El veterano ciclista Julio Martin se ha hecho con la victoria en la 90 edición de la Carrera de Pavo para bicicletas sin cadena que se ha celebrado en la ciudad de Segovia bajo la atenta mirada de centenares de personas que han desafiado la nieve y las bajas temperaturas para presenciar el paso de los corredores.

Martín, que logró su primer triunfo en la carrera en el año 2011, se ha hecho con su décima victoria en la prueba que consiste en llegar a una de las zonas más altas de casco antiguo de Segovia montado sobre una bicicleta pero sin dar pedales, haciendo gala de equilibrio e impulsándose solamente con la fuerza de sus brazos.

En la categoría femenina, la ciclista que ha logrado llegar más lejos ha sido Emma Alonso.

Han sido cerca de 60 los ciclistas que, de uno en uno, han tomado la salida en la calle Teodosio el Grande, tomando impulso en la cuesta abajo que les ha llevado a los pies del Acueducto romano, para posteriormente iniciar una ascensión constante hasta la plaza Adolfo Suárez, donde se instalaba la meta.

La competición no ha estado exenta de riesgos puesto que la mayoría de las bicicletas, diseñadas expresamente para la carrera, no cuentan con frenos, por lo que el dominio de las mismas se hacía imprescindible sobre todo en la bajada.

Y no han faltado alguna caída en el descenso hacia el Azoguejo, aunque afortunadamente sin consecuencias graves, puesto que la organización exige a los participantes el uso del casco.

Cinco han sido los corredores que han logrado terminar el recorrido, por lo que se ha llevado a cabo una carrera de desempate en la que los cinco se han lanzado a la vez, ascendiendo en una carrera pura y dura en la que Julio Martín ha sido el más fuerte, por delante de Hugo Sanz, que quedó en segunda posición y Miguel Martín en tercer lugar.

El ganador de la prueba se ha llevado como premio un pavo, recibiendo un pato el segundo clasificado y una pularda el tercero.

En la competición también ha tomado parte el exciclista segoviano Pedro Delgado, ganador del Tour de 1988, cumpliendo de esta manera una tradición que le lleva a tomar parte en este prueba desde que tenía quince años.

La prueba ciclista tuvo un recuerdo para el veterano ciclista segoviano Carlos Melero, el primer ciclista profesional del deporte segoviano, al que se le entregó un amplio dossier con todos los logros de su carrera deportiva, así como un cuadro en el que figuraban las fotos de los maillots de todos los equipos ciclistas en los que compitió durante su etapa profesional