Una mañana de domingo ha bastado para que Llíber se convierta en el último foco de polémica entre ciclistas y tráfico. Decenas de ciclistas, muchos de ellos de los que están entrenando por la zona, fueron multados con 100 euros tras circular en contradirección por varias calles del casco urbano, aprovechando un desvío mal interpretado por el cierre de la travesía principal.
Tal y como informa Levante-EMV, la Policía Local se vio desbordada por la situación y tuvo que pedir refuerzo a la Guardia Civil, llegándose a formar colas de hasta 30 ciclistas esperando para ser sancionados en la salida del municipio.
El detonante fue el cierre de la travesía urbana por la celebración de un mercadillo de Navidad, que obligaba a desviar el tráfico por los caminos exteriores entre viñedos. Sin embargo, decenas de ciclistas (y algún motorista) optaron por atravesar el pueblo por callejuelas estrechas saltándose hasta tres señales consecutivas de dirección prohibida.
Hace pocos días multaban a 10 ciclistas del Groupama-FDJ en Calpe por saltarse un semáforo
Según el relato de los propios agentes, el patrón se repetía: pasaba el primero y el resto seguía, sin ser conscientes de que estaban encadenando varias infracciones. El resultado fue una sanción administrativa de 100 euros (importe reducido por pronto pago) para todos los interceptados.
Este episodio va en sintonía de lo que está sucediendo en las últimas semanas. En días anteriores ya se habían producido multas a ciclistas por saltarse semáforos en rojo, un precedente que ha llevado a Policía Local y Guardia Civil a endurecer el control en un contexto de crecimiento del turismo ciclista invernal en la Costa Blanca.