto 5).

Diego Epifanio realiza ajustes tácticos durante un tiempo muerto.

Diego Epifanio realiza ajustes tácticos durante un tiempo muerto. / Pere Joan | Área 11

Palmer Mallorca no se rendía y probaba con un cambio de defensa, complicando mucho las penetraciones de un Monbus Obradoiro al que cada vez le costaba más anotar, pero que mantenía la solidez defensiva y ampliaba su renta gracias a tres tiros libres anotados por Andersson (6-18) justo antes de que Barcello aprovechase una pérdida de balón de los locales para poner el 6-20 y forzar el tiempo muerto del técnico de los isleños (minuto 6). No le sirvió de mucho a los locales que, a la vuelta, se encontraron con un Kravic imparable que con 6 puntos consecutivos ampliaba la renta visitante hasta los 20 puntos aun a falta de 2´42 para el final del primer cuarto (6-26). Una diferencia que los mallorquines no consiguieron rebajar en la recta final pese a sus esfuerzos (9-30).

En el inicio del segundo cuarto apareció Roberts en las filas locales, anotando dos mates y un tiro libre para dar a los suyos cierta esperanza (14-32). Había bajado el ritmo Monbus Obradoiro ante un rival que no bajaba los brazos y el partido se igualaba ahora en la cancha, con idas y venidas y algo más de acierto de un Palmer Basket Mallorca Palma que firmaba también su primer triple (17-36, minuto 12).

Dejaba más espacios para las penetraciones del rival ahora Monbus Obradoiro, aunque eso no daba demasiada vida a un Palmer Mallorca que apenas conseguía reducir más las diferencias. Ya en la segunda mitad del cuarto, además, los gallegos volvían a meter una marcha más para hacerse de nuevo con el control y acabar cerrando un parcial de 20-31 que les permitía irse al descanso con 32 puntos ya de renta (29-61).

Mucho iban a tener que cambiar las cosas en la segunda parte para evitar que el conjunto gallego se hiciese con el triunfo, y por si quedaba alguna duda, los de Diego Epifanio salieron a por todas tras el paso por vestuarios, firmando un parcial de 2-12 en apenas tres minutos y medio que dejaba el partido ya completamente sentenciado a pesar de todo el tiempo que quedaba por delante (31-73).

No levantaba el pie del acelerador el equipo visitante que, pese a las rotaciones y los cambios de sistema, seguía dominando por completo el partido y mediado el cuarto ganaba ya de 45 puntos (35-80). No iba a tener mucha más historia el partido: los visitantes trataban de probar cosas y llegar a los 100 puntos y los locales intentaban por todos los medios maquillar el resultado final, algo que conseguían mínimamente en la recta final del tercer cuarto (38-90).

Ya en los últimos diez minutos, apenas tardó el cuadro visitante en cumplir su objetivo y a falta de 6 para el final Obradoiro superaba la barrera de los 100, dejando a 58 puntos de distancia ya a su rival (43-101). No reaccionó lo más mínimo el conjunto balear, que siguió naufragando en su propia pista ante un rival sin piedad que cerró el partido con un contundente 45-115.