Barcelona (EFE).- Después de semanas de un crecimiento vertiginoso, la incidencia de la gripe ha empezado a descender, pero el Departamento de Salud pide precaución porque la transmisión sigue siendo alta y mantiene la obligatoriedad del uso de las mascarillas en residencias y centros de salud.

Así lo han explicado este martes el secretario de Salud Pública de Cataluña, Esteve Fernández, y la subdirectora del Servicio Catalán de la Salud, Pilar Otermín, en una rueda de prensa previa al inicio de las fiestas de Navidad, en la que los encuentros familiares y de amigos podría hacer repuntar los contagios.

«No echamos las campanas al vuelo, porque podría ser que tuviéramos un incremento en los próximos días porque aumentarán los encuentros familiares», ha avisado Fernández.

Mejora antes de Navidad

En todo caso, Cataluña llega a las puertas de Navidad con una incidencia de 543 casos de gripe por 100.000 habitantes, por debajo de los 764 casos de la semana anterior, de manera que ha bajado por primera vez la gripe en esta temporada.
En los últimos 7 días la atención primaria ha diagnosticado 30.298 nuevos casos de gripe, 3.000 menos que la semana anterior (33.058).

Pese a la mejoría, la Generalitat ha acordado prorrogar 15 días más la obligatoriedad de la mascarilla en centros sanitarios, sociosanitarios y residencias, al menos hasta pasadas las fiestas de Navidad y Reyes Magos.

Esteve Fernández ha destacado que la prórroga busca «extremar las precauciones», ya que «puede haber algún repunte de casos al aumentar las reuniones familiares» en las fiesta navideñas.

Varias personas en la entrada del hospital Vall d’Hebron de Barcelona. EFE/Quique García

Por su parte, Pilar Otermín ha recalcado que «es importante no solo el número de contagios, sino quién se contagia», y ha recordado «extremar las precauciones sobre todo con la población vulnerable».

Otermín ha recordado que es recomendable «el uso de la mascarilla en sitios cerrados cuando alguien tiene síntomas, la ventilación de los sitios cerrados o la higiene de las manos».

También han recomendado «vacunarse» para así «poder proteger a la población más vulnerable», y han recordado que «la vacunación está abierta a toda la ciudadanía desde hace dos semanas».

Baja el número de urgencias diarias

En cuanto a la presión asistencial por la gripe, Otermín ha explicado que el número de urgencias diarias relacionadas con enfermedades respiratorias ha bajado un 9 %, hasta una tasa diaria de 2,4 por cada 100.000 habitantes.

También ha explicado que «el número de llamadas al 061 ha disminuido hasta las 8.000 diarias», con un descenso de unas 2.000 llamadas, y que todos los servicios operativos «están bajando su tasa diaria de uso».

Una persona en un centro de atención primaria de Barcelona. EFE/Quique García

La subdirectora del Servicio Catalán de la Salud ha calificado los datos como «positivos», pero ha resaltado que «aunque los números vayan a la baja, es importante mantener la precaución y las medidas preventivas».

También ha explicado el Plan Integral de Urgencias de Cataluña (PIUC), un programa especial que activan cada año cuando llega la epidemia de la gripe.

Dotado con 30 millones de euros, este plan busca «reforzar las infraestructuras de los CAP y hospitales para poder atender los casos de gripe y a la vez mantener la actividad ordinaria».

Respecto al refuerzo de las infraestructuras, Pilar Otermín ha recalcado que «son los CAP y los hospitales quienes deciden qué tipo de refuerzo necesitan» y que el objetivo final del plan es «que los centros sanitarios puedan continuar con su actividad programada». EFE