Ignacio Núñez esboza una sonrisa por la racha de cinco triunfos consecutivos del Gipuzkoa Basket. Manda un mensaje de ambición sobre la opción de acabar … la liga regular entre los cinco primeros y ser cabeza de serie en los playoffs y se congratula de que «el club ha abandonado casi la deuda». Admite que habrá que bajar al Gasca a jugar por las obras en Illunbe.
– Vaya racha, ¿no?
– Sí, estamos muy contentos y el equipo está en muy buena dinámica y creciendo. Creo y confío en que nos va a seguir dando alegrías en lo que resta de temporada. Ahora hay que terminar bien el tramo de la primera vuelta hasta que descansemos a finales de enero, pero bueno, el equipo está creciendo y estos momentos buenos cuando llegan hay que saborearlos porque en el deporte no es fácil enlazar rachas así.
– Se venía de un balance de un triunfo y seis derrotas. ¿Hubo nervios?
– Bueno, hubo preocupación y tensión también porque veíamos que no era tanto un tema de resultados. Evidentemente lo marca todo en el deporte profesional, pero las sensaciones que transmitía el grupo eran buenas porque se veía buen trabajo en los entrenamientos. En ese arranque hubo partidos en los que el equipo no estuvo nada bien y cuando te pones 1-6 y eliminado en Copa, pues la preocupación es evidente. Pero al mismo tiempo siempre hubo un poco de tranquilidad y de confianza en el trabajo que sabíamos que estaba haciendo el cuerpo técnico.
– De eso no había duda, ¿no?
– Una cosa es que nosotros por obligación siempre estemos atentos al mercado y viendo diferentes alternativas, pero lo cierto es que en ningún momento ni yo hablé con ningún entrenador, ni autoricé a ‘Xubi’ a que contactara con ninguno porque la confianza en Sergio y en el trabajo que estaba realizando era máxima. También es verdad que esto es deporte profesional y todo el mundo entiende que si tú sigues perdiendo y teniendo derrotas, al final tienes que tomar decisiones, pero no hablamos con nadie y en todo momento mantuvimos la confianza en Sergio.
– ¿Qué ha hecho ‘clic’ para revertir la situación?
– Yo creo que es un trabajo de equipo. El grupo estaba entrenando bien y luego a partir de ahí tú tienes diferentes triunfos. Tienes dos americanos que son rookies, Korsantia llega a una liga nueva, hay un proceso de adaptación y ajuste con un técnico nuevo. Todo eso lo vas juntando y al final veías que tenías a lo mejor un grupo muy bueno de gente, pero que en un momento dado pues costaba que hubiera un líder dentro de la cancha y alguien que asumiera responsabilidades.
– Siga.
– Luego ha sido un cúmulo de todo también. Yo creo que a veces menos es más, y en un momento de tomar decisiones en vez de empezar por el entrenador, pues empezamos por la salida de dos jugadores, entendiendo que por diferentes circunstancias no estaban ayudando al grupo ni estaban ayudándose a sí mismos, con lo cual para ellos también era bueno una salida.
– Y ahí llega Jalen Tate, que ha cambiado la cara al equipo…
– No cabe duda de que la llegada del nuevo jugador nos va a ayudar y nos está ayudando, pero fue en Fuenlabrada cuando el equipo hizo clic y la base del trabajo estaba hecha sin necesidad de haber incorporado a nadie. Y luego Manex Ansorregi empezó a subir el nivel y los de casa también están siendo muy importantes, están siendo pegamento y los cuatro nos han aportado minutos de calidad. Una pena ahora la lesión de Aitor Zubizarreta, pero insisto, entre los de casa que han dado mucho pegamento y los de fuera que le van cogiendo la temperatura a la liga, yo creo que eso es lo que ha generado el cambio.
– ¿Hay que poner en valor el trabajo de los de casa?
– Sí, y al final es muy bonito ver que la gente de casa está en el equipo aportando. Y esa conjunción de gente de fuera y gente de casa al final genera una buena química. Pero bueno, tenemos cuatro que en la pista están aportando muchos minutos. Y eso es ADN de Gipuzkoa Basket y estamos muy orgullosos por ello.
– ¿El objetivo sigue siendo el playoff de ascenso a ACB?
– Sí, el objetivo del playoff yo creo que es irrenunciable. Si no entramos entre los nueve primeros no habremos cumplido los objetivos. Es verdad que la liga, como siempre, está muy equilibrada. Este año sí cabe quizá más con la excepción de Coruña, que está yendo muy por arriba. Pero bueno, vista la tendencia del equipo, esto es lo de siempre. Yo ahora al equipo le veo en muy buena línea. Si nos siguen respetando las lesiones, veo que vamos a seguir compitiendo muy bien y que vamos a estar más arriba. Ojalá más cerca de la quinta plaza que de la novena.
– ¿Es una utopía pensar en ser cabezas de serie?
– En el Consejo de Administración, en una reflexión interna que tuvimos, nos planteamos estar en ese top-5. Es verdad que las tres primeras plazas están muy caras, pero a partir de ahí vemos que si lo hacemos todo bien podemos estar ahí. Ojalá podamos ser cabeza de serie. Sería muy bonito logro tener factor cancha a favor en un eventual playoff. Pero ya digo, ahora vamos poco a poco y ya estamos en playoff. La idea es no salir de ahí durante el resto de la temporada y subir puestos si es posible.
– No deja usted de ser un hombre de números…
– Siempre hay que sumar, siempre.
– ¿Qué balance hace de la Junta de Accionistas celebrada hace unas semanas en la que dieron la buena noticia de que la deuda ha disminuido de forma importante?
– Bueno, la tendencia clara de que el club en los últimos años sigue trabajando bien, que dimos resultado positivo. Es verdad que tenemos tensiones de tesoría y dificultades a lo largo de la temporada, pero el club va en una línea de estabilidad y de crecimiento suave y tranquilo. En definitiva, lo que perseguimos es que no haya sustos. Ni a nivel deportivo, ni a nivel de presupuesto, ni de números. Yo creo que en tema de presupuesto estamos en una cifra ya elevada con respecto a lo que veníamos trabajando hace cinco o seis años y esa cifra no sé si la podremos mantener en los próximos años. Ojalá, va a depender del crecimiento social que tenga el club, pero desde luego vamos tranquilos porque la estabilidad y la salud económica del club está mucho mejor de lo que había años atrás.
– Habla del crecimiento social, que sigue siendo el caballo de batalla del club…
– Creo que es la gran asignatura pendiente del club, el que crezcamos desde el punto de vista social y que más gente venga a asistir a los partidos. Es verdad que ahora estamos en un proceso de reflexión interna. El club cada vez está haciendo más actividades a través de su Fundación Gipuzkoa Basket de la mano de su presidente Josean Ibiricu. Como los proyectos sociales diseñados para acercar el baloncesto a los jóvenes de Gipuzkoa y promover valores esenciales como el trabajo en equipo, una alimentación saludable y el cuidado del medio ambiente en el deporte. Dentro de la reflexión que estamos haciendo tenemos que ver cuáles son los siguientes pasos a dar teniendo en cuenta que el horizonte de futuro del club para el 2030 está garantizado con el Illunbe Berria y con esa instalación ya dinámica que estoy seguro que va a ser el factor clave para que más gente venga a acompañarnos.
– ¿Este partido en mitad de fiestas suele ser de mucha afluencia?
– Sí, yo creo que será, como dices, por estas fechas y con las iniciativas que hemos puesto en marcha la mejor entrada de la temporada. Así lo esperamos. A ver si estamos 3.000 o incluso un poquito más. Pero será un día bonito, eso seguro. Lolo Encinas es un gran amigo, por lo que me gusta que gane todos los partidos menos cuando se enfrenta a nosotros. Es una fecha bonita y una buena oportunidad para ponernos con más victorias que derrotas. Sería una muy buena noticia. Vamos a ir paso a paso, pero la próxima parada es Cantabria el domingo y yo creo que llevaremos unas 3.000 personas. A partir de ahí seguiremos trabajando».
– Con lo que están obligados a moverse de Illunbe durante tres temporadas…
– Es verdad que la construcción de esa instalación nueva obliga al club eventualmente a salir de Illumbe en un momento dado porque por las obras no podríamos jugar en la instalación actual y, por tanto, el objetivo ahora es que hasta el año 2030 el club siga creciendo y aguante bien estos años. Entonces tendremos que tomar decisiones también para ver cómo hacemos y que la afición esté más cerca del club y que nosotros estemos más cerca de la afición.
– Esa travesía lleva al GBC a volver al Josean Gasca, ¿no?
– En Donostia en estos momentos sólo hay dos instalaciones donde se puede jugar al baloncesto. Ésa es una realidad de la que todos somos conscientes: una es Illunbe y otra es el Gasca. Es una reflexión interna que en estos momentos estamos manejando en el club y si no jugamos en Illumbe, pues el Josean Gasca es la otra alternativa evidente.
– Pero el polideportivo solo tiene en estos momentos 1.890 asientos…
– Sí. Ojalá que se quede pequeño, pero insisto, no quiero adelantar acontecimientos. Iremos definiendo los pasos de la mano de las instituciones y también sondeando un poco el sentir de nuestros abonados.