«Me he enterado por la prensa. Pero hace muy bien, es muy buena idea que este tipo de propuestas se pongan en pie. Son necesarias, porque algo tiene que cambiar en el partido, y conozco a muchos socialistas que apoyarían algo así». Con estas palabras resume un exministro del PSOE el globo sonda que lanzó ayer el también exministro Jordi Sevillaal anunciar que tenía intención de empezar a trabajar en una alternativa, desde dentro, a Pedro Sánchez.

Sevilla, exministro con José Luis Rodríguez Zapatero y expresidente de Red Eléctrica, revolucionó ayer la vida interna del PSOE cuando avisó de que estaba trabajando en una «alternativa socialdemócrata» a Sánchez. Según explicó en dos entrevistas publicadas de manera simultánea, el movimiento busca redirigir al PSOE hacia sus principios fundacionales, lejos de la «podemización» en la que considera que se ha instalado, y también generar una nueva filosofía orgánica alejada del cesarismo impuesto por su actual secretario general.

El primer paso para ello será la publicación de un manifiesto que verá la luz en enero, antes de las elecciones del 8 de febrero en Aragón. Sevilla espera que junto a su firma aparezcan los nombres de otras personas de relevancia dentro del PSOE y que esa sea la semilla para generar un espacio de disidencia al que poder ir incorporando fichajes.

Según explican a LA RAZÓN fuentes cercanas al proyecto de Jordi Sevilla, el exministro ya cuenta con apoyos de relativo peso dentro del partido. Y no se refieren solo a antiguos dirigentes como Felipe González, Alfonso Guerra o, incluso, Cándido Méndez, quienes ya han levantado la voz contra la deriva del presidente del Gobierno, sino que incluirá a nuevos rostros, personas más jóvenes y con peso y futuro político. Será algo transversal, con cargos de la época de González, Zapatero, Alfredo Pérez Rubalcaba y del partido actual. Según explican, todos los nombres que salgan serán personas que están actualmente en el PSOE para que se entienda que es una alternativa interna y con posibilidades.

«Paso a paso, lo primero es abrir una vía de reflexión y análisis, que es algo muy importante. La clave es que la gente esté conectada y que pueda haber debate y análisis dentro del PSOE», asegura un ex alto cargo ahora cercano a Jordi Sevilla.

El partido se encuentra ahora mismo con el estado de ánimo muy bajo. A las cesiones a los independentistas de las últimas legislaturas, que ya soliviantaron a muchos, se han sumado en los últimos meses los distintos escándalos de corrupción que salpican al entorno más cercano de Sánchez y la incapacidad para afrontar los casos de presunto acoso sexual dentro de la formación. Hasta sus socios parlamentarios están elevando el tono contra todo ello, cada vez con más fuerza.

Además, el futuro no parece excesivamente cómodo para el presidente del Gobierno. 2026 y 2027 serán años plagados de elecciones (se celebrarán todas las autonómicas, las municipales y las generales entre los dos años) y los socialistas esperan cosechar derrota tras derrota. Los comicios de Extremadura, donde el PSOE obtuvo el peor resultado de su historia, fueron solo un adelanto de lo que vendrá, consideran muchos.

Según las fuentes cercanas al proyecto de Jordi Sevilla, los siguientes pasos buscarán que la alternativa a Sánchez y al oficialismo que encarnarán vaya creciendo durante todo ese tiempo, mientras se ve que el PSOE pierde y que su secretario general se enroca, tal y como ha sucedido con Extremadura. El objetivo final es tener ese proyecto lo suficientemente armado para cuando la formación tenga que celebrar su siguiente Congreso Federal y haya unas nuevas primarias. Esto sucederá después de las próximas elecciones generales, donde lo previsible es que el PSOE pierda.

«Es muy grave lo que está pasando en el partido y la gente está muy callada», reflexiona el exministro que se ha enterado del proyecto por la prensa. «Yo creo que sí hay un caldo de cultivo para que este tipo de alternativas funcionen, creo que hay mucha gente esperando a poder levantar la voz y recibiría muchos apoyos», añade.

Se refiere, por ejemplo, al colectivo Fernando de los Ríos. Aunque no tiene nada que ver con lo que está impulsando Sevilla, dicho colectivo se reúne periódicamente para reivindicar un PSOE diferente y a las citas siempre acude un nutrido crisol de ex altos cargos. Pero también se refiere a gente más joven que se está haciendo visible como Eduardo Madina, Juan Lobato, Ignacio Urquizu o, incluso, Inés Rey, la alcaldesa de La Coruña.

Si se genera un apoyo masivo a un proyecto alternativo, mucha gente dentro del partido podría acabar perdiendo el miedo a levantar la voz. Hay que tener en cuenta que, lejos de la Moncloa y Ferraz, Sánchez ha terminado de soliviantar a muchas federaciones y a sectores de peso, como el feminista, dentro del PSOE.