Su trabajo, ligado a la moda, el lifestyle y los viajes, nace de una sensibilidad marcada por la luz, las sombras y las líneas; una herencia artística que proviene de su padre, fotógrafo de arquitectura. Con la naturalidad de quien domina su oficio, Erea desgrana los secretos que convierten una simple foto de móvil en una imagen con intención, estilo y personalidad.

Erea contesta a las preguntas de Glamour con calma y precisión, como si cada frase fuese otra manera de encuadrar la realidad. Charlamos sobre ángulos, luz, creatividad y sobre cómo cualquier persona, incluso con un móvil antiguo, puede hacer fotografías espectaculares.

Ⓒ Apple Newsroom Erea Azurmendi en la sesión de Today at Apple httpswww.instagram.compopularereaazurmendiEl ángulo: donde empieza la magia

El ángulo lo cambia absolutamente todo”, asegura de inmediato. Para Erea, entender desde dónde se dispara es clave para evitar deformaciones y potenciar la figura. Explica que un plano desde arriba “achata” al sujeto, mientras que disparar desde muy cerca con un gran angular lo deforma. En cambio, colocar el móvil ligeramente por debajo “alarga ”.

El mítico lente 0,5x, tan usado en redes sociales, también tiene sus matices: “Siempre deforma un poco, hay que usarlo sabiendo eso”. Por eso recomienda recurrir al 1x si se busca un resultado más real.Para mantener la calidad al hacer zoom, aconseja usar siempre las lentes físicas: 0,5x, 1x y 4x, y evitar superar el 8x.

Sobre edición, reconoce que usa muchísimo la herramienta nativa del iPhone. La llegada de Apple Intelligence en el iPhone 17 amplía aún más las posibilidades: borrar elementos no deseados de una imagen —una señal de tráfico, una persona de fondo— es ahora cuestión de segundos.

La luz: la herramienta más poderosa

Cuando le preguntamos por trucos universales para mejorar una foto, incluso con un iPhone antiguo, no duda: “Lo más importante es entender la luz”.

En eventos nocturnos, explica, el sujeto suele estar iluminado por un foco y el fondo queda oscuro. La clave es exponer bien la cara: tocar la pantalla en el punto adecuado y bajar ligeramente la exposición para evitar quemar la luz. Con móviles más antiguos, la estrategia es aún más simple: buscar luz suave. “La diferencia es enorme”, afirma.

En eventos nocturnos, insiste en que lo importante es el sujeto: “Enfoca donde haya luz directa y baja un poquito la exposición”, puntualiza Erea. En cambio, los días nublados son “maravillosos”, porque funcionan como un difusor gigante: la luz es suave, homogénea y tremendamente favorecedora.