La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) estima que la población de adultos mayores en la región se duplicará en los próximos 25 años. Para 2050, se prevé que las personas mayores de 65 años representen el 18,9 por ciento de la población, lo que equivale a cerca de 138 millones de habitantes.
El consumo indebido de alcohol en adultos mayores se asocia con un deterioro cognitivo acelerado. Foto:iStock
En este contexto, el National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism (NIAAA), de Estados Unidos, advierte que las consecuencias asociadas al consumo de alcohol también están aumentando entre esta población.
“Si bien algunos adultos mayores pueden haber consumido alcohol de forma regular durante años sin problemas aparentes, es posible que con el tiempo noten que los efectos se vuelvan más intensos y se manifiesten con mayor rapidez”, señala la entidad.
El instituto agrega que, a medida que avanza la edad, los cambios físicos y mentales propios del envejecimiento pueden hacer que el alcohol afecte de manera diferente al organismo, incrementando el riesgo de consecuencias negativas.
Los efectos
Las personas mayores son más sensibles a los efectos sedantes del alcohol, así como a alteraciones en el equilibrio, la coordinación, la atención y las habilidades para conducir. Además, el NIAAA advierte que el consumo indebido de alcohol en adultos mayores se asocia con un deterioro cognitivo más acelerado, que puede afectar la memoria, el pensamiento y el juicio.
“Muchos adultos experimentan problemas en la duración y la calidad del sueño a medida que envejecen. Estas dificultades pueden llevar a algunos adultos mayores a automedicarse con alcohol para intentar dormir mejor. Sin embargo, beber con este propósito puede agravar los trastornos del sueño”, explica la entidad.
Asimismo, el consumo de alcohol puede aumentar el riesgo de desarrollar afecciones médicas más frecuentes en la vejez, como dolor crónico, enfermedades cardiovasculares, diabetes e infecciones respiratorias.
Un posible problema con el alcohol pueden incluir pérdida de memoria y depresión. Foto:iStock
«Para los adultos mayores, los signos de un posible problema con el alcohol pueden incluir pérdida de memoria, depresión, ansiedad, falta de apetito, moretones inexplicables, caídas, problemas para dormir y falta de atención en la limpieza o la apariencia», resume el instituto.
El NIAAA recomienda que, si existe preocupación por los patrones de consumo de alcohol propios o de una persona cercana, se consulte con un profesional de la salud.