Lunes, 22 de diciembre 2025, 08:55
Fundación Hospitalarias cuenta en su centro palentino con una unidad específica para el desarrollo de un programa rehabilitador para accidentes cerebrovasculares, una patología que afecta cada año a más de 6.000 personas en Castilla y León y a 120.000 en toda España.
Desde un abordaje multidisciplinar, un equipo de profesionales sanitarios establece objetivos de recuperación funcional basados en elementos clave y tratamiento ambulatorio con posibilidad de hospitalización: inicio temprano, intensidad adecuada, evaluación diaria de progresos y participación activa de pacientes y familias. Este enfoque se alinea con las recomendaciones de la Estrategia Nacional de Ictus, que destaca la importancia de la neurorrehabilitación precoz para reducir la dependencia funcional hasta en un 20%.
El equipo de Fundación Hospitalarias está formado por profesionales con experiencia que abordan la rehabilitación desde una perspectiva integral, incluyendo el apoyo de especialistas en salud mental para tratar comorbilidades como depresión, ansiedad o trastornos adaptativos.
La rehabilitación debe iniciarse en los primeros 60 días tras el ictus para aprovechar la habilidad del sistema nervioso para modificar su estructura y funcionamiento tras una lesión, conocida como neuroplasticidad. En este sentido, Fundación Hospitalarias Palencia dispone de instalaciones modernas y funcionales que permiten un tratamiento intensivo y personalizado.

En esta línea, la Junta de Castilla y León ha anunciado recientemente la implantación de unidades de ictus en todos los hospitales provinciales.
Desde la unidad rehabilitadora de altos cuidados se trabaja en la recuperación de fuerza, coordinación y control del movimiento, preparando a los pacientes para su regreso al hogar de forma segura. Se enseñan técnicas para evitar caídas y mejorar el equilibrio y el confort, así como los apoyos necesarios mediante el uso de ayudas técnicas.
También se abordan trastornos visuales, del lenguaje, del dolor, de la sensibilidad, la espasticidad y la disfagia, mediante planes específicos dirigidos por especialistas. La rehabilitación intensiva y temprana ha demostrado reducir significativamente las secuelas y mejorar la calidad de vida.
Aunque prevenir un ictus depende en gran parte del estilo de vida, también es fundamental seguir la pauta farmacológica prescrita y los cuidados indicados por profesionales sanitarios. La detección temprana de síntomas —como pérdida de fuerza, dificultad para hablar o visión doble— es clave para una recuperación exitosa.
Si tienes dudas sobre el proceso rehabilitador post-ictus, acude a tus profesionales de salud o contacta con el Centro Sociosanitario de Fundación Hospitalarias en Palencia. Te orientarán en el plan más adecuado a tus necesidades.
Reporta un error