A finales de 2018, Víctor Sada anunció su retirada como jugador de baloncesto. El base badalonés ponía punto final a una carrera cargada de alegrías y éxitos teniendo en su haber un palmarés envidiable: cinco ACB, tres Copas del Rey, cuatro Supercopas, una FIBA Eurocup con Girona en 2007 y tres títulos que marcan la diferencia en la trayectoria de cualquier jugador: la Euroliga de 2010 conquistada en París, el Eurobasket de 2011 y la plata olímpica lograda en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Además de esos logros, hay una cita que no hay que olvidar, y que se produjo en Barcelona a principios de 2010. Barça, campeón de Europa, y Los Angeles Lakers, ganador del anillo en la NBA ese mismo año, medían fuerzas en el Palau Sant Jordi en un partido de carácter amistoso, pero que reunía al mejor equipo del viejo continente y al mejor de América. Dos años antes, y con el Staples Center como escenario, el cuadro azulgrana estuvo muy cerca de dar la campanada, cayendo únicamente por cuatro tantos de diferencia (108-104). Y en la capital catalana, el Barça se vengó con una victoria para el recuerdo por 92-88.

Víctor Sada tratando de detener a Derek Fisher en el Barça - Lakers de 2010

Víctor Sada tratando de detener a Derek Fisher en el Barça – Lakers de 2010 / Valentí Enrich

Un recuerdo imborrable

«Nosotros éramos un equipo superprofesional, superfocalizado y evidentemente era un partido en el Sant Jordi contra los Lakers y eso vende mucho. Pero era un partido amistoso, ellos venían de vacaciones y nosotros ya estábamos en dinámica. Luego, cuando acabamos el año, que es la ACB que ganamos contra el Bilbao Basket sin perder ningún partido en playoff, recuerdo que alguien dijo, «ese momento contra los Lakers es el mejor del año». Yo pensé, ostras, hemos ganado una Copa en Madrid, hemos ganado los Playoffs sin perder un partido, ganar a los Lakers está bien, sin duda, pero era un partido amistoso de hacía como ocho meses. Pero sin duda lo disfrutamos en cuanto a un espectáculo. Al final la NBA es muy espectáculo, ese partido de Sant Jordi fue un espectáculo para los aficionados, para la gente y evidentemente lo disfrutamos porque fue como una culminación también de la temporada anterior», comentó recientemente Sada en una entrevista para SPORT.

Para la historia quedó aquel pique entre Kobe Bryant y Pete Mickeal, en un emparejamiento en el que saltaron chispas durante todo el partido. El público presente en el Sant Jordi estaba confundido con lo que estaba ocurriendo y no sabía con quién posicionarse: si con uno de sus jugadores favoritos del Barça o con uno de sus ídolos deportivos. Sada recordó aquellos momentos de tensión, pero también rememoró un episodio, con el mítico Ron Artest como protagonista, en el que ‘recibió’ las caricias de uno de los jugadores más duros de la historia en la NBA.

Kobe Bryant y Pete Mickeal protagonizaron un pique legendario en el Barça - Lakers de 2010

Kobe Bryant y Pete Mickeal protagonizaron un pique legendario en el Barça – Lakers de 2010 / Valentí Enrich

«Artest me pegó una hostia»

«Me acuerdo de que a mí me pegó una hostia Ron Artest en un ‘box out’ (lucha por el rebote) que le hice, me pegó una hostia porque estaban perdiendo, al final Lakers también era un equipo ganador, ¿no? Pero Pete Mickeal, ese pique con Kobe Bryant fue muy bonito. Pete es una persona supercompetitiva, superganadora y aun jugando un partido amistoso daba al máximo. Fue un partido para recordar, con momentos así y luego también, siempre pienso lo malo, que Kobe Bryant murió, pero tuve la suerte de abrazarlo después del partido. Y un año antes, que jugamos en Los Ángeles, también pude abrazar a Magic Johnson, tuve la suerte de poderlo hacer como fan de los Lakers que soy. Son momentos para recordar», desveló.

Un Víctor Sada que, gracias a su trabajo, esfuerzo, pero también a su visión de juego privilegiada, obtuvo la recompensa de formar parte de la selección española en pleno apogeo de la generación dorada. El director de juego fue llamado por Sergio Scariolo para disputar el Eurobasket de 2011 y los Juegos Olímpicos de Londres 2012, torneos en los que España se llevó el oro y la plata olímpica.

Éxito con la selección

«Estoy también muy agradecido a toda la gente con quien me he cruzado y en la selección tuve suerte de estar dos años con Sergio Scariolo de entrenador y con un grupo humano increíble. Bueno, el nivel de jugadores era espectacular. Ahora con el tiempo miras los jugadores que había en la selección y flipas, O sea, flipas en cuanto a calidad, en cuanto a grupo, en cuanto a unión y fueron dos años muy buenos. Una medalla de oro en el Europeo, donde Juan Carlos (Navarro) hizo tres últimos partidos increíbles. Una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres. También muy divertido, una vivencia para disfrutarla, que lo explico muchísimo. Espero en un futuro a mi hijo explicarle que estuve en los Juegos Olímpicos, que al final no es nada fácil y la verdad es que cuando miras hacia el pasado, te salen sonrisas, momentos buenísimos. En esa final del Europeo contra Francia, estaba Tony Parker y yo era el tercer base, con Jose Manuel Calderón y Ricky Rubio. Yo era el tercer base y me acuerdo de tuve que salir porque a Calderón le metieron un dedo en el ojo, Ricky acababa de jugar y salí yo que jugaba menos minutos. Y tuve una final en la que también tuve éxito y ayudé mucho al equipo. La verdad es que son momentos muy buenos», contó.

Víctor Sada ganó con España el Eurobasket de 2011 y la plata olímpica de Londres 2012

Víctor Sada ganó con España el Eurobasket de 2011 y la plata olímpica de Londres 2012 / EFE

Él y Marc Gasol adelantaron a Usain Bolt, el hombre más rápido del planeta

Además, Sada explicó en SPORT una anécdota vivida en los Juegos, junto a su querido Marc Gasol, y que tuvo como protagonista al hombre más rápido de la historia, Usain Bolt. «Yo coincidí en la habitación con Marc Gasol, que ya nos llevábamos muy bien y en esa época habíamos jugado en el Akasvayu, en Girona, y en el Barça, evidentemente. Las camas estaban bien, al final nosotros podíamos descansar y estaba muy bien, la Villa Olímpica también es muy divertida. Pasaron un montón de vivencias también fuera de la pista. Y de esta sí que te diré una que fue divertida. La mayoría de jugadores que no habíamos estado en los Juegos Olímpicos fuimos a la inauguración y había que andar muchísimo. Íbamos con unos zapatos muy incómodos, con el traje que llevábamos, que también era incómodo, y fuimos andando, no sé si tres o cuatro kilómetros hasta el estadio. Y volviendo todo el mundo tenía mucha hambre, muchísima hambre. Teníamos ganas de volver a la villa para comer, y me acuerdo de que Marc Gasol y yo íbamos muy rápido porque teníamos mucha hambre. En esa época había móviles pero no tan buenos, y yo llevé una cámara para grabar. La típica de que llevas a los Juegos Olímpicos para grabar, vivencias y tal. Entonces, yo iba grabando y de golpe íbamos muy rápido y pasamos a Usain Bolt. Usain Bolt iba andando también hacia la Villa Olímpica porque todo el mundo iba para allí y nosotros lo pasamos y yo tengo grabado, adelantando a Usain Bolt y diciendo «bueno, tampoco es tan rápido porque lo estamos pasando y tampoco es tan rápido» (ríe). Fue un momento muy divertido de la inauguración», concluyó.