Se vende un Ferrari 250 GTO de 1962 perfectamente conservado y nunca restaurado. Pero, como te puedes imaginar, no es precisamente asequible. La estrella de las subastas Mecum que se celebrarán en Kissimmee (Florida) del 6 al 18 de enero podría alcanzar más de 60 millones de euros.

Se trata del coche con chasis 3729GT con pintura ‘Bianco Speciale’, un ejemplar único no sólo por su librea, sino también por su destacado pasado en competición y por una conservación que ha primado la autenticidad frente a la restauración integral.

La historia

Muchos consideran que el 250 GTO es el Ferrari definitivo. Producido en poco menos de 40 ejemplares entre 1962 y 1964, fue creado como arma de competición para el Campeonato Internacional de GT, combinando una aerodinámica refinada con una mecánica ya legendaria.

Ferrari 250 GTO (1962)

Fotos: Ferrari

Bajo el largo capó de aluminio desarrollado en Ferrari y construido por Scaglietti, se esconde el V12 Tipo 168/62 Comp de 2.953 cm3, capaz de desarrollar unos 300 CV. Acoplado a una caja de cambios manual de cinco velocidades, este motor ofrecía unas prestaciones extraordinarias para la época, unidas a una fiabilidad esencial en las carreras de resistencia.

Ferrari 250 GTO (1962)

Foto: Ferrari

Lo que hace que el chasis del 3729GT sea realmente único es su configuración. Es el único Ferrari 250 GTO entregado nuevo en color blanco, una elección hecha por su primer propietario, el dueño de un equipo británico y conocedor de las carreras, John Coombs.

Fue el propio Coombs quien introdujo algunas modificaciones funcionales que todavía están presentes, como las ranuras del capó, una tercera toma de aire en el guardabarros y el tubo de ventilación del habitáculo conectado a un faro delantero, detalles que hablan de un uso real en competición y no de museo.

Propietarios ilustres

El palmarés deportivo es del más alto nivel. El Ferrari Bianco Speciale obtuvo una victoria de clase y numerosos segundos puestos, compitiendo en los principales circuitos británicos y europeos. Ha sido conducido por pilotos de la talla de Graham Hill, Jack Sears, Mike Parkes, Roy Salvadori y Richie Ginther.

Ferrari 250 GTO (1962)

Ferrari 250 GTO, el interior

Fotos: Ferrari

En 1962 y 1963 terminó segundo en la general del RAC Tourist Trophy de Goodwood, carrera valedera para el campeonato GT de la FIA, contribuyendo directamente a los títulos mundiales de Ferrari. Tan avanzado estaba que incluso fue prestado al departamento de competición de Jaguar para realizar pruebas comparativas, de las que salió claramente superior al E-Type.

Tras su carrera en competición, el coche pasó por una sucesión de ilustres propietarios, entre ellos el propio Jack Sears, que lo tuvo durante casi 30 años. Desde 1999 forma parte de la Colección Jon Shirley, periodo durante el cual ha sido restaurado a su librea blanca original y utilizado regularmente en eventos de primer orden como el Concurso de Elegancia de Pebble Beach, el Cavallino Classic y el Goodwood Revival.

Nunca restaurado en un sentido invasivo, sino mantenido, reparado y repintado cuando ha sido necesario, conserva un nivel de originalidad extremadamente raro, certificado por el Ferrari Classiche Red Book.

Y es precisamente esta historia la que contribuye a elevar el valor estimado de este 250 GTO, que no ha sido oficializado por la casa de subastas americana, pero que según los expertos podría venderse por una cifra muy cercana a los 60 millones de euros.

Ferrari 250 GTO (1962)

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