“Los dos primeros se nos murieron con siete meses”. La familia de Karlos Arguiñano es numerosa. Numerosísima, de hecho. El cocinero, uno de los más populares de nuestro país, tiene siete hijos. Seis fruto de su relación con su mujer, Luisi, más la última, María, que fue adoptada por la pareja. Podrían haber sido más pero los dos primeros mellizos nacieron sin vida. “Mi mujer lloraba y lloraba, con razón, claro”, explica.

Familia Arguiñano @karlos_arguiñano

Sus hijos son su gran orgullo. Vivir a la sombra de un nombre como Karlos Arguiñano no debe ser sencillo. Algunos han querido seguir sus pasos. Otros han optado por una vida muy alejada de los fogones y de la televisión. De estos siete hijos, como no, el chef ha tenido un buen número de nietos. Catorce de momento, aunque seguro que amplía dentro de poco.

Y no queda ahí todo. Sobradamente conocida por todos es Eva, hermana del cocinero y experta en repostería. Compañera infatigable durante décadas en sus programas de televisión, ha dado sus pasos por separado, llegando a ser jurado de concursos como ‘Bake Off’. Repasamos, ahora sí, la amplia familia de los Arguiñano.

Los siete hijos de Karlos ArguiñanoEneko

Es el mayor de todos. Roza ahora los 50 y es mitre en el restaurante Ka, en Zarauz. A pesar de ser el primogénito del chef, o precisamente por eso, ha preferido siempre por mantenerse en un plano muy discreto. Casi no existen imágenes públicas de él. Es el responsable de la gestión del restaurante en sala y de coordinar el equipo que trabaja para él.

Zigor Arguiñano @karlos_Arguiñano
Zigor

Segundo de los hijos del matrimonio formado por Karlos y Luisi. Su destino no era la cocina. De joven estudio mecánica naval aunque, finalmente, la tradición familiar pesó demasiado. Actualmente trabaja en el restaurante Ka como jefe de cocina.

Joseba Arguiñano GTRES
Joseba

Es el hijo más famoso del cocinero. No solo ha seguido sus pasos en los fogones, también lo ha hecho en televisión. Joseba es un habitual del programa de su padre pero también ha tenido sus propios espacios en televisión. Se formó en repostería con el chef Pedro Subijana. Es muy deportista y ha heredado el talento televisivo de su padre.

Amaia arguiñano @karlos_Arguiñano
Amaia

Aunque también comenzó su andadura lejos de los negocios de su padre, acabó formando parte del restaurante Ka. Es, de hecho, la gerente de la bodega. Aunque la gastronomía siempre le llamó la atención, ha dedicado su profesión hacia el mundo del vino.

Martín Arguiñano @karlos_Arguiñano
Martín

Es un poco el verso suelto. Aunque está muy vinculado al negocio de su padre, es quien se encarga de la parte administrativa. Es una cara visible del restaurante y tiene un papel clave en el emporio Arguiñano. Eso sí, no se ha decantado ni por la cocina ni por la televisión.

María Torres @karlos_Arguiñano
María

Es la única hija de Karlos Arguiñano que no lleva su apellido. El cocinero y su mujer adoptaron a María Torres en la década de los 90 en Argentina. Forma parte del restaurante y trabajo en cocina mano a mano con su hermano Zigor. Fue la última en llegar a la familia del chef.

Txarlie Arguiñano Youtube
Txarlie

El benjamín del cocinero lleva su mismo nombre aunque no ha seguido sus pasos. Txarli, como le conocen todos, trabaja como operador de cámara y ha dedicado su carrera el mundo del cine y la televisión. Hemos podido verle en los créditos de películas como “Maixabel, ‘Akelare’ o en la serie ‘El internado’.

Eva Arguiñano

Más conocida es, sin duda, Eva. Hermana del chef, fue el propio Karlos quien le inculcó el amor por la cocina y la pasión por la televisión. Formada en repostería, ha sido una presencia habitual en los programas de televisión que ha tenido el cocinero durante su larga trayectoria. «De niños nunca conocimos el lujo, pero tuvimos la infancia más feliz del mundo. Nos criamos junto a mis primos, así que vivimos mil y una aventuras», explica Eva sobre su infancia con su hermano.

Karlos, Joseba y Eva Arguiñano Cedida

Crecieron juntos pero mientras Karlos se dedicó a la cocina, Eva empezó a estudiar secretariado. «Yo siempre le decía a mi ‘ama’ que si trabajaba en el banco terminaría en la cárcel, porque nunca me han gustado los números y estaba segura de que las cuentas nunca me cuadrarían», bromea. Debido a su poco interés por las cuentas, Eva comenzó a ir al restaurante que había abierto su hermano.

«A mí no me gustaba nada cocinar, así que lo mío, al principio, no fue una pasión, fue una obligación. A quien siempre le ha gustado cocinar ha sido a Karlos, yo me limitaba a seguir sus indicaciones, porque siempre ha sido mi referente y mi guía personal y profesional», afirma. Y así comenzó su carrera.