Con las incorporaciones de Hansel Atencia, Danny Agbelese, Archange Izaw-Bolawie, Josh Roberts y Duda Sanadze y la de Philip Scrubb en el horizonte sumado al elenco de jugadores que mantiene la entidad, el Palmer Basket tratará de mantener la categoría.

Todo ello después de las salidas de Matt Frierson, Tray Hollowell, Lucas N’Guessan, Alessandro Scariolo e Ismael Massoud más las de los técnicos Marco Justo y recientemente de Lucas Victoriano, la entidad presida por Vicenç Palmer ha tenido que reinventarse para poder revertir la situación en la que están sumidos desde el inicio de la temporada. Hasta el momento, y pese a los incontables cambios que se han producido, el Palmer solo ha podido lograr tres victorias en lo que va de curso dos en liga frente al Hestia Menorca y el Cartagena y una en Copa de España contra el Guipúzkoa.

Una situación que hace que estén en la cola de la liga siendo, con bastante diferencia, el equipo con menos anotación a favor de la competición (823) en los que va de curso mientras que en puntos concedidos son de los equipos que más sufren de la liga (1053), algo que demuestra que el equipo no destaca en ninguno de los lados de la cancha.

La liga es muy larga, pero es importante asentar las bases de un equipo que ahora mismo descendería a la Segunda FEB de la que salieron campeones la temporada pasada con unos registros abrumadores y este año, más allá de acercarse a ellos, están más lejos que nunca.