Abel Díaz García, sierense del año 2003, se siente hoy como «Messi levantando un Mundial». Su familia le trata como a un héroe y no es para menos. Abel no es una estrella del fútbol, pero este 22 de diciembre ha repartido felicidad a mansalva en el sorteo de la Lotería de Navidad. Gracias a él, su familia ha ganado casi siete millones de euros —exactamente 6,8— de la noche a la mañana.
«No sé qué voy a hacer, todavía tengo que asimilarlo. Tengo hasta dolor de barriga, es una sensación inexplicable», explica a LA NUEVA ESPAÑA desde Celles, donde vive su familia, todavía impactado por una noticia inimaginable.
Abel Díaz es uno de los agraciados con el número del Gordo, el 79432, que consiguió a través del Club Deportivo La Bañeza, en León. El asturiano, residente en esa ciudad, es exjugador del equipo. Tras graduarse en CAFYD (Ciencias de la Actividad Física y el Deporte), se está sacando el máster en entrenamiento y rendimiento deportivo y decidió dejar el club hace apenas dos semanas después de tres años vinculado a la entidad deportiva como lateral izquierdo.

Abel Díaz García con el décimo premiado / LNE
Antes de marcharse, eso sí, tomó una decisión trascendental: comprar la lotería del equipo. «El presidente nos daba dos series —veinte décimos— a cada jugador. Entonces pregunté por los grupos de WhatsApp de mi familia si había interesados». Y vaya si los había. Díaz acabó repartiendo entre los suyos un total de 17 décimos del 79432, que acabaría siendo el número agraciado con el Gordo. Su padre, su madre, sus tíos y su abuela materna se quedaron con uno cada uno, y el resto fueron a otros familiares. Otro décimo acabó en manos de un amigo de su padre.
«Lo primero fue confirmarlo»
La vida siguió con normalidad hasta que el lunes por la mañana empezaron a llegar más mensajes de la cuenta. «Estaba en casa de un amigo y en un grupo dijeron que el Gordo había tocado en el Club Deportivo La Bañeza». La primera reacción fue de calma. «Intenté confirmarlo, porque no me lo creía para nada. Cuando vi que era verdad, flipé. Le ha tocado a toda mi familia, a toda. Es increíble», relata.
Díaz todavía no sabe qué hará con el dinero. De momento, hoy ha pasado la mañana con amigos y por la tarde regresará a León. Sí tiene claro que su padre, soldador, podrá dedicarle menos horas al trabajo de las que le dedica hasta ahora.
El sierense, que se dice pronto, ha llevado casi siete millones de euros de la Lotería rumbo a Asturias. Una cifra muy superior a lo que ha dejado el sorteo en el conjunto de la región, apenas 122.000 euros en grandes premios, uno de los balances más bajos de los últimos años.
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