Ni la fina lluvia con la que amaneció este viernes Valencia, ni el frío, impidieron que la afición taronja se sumara en masa a la … tradicional jornada de puertas abiertas en Navidad para los aficionados. Y ese aspecto, el del éxito pese a ser la más complicada a nivel logístico, no hace más que confirmar la locura bien entendida que existe por el Valencia Basket, que es el equipo de moda en Europa. Esas mismas lluvias afectaron al cuadro eléctrico de la obsoleta Fonteta, donde estaba previsto realizar el entrenamiento, y esa avería provocó que fallara desde la calefacción a las luces de las gradas. La entidad taronja se vio obligada a cambiar a última hora el escenario a L’Alqueria del Basket, ya que el Roig Arena estaba descartado porque su piel interior estaba vestida en modo concierto para el espectáculo de Loquillo. Desde las once de la mañana, una hora antes de la apertura prevista, la cola de aficionados llegaba desde la puerta de entrada de L’Alqueria hasta la Avenida Hermanos Maristas. Casi 500 metros en fila india.


Así ha sido la jornada de puertas abiertas del Valencia Basket.

Así ha sido la jornada de puertas abiertas del Valencia Basket.

EFE

La entrada tuvo que realizarse, obligatoriamente, por turnos. Teniendo en cuenta que en la grada de la pista central de la ciudad deportiva taronja caben 400 personas y que fueron tres las entradas de seguidores, más de 1.200 personas participaron en la jornada de puertas abiertas. Un récord de asistencia en este mismo evento. Los aficionados que pudieron entrar en el primer turno tuvieron la fortuna de presenciar los últimos minutos del entrenamiento del equipo de Pedro Martínez, donde los jugadores improvisaron un concurso de tiros desde medio campo. Tras pasar a la final, Badio, Reuvers y Montero, fue el dominicano el que se llevó el título en la final al meter un segundo lanzamiento. Su premio, la ovación general. López-Arostegui, que ha sido baja por sus problemas musculares en las últimas semanas, entrenó con normalidad con lo que si no hay ningún contratiempo de última hora, el técnico catalán tendrá que volver a hacer tres descartes técnicos para el partido de mañana con el MoraBanc Andorra. El último de 2025 en la ACB.

El momento más esperado por los más pequeños llegó con la firma de los jugadores y de Pedro Martínez. Con la afluencia de público masiva, y unas 800 personas esperando en la calle para el segundo y el tercer turno, el club intentó agilizar lo más posible las firmas pidiendo en más de una ocasión por megafonía que se limitaran las peticiones de fotos por empatía al resto de aficionados que estaban esperando. A los que, por cierto, se les pedía lo mismo cuando llegaba el momento. Las postales de ese momento de cercanía fueron muchas. Desde el regalo que se llevó Kameron Taylor, en forma de foto enmarcada, a la petición de aficionado a Pedro Martínez, en tono de broma, para que recomendara a Rubén Burgos que convocara a las jugadoras que le acompañaban. El catalán respondió con una sonrisa, con el panorama de que la petición versaba sobre cuatro niñas en edad que como mucho era infantil.

El mensaje de Josep Puerto

Ese aspecto, el de la conexión con los aficionados, es el que quiso destacar el capitán Josep Puerto. Lo hizo, como mensaje de calado, para poner en valor que este tipo de iniciativas no tienen que perderse por mucho que el Valencia Basket haya crecido como entidad y se haya mudado a una casa más grande y moderna: «El club cada año va creciendo, solo hace falta ver las infraestructuras o las plantillas. Al final, creo que la esencia sigue siendo la misma y creo que el club sigue intentando hacer estos eventos para que siga siendo un club familiar. Es una de las cosas que siempre caracterizó a la Fonteta, que la gente lo vivía mucho. Un club grande pero donde la afición estaba muy cerca de los jugadores y eso a lo mejor en otros clubes más grandes no ocurre, o clubes top de España. El club va por buen camino ahora en este cambio al Roig Arena».

El gran momento deportivo del equipo es un vaso comunicante con una grada que no ha visto perder un partido masculino de su equipo, puesto que la única derrota llegó en el encuentro a puerta cerrada contra el Hapoel.

«Estamos contentos por ilusionar a la afición pero también sabemos que, por ejemplo, en la Euroliga el penúltimo está a tres victorias. Al final la Euroliga es muy larga, aún queda mucho, así que obviamente estamos contentos porque vamos por un buen camino pero aún no está nada decidido». manifestó el capitán taronja. Un mensaje de ilusión pero también de prudencia que se alinea con las ruedas de prensa de Pedro Martínez cuando habla de la gestión de expectativas.

Lo que tiene claro Puerto es que las señas de identidad «que estamos mostrando» son las que no deben perder como equipo en lo que resta de temporada. Algo que va más allá de ganar o perder partidos: «El competir siempre, darlo todo en la pista y creo que eso es lo que la afición realmente más valora. Obviamente también entiendo que es un baloncesto rápido, atractivo, que lo intentamos hacer, pero yo creo que lo que más valoran es ese esfuerzo y ese gen competitivo».

«Tenemos un fortín en el Roig Arena y creo que el ambiente que hay es muy bueno. Está todo yendo muy bien, así que esperemos que esto vaya a más», reconoció el valenciano. Cuando fue cuestionado sobre un mensaje que le quisiera transmitir a la afición taronja para el 2026, como capitán del Valencia Basket, no dudó a la hora de contestar: «Seguiremos compitiendo, sin dar nunca un partido por perdido y creo que eso es lo mejor que les podemos dar. Al final, hay partidos más complicados otros más fáciles pero lo que depende de nosotros es el competir siempre».

Mañana será una buena ocasión para mostrar todo eso una vez más, en la visita del MoraBanc Andorra para disputar el último partido del año natural en la ACB. Puerto, avisó del partido trampa: «Es un equipo que no empezó muy bien pero que ahora se está recuperando. Ahora tiene mejores sensaciones y jugadores como Evans que está en un gran momento. Los equipos de Joan Plaza se caracterizan por ser muy aguerridos y seguro que va a ser un partido difícil».