Mucho antes de que los grafiteros camparan a sus anchas por las vías de tren, carreteras e incluso por los acantilados de las zonas más sensibles de la Serra de Tramuntana, Mallorca ya era tierra de graffitis. Los encontramos en edificios emblemáticos como la Catedral de Palma, en los campanarios de las iglesias, en torres emblemáticas y hasta en el interior de cuevas distribuidos prácticamente por toda la geografía de la Isla. Les invitamos a recorrer las calles con una nueva mirada, muy probablemente los muros y torreones les depararán gratas sorpresas.
¿Qué mensajes dejamos hoy para las generaciones presentes y venideras y cuáles han llegado desde el pasado hasta nosotros? Repasamos con Margalida Bernat Roca, especialista en Historia de Mallorca los secretos de una fuente documental incalculable para los investigadores. ¿Cómo distinguimos un graffiti de una pintada vandálica?
Si nos ceñimos a la definición del término «graffiti abarca todo un abanico de manifestaciones gráficas sobre un material susceptible de recibir incisiones -piedra, enlucidos, madera, …- o, en su defecto, ser pintados, generalmente en un solo color -negro de carbón u hollín-, el rojo del almagre, … y solo ocasionalmente tienen más de un color», explica.
No solo su formato o el uso de colores los define: «Los graffiti bien pueden considerarse egodocumentos; es decir, que reflejan vivencias, sentimientos y pensamientos tanto propios como ajenos referentes a otras personas muy próximas a ellos. En este contexto, constituyen verdaderos testimonios que contrastan o desdicen las versiones oficiales», añade la experta.
De ahí que hayan sido fuente de estudio a lo largo de la historia centrando los esfuerzos de investigadores de todo el mundo. Bernat Roca les ha dedicado buena parte de su carrera.
Reproducción de una de las inscripciones que hay en el campanario de la Seu de Mallorca.
«La naturaleza de su estudio es difícil de definir, ya que comparten características con la glíptica, el arte e incluso la epigrafía. Todo ello permite un enfoque multidisciplinar, como también requiere a veces la consulta archivística y siempre que sea posible la comparación con otros ejemplos locales o no», reflexiona.
¿Cuál es el graffiti más antiguo documentado en Baleares? «Se han hallado algunos de tiempos prehistóricos localizados en cuevas y no debidamente estudiados», añade la experta. Los hombres primitivos plasmaron en las paredes de las cuevas pinturas y petroglifos, estos últimos grabados en lugar de pintados. Pero no se dejen llevar por la nostalgia, no todo lo que encontrarán escrito o grabado en las paredes de las grutas son documentos prehistóricos conservados hasta nuestros días..
El Grupo de Actividades de Montaña, Espelo y Subacuáticas (GAME) dedica un artículo de su blog a los Grafitis y Petroglidos en las cuevas de Mallorca que repasa los más destacados, antiguos y recientes abriendo el debate sobre dónde acaba el arte y comienza el vandalismo. «Muchos actos de hoy, podrían ser considerados históricos el día de mañana», reflexiona.
Los graffitis adquieren un relieve especial a partir de la edad media (siglo XIV), relieve que se alarga hasta bien entrado el siglo XIX. «Los más modernos son merecedores de una caracterización más particular, aunque quizás estos últimos acentúen más la protesta o la reivindicación sin que ello signifique que los anteriores carezcan de estas intenciones», describe Margalida Bernat.
¿Qué mensajes han llegado hasta nuestros días a través de este tipo de textos y dibujos? «Los más llamativos, pueden ser las inscripciones que denotan la condición del autor -un asilado en sagrado, un prisionero, …- Muchos de estos se componen de un nombre, una fecha, a veces la profesión y, en ocasiones, de barcos relacionados con la idea de la fuga, armas y otras imágenes ilustrativas. Algunos son anónimos y pueden verse como gritos de angustia o de resignación. Otro caso característico, al que no se le hado importancia más que recientemente, es el de los llamados calendarios o registros de cuentas», relata la experta.
Reproducción de uno de los dibujos que encontramos en el campanario de la Catedral de Palma.
En el campanario de la Seu de Mallorca si afinamos la vista podemos leer frases uno de esos gritos de angustia: «Crec Morir». La mayoría de los graffitis de los muros de la catedral de Palma los realizaron asilados, aunque también dejaron mensajes para la historia los escolanos, campaneros y constructores, entre otros. No son solo textos, también hay dibujos como el trazado de arcos campaneros que se encuentra en una de las paredes del campanario. De un solo vistazo aportan información extra que ayuda a entender la historia del templo en sus diferentes momentos históricos, desde los inicios de su construcción.
No solo hay graffitis en Palma. El Museo de Manacor exhibe en la planta noble de la Torre dels Enegistes, una de las colecciones probablemente están mejor musealizadas en la Isla. En sus paredes vemos una iconografía variada como representaciones de guerreros enfrentados del siglo XVI, una virgen de la Inmaculada datada a principios del siglo XVIII y hasta un hombre haciendo volar una cometa por encima de la iglesia (datado de finales del siglo XVI al comienzo del XVII). Gracias a estos y otros grabados y pinturas de la época podemos comprobar que los cabezudos no son un invento moderno (también están plasmados en esos muros) y que ya estaban en los pueblos en el siglo XVII.
«Los graffitis son muestras de arte popular que nos aportan datos importantes sobre los esquemas de vida y de pensamiento de sus autores y de su época. Son quienes vinculan la vida de la torre con la evolución de la historia general de Mallorca y tienen gran valor arqueológico», defiende el museo.
¿Cuáles son los graffitis más importantes de Mallorca? «De entre todos los recogidos, si hay que priorizar algunos por su relevancia, han de ser los que representan barcos, seguidos de aquellos que contienen nombres propios que se han podido identificar y, tal vez los que se relacionan o que ilustran el aprendizaje de un oficio. A ellos cabe añadir los que fueron un simple pasatiempo, los caricaturescos y otros a veces difícilmente clasificables, resume la especialista Margalida Bernat».
«Los primeros, más allá del valor estético de muchos de ellos, han contribuido a un mejor conocimiento de las técnicas constructivas sobre todo de las embarcaciones medievales. Por su parte, los nombres propios han permitido un acercamiento a determinadas personas que, por diversas circunstancias, se vieron abocadas a la marginalidad. En lo relativo a los oficios, son los que se relacionan con la construcción, bien sean trazos sencillos. como la circunferencia y sus divisiones o los que muestran el proceso de enseñanza-aprendizaje como es el caso de los picapedrer o mestres d’obra a partir del diseño de elementos complejos como pueden ser los arcos ya sean ojivales, redondes, romanis, carpaneles…», añade.
Recuerda que los primeros estudios en Mallorca sobre esta materia los realizó junto a Jaume Serra i Barceló y Elvira González Gozalo en los años 1982 y 1986. Fueron los del campanario de la iglesia de Sant Miquel, donde hubo una prisión, y en la Seu de Mallorca donde confluyen los realizados por personal al servicio de la catedral y los de los acogidos al asilo eclesiástico.