Quedan dos sesiones y media de bolsa en 2025, lo que equivale a 22 horas de mercado. A falta de tan poco tiempo, ya se puede afirmar que el Ibex 35 vivirá su segundo mejor año de la historia, ya que en los próximos días lo esperable es que el volumen de negociación caiga. A lo largo de este año, el índice español acumula una subida del 48,11%, que le convierte en el líder de todas las bolsas europeas. Esto supone quedarse a algo más de seis puntos porcentuales respecto a su mejor registro, el de 1993, cuando alcanzó una rentabilidad del 54,20%; y más de seis puntos porcentuales por encima de su tercer mejor registro, el de 1996. Aún existe la posibilidad, aunque difícil, de superar la barrera del 50%.

Y es que la bolsa española ha vivido un gran año bursátil. Pocos podían anticipar lo que iba a venir por delante hace justo 365 días. Los bancos, una vez más, han sido los motores de este hito, con Banco Santander (+124%), Unicaja (+118%), BBVA (+109%), CaixaBank (+98%), Bankinter (+84%) y Banco Sabadell (+78%) entre los valores que más han subido. Solo tienen por delante a Solaria Energía (+126%) e Indra (+178%).

En comparación con el resto de índices europeos, el MIB italiano es el segundo con mejor rendimiento en el año, y aún así se queda a casi 18 puntos porcentuales de diferencia (+30,5%). El siguiente es el Dax alemán, con un alza del 22,2%; el FTSE 100 inglés, con un 20,8%; y el Cac 40, con un 9,8%. El EuroStoxx 50 acumula una rentabilidad en el año del 17,4%. En cualquier caso, la cifra del Ibex 35 también está muy por delante de la bolsa estadounidense, con el Dow Jones subiendo un 14,6% en 2025, el S&P 500 avanzando un 17,8% y el Nasdaq subiendo un 22,3%.

«A corto plazo, la última muestra de fortaleza ha sido la superación de la resistencia de los 17.000 puntos», afirma Joan Cabrero, analista técnico y estratega de elEconomista.es, que sigue advirtiendo que pese a este sesgo alcista dominante, «no se elimina la posibilidad de que el mercado necesite tomar aire tras el intenso tramo de subidas vivido en las últimas semanas». Argumenta que sería «perfectamente sano y coherente» que el selectivo optara por digerir parte de las ganancias antes de consolidar los 17.000 enteros como un nuevo soporte. «Desde un punto de vista técnico, no sorprendería ver al Ibex buscar apoyo en la directriz alcista de aceleración que discurre por la zona de los 16.200 a 16.175 puntos», añade. Por ello, un ajuste así encajaría plenamente dentro de una estructura alcista de fondo y sería, afirma, «lo mínimo exigible antes de plantear nuevas compras con un mayor margen de seguridad», añade.

El Ibex también lidera la semana

Centrándonos en lo que ha sido la semana, el Ibex 35 ha cerrado con subidas del 1,39%, hasta los 17.172,90 puntos, impulsado, de nuevo, por Solaria (+6,9%), Indra (+3,8%), Rovi (+3,5%), Merlin Properties (+3,3%) y Grifols (+3%). En el lado contrario, quienes más han caído han sido Enagás (-2,5%), Ferrovial (-2,4%), Telefónica (-1,3%) y Puig (-1,3%).

Todo ello en una semana más corta de lo habitual, con tan solo dos sesiones y media, por el festivo de Navidad y el día de San Esteban, en el que las bolsas europeas no operan, pero en la que sí ha habido noticias de interés. Una de ellas tiene de protagonista a CaixaBank, porque ha ejecutado casi el 19% de su programa de recompra de acciones tras la quinta semana desde su puesta en marcha. El importe máximo de este es de 500 millones de euros. Entre el 19 y el 23 de diciembre, el banco ha adquirido 1.260.055 títulos a un precio medio ponderado de 10,3926 euros por acción, lo que supone un desembolso de 13 millones de euros.

En el resto de bolsas europeas ha dominado la calma, y estas encaran las últimas sesiones del año en positivo. El EuroStoxx 50 ha subido un 1,1% gracias, entre otras, a Deutsche Bank (+4,7%), Nordea Bank (+3,1%), Deutsche Boerse (+2,9%), Airbus (+2,9%) y BBVA (+2,9%). En el lado negativo, encontramos a Argenx (-3,5%), L’Oreal (-3,2%) y Volkswagen (-2,8%). En el resto de índices han cerrado la semana también en verde, con el MIB subiendo un 1,2%, el FTSE un 1%, el Cac un 0,2% y el Dax un 1,1%.

En cambio, la renta variable estadounidense sí que ha abierto este viernes y ha cerrado en positivo tras una gran semana para la tecnología, con el Nasdaq liderando las subidas (+2,7%), seguido del S&P 500 (+2,2%) y el Dow Jones (1,6%). Precisamente la tecnología ha sido noticia, ya que un informe ha apuntado que Nvidia ha dejado de usar sus procesos para fabricar chips avanzados 18A de Intel.

El martes también se publicó el dato del Producto Interior Bruto (PIB) de Estados Unidos para el tercer trimestre. La economía estadounidense creció un 4,3% anualizado entre julio y septiembre, muy por encima del 3,2%-3,3% esperado por los analistas. Este indicador también es superior al 3,8% del segundo trimestre, cuando el PIB fue fuerte por el efecto de la política comercial de Donald Trump y por la gran inversión en Inteligencia Artificial. Se trata de la lectura más elevada en los últimos dos años. «Si bien las preocupaciones sobre el mercado laboral, los aranceles y la inflación siguen en aumento, la economía sigue desafiando a sus escépticos con un avance lento», explican desde eToro.

Por otro lado, el día de Nochebuena se dio a conocer el dato del paro de EEUU. Las solicitudes de subsidio por desempleo en EEUU cayeron a 214.000 esta semana, 10.000 menos de lo previsto por los analistas. El dato apunta a una resistencia del empleo, en un mercado con pocas contrataciones y pocos despidos, aunque suele ser más volátil en plena campaña navideña.

Todo esto sucede en un contexto en el que el mercado de bonos también está siendo noticia. Y es que la rentabilidad del bund a diez años se sitúa en el 2,86%, su máximo de 2025, y un nivel no visto desde hace dos años. El diferencial respecto al bono español ha caído a 45 puntos básicos, al nivel de hace 15 años. Si se compara con el bono de EEUU, la prima de riesgo se sitúa en los 129 puntos básicos, niveles de julio de 2023.

En otros mercados, el oro sigue subiendo hasta los 4.512 dólares, habiendo alcanzado en la madrugada de este viernes un nuevo máximo histórico, situándolo en los 4.529,78 dólares. Un hito que también ha conseguido la plata, alcanzando la barrera de los 75,10 dólares. De esta forma, los metales continúan su racha alcista por la previsión de que la Reserva Federal (Fed) pueda volver a reducir los tipos de interés el próximo año, un factor favorable para ambos materiales al ser considerados un valor refugio. Por otro lado, el barril de Brent avanza hasta los 62,24 dólares, en medio de las restricciones a las exportaciones de crudo venezolano, y el euro baja hasta los 1,177 dólares.

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