Los cuatro astronautas practicaron el día de lanzamiento en la Orion y el SLS en Florida, un paso decisivo hacia la primera misión tripulada a la Luna desde 1972.

Tras medio siglo sin vuelos tripulados a la Luna, el programa Artemis de la NASA busca retomar la exploración tripulada con un plan escalonado. Primero validará el cohete SLS, el megacohete Space Launch System, y la nave Orion alrededor de la Tierra y la Luna. Artemis I ya probó el sistema sin tripulación en 2022.

Artemis II será el siguiente paso, con cuatro astronautas realizando un sobrevuelo lunar, y abrirá camino a Artemis III, prevista para un alunizaje más adelante. Ahora, los cuatro astronautas se enfundaron los trajes anaranjados y se abrocharon los cinturones en sus asientos en la cápsula Orion para completar un ensayo integral de cuenta atrás.

El ejercicio, previsto inicialmente para finales de noviembre, acabó celebrándose este pasado fin de semana, con varias pausas y reanudaciones propias de una prueba compleja. Los equipos de tierra siguieron el mismo guión que el día de lanzamiento.

mapa de la misión tripulada a la Luna Artemis II

mapa de la misión tripulada a la Luna Artemis II. NASA

Reid Wiseman, comandante de Artemis II, resumió la jornada con un mensaje claro. “Un día muy exitoso en nuestra nave espacial #Integrity”, escribió, y añadió: “Did everything go perfectly? Absolutely not”. Remarcó que el equipo estuvo a la altura del reto y que el lanzamiento “se está acercando mucho”. Ese tono resume bien el objetivo de estas pruebas. No buscan la perfección, sino encontrar lo que falla cuando todavía es seguro fallar.

Artemis II, la misión tripulada a la Luna

Artemis II será el primer vuelo tripulado hacia la Luna desde Apollo 17 en 1972. La misión enviará a Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen más lejos de la Tierra de lo que ha viajado ningún ser humano. El plan no contempla alunizar ni entrar en órbita lunar. La nave seguirá una trayectoria de “retorno libre”, una ruta que aprovecha la gravedad lunar para curvarse de vuelta a la Tierra incluso si el motor principal no se enciende, una salvaguarda clásica desde los tiempos del Apolo.

Antes de poner rumbo a la Luna, Orion y su módulo de servicio europeo pasarán unas 25 horas en una órbita elíptica alrededor de la Tierra. Ese tramo sirve para probar los sistemas que importan con gente a bordo. El soporte vital debe mantener presión, temperatura y aire adecuados de manera fiable. La propulsión y la navegación deben responder con precisión a los comandos. Las comunicaciones deben mantenerse en cada fase, desde el interior del Edificio de Ensamblaje de Vehículos hasta que la nave se aleje más allá de la órbita geoestacionaria.

La tripulación practicó el acceso a la nave, el acoplamiento de los arneses, las verificaciones de cascos y guantes y la secuencia temporal de la cuenta atrás. Los equipos de tierra ensayaron la coordinación entre la sala de control del Centro Espacial Kennedy, la plataforma y las estaciones de seguimiento. El SLS, colocado bajo Orion, es un lanzador por etapas con propulsores sólidos y etapa central criogénica. Su potencia debe elevar el conjunto fuera de la atmósfera y colocar a Orion en la trayectoria correcta.

La misión apunta a principios de año. Las ventanas de lanzamiento se mueven entre principios de febrero y comienzos de marzo. La decisión final llegará tras revisar los datos del ensayo, cerrar las tareas pendientes y coordinar a socios y rango de seguridad. Es normal que el calendario ajuste unas semanas.

Tras el sobrevuelo lunar, la cápsula reentrará en la atmósfera terrestre y amerizará en el Pacífico. La recuperación de la tripulación y de la nave cerrará el círculo. Si todo va como debe, Artemis II validará las operaciones con humanos y dejará listo el terreno para la siguiente fase.

REFERENCIA

Artemis II Crew Rehearse Launch Day Demonstration