Las finales de la 34ª edición del Torneo Bankoa ABANCA-DV, programadas esta mañana a partir de las 11.00 horas en el frontón Beloki … de Zumarraga (ETB4), recién pintado para la ocasión, parten con un contratiempo inesperado de última hora. Una inoportuna infección en la boca apea del cartel a Beñat Zubizarreta, clasificado para la final sénior junto a Unax Landa. Le sustituirá Beñat Apezetxea, el mejor de los dos delanteros perdedores en semifinales, criterio marcado por la organización.

Presenta un flemón importante. «He estado con el médico y con el dentista. Estoy con medicación para tratar de recuperarme», señaló este viernes el ataundarra a los organizadores en un gesto de deportividad y caballerosidad. Quería apurar plazos. Buscaba un milagro. No ha sido posible. Renunció por la tarde.

La juventud es el denominador común de los diez protagonistas de las finales. La evolución de varios de ellos alimenta la esperanza de futuro de los pelotazales que siguen de cerca el campo aficionado o incluso la de aquellos que se asoman de forma esporádica.

Las actuaciones individuales de Harkaitz Murua en la jornada de semifinales del Atano III y de Unax Landa en la cita del Beotibar contribuyen a creer en sus posibilidades. Enara Gaminde, por su parte, deslumbra allá donde juega. Van hacia arriba. Es la mejor señal. Ojo también a quienes les rodean, entre los que asoman pelotaris de poder algunos y de clase otros. Aspiran a coger el relevo de sus ídolos, como ha sido siempre en la pelota, como es ley de vida.

La sustitución obligada en la final sénior supone tristeza, pero no resta emoción al partido que cierra el programa. Eñaut Lizeaga forma una pareja potente con Aingeru Bernaola, lo mismo que Beñat Apezetxea en compañía de Unax Landa. Cada una posee sus puntos fuertes. Tratarán de imponerlos.

El menor de los hermanos Lizeaga ha estado pendiente en las últimas semanas de su hombro derecho, de una pequeña rotura de fibras que ha requerido tratamiento. El miércoles acudió al médico. Ha dado el visto bueno.

Consumado voleista, buen sacador y poderoso, le corresponde marcar el ritmo que le interesa. Cuenta para ello con la ayuda de Bernaola, quien afronta su tercera final en este torneo y dentro de la misma categoría. Perdió las dos anteriores, la primera con Iker Egiguren de compañero por un ajustado 22-19 y la segunda al lado de Ekhi Irribarria el año pasado por un todavía más apretado 22-20. Rocoso como pocos, sueña con que a la tercera sea la vencida.

Competencia no le va a faltar. Unax Landa ha dado un salto de calidad en los últimos meses. Por fin ha encontrado la vía correcta para aprovechar dos brazos interminables, dos verdaderas palancas. Si Lizeaga y el oiartzuarrea figuran en la nómina de futuribles de Baiko, Beñat Apezetxea pertenece a la de Aspe.

Todavía se frotan los ojos

Algunos de los que vieron en acción a Harkaitz Murua en semifinales se frotan aún los ojos. Y eso que hoy se cumplen tres semanas de aquella tarde. Sotamanos, dos paredes, saques envenenados, dos o tres besagain sorprendentes, ganchos, paradas al txoko… Repertorio variado. Aunque quien lo ha hecho una vez posee capacidad para repetir, no será fácil verle de nuevo con tal grado de inspiración.

Viéndole jugar de esa manera la pregunta es obligada: ¿qué hace en la categoría de promesas? Le faltaba un resultado de talla para llevarlo arriba. Ha respondido sobre la cancha, el único espacio que da y quita razones. Juega con Julen Salaberria, el zaguero de los gemelos de Goizueta, frente a Iker Izagirre y Eñaut Moto, quienes llegan a la final sin sacar ruido pero con fe en sus posibilidades, en su solidez, en su defensa.

Abre el cartel una interesante final del cuatro y medio entre Laia Salsamendi y Enara Gaminde, quienes repiten su duelo en la Liga de Naciones. Aquel sonrió a la vizcaína, dominadora de los torneos de mujeres durante 2025. Una y otra son elegantes. Manejan las dos manos, si bien Gaminde posee una zurda muy solvente desde atrás además de una técnica a la hora de sacar que no tiene nada que envidiar a las de los grandes especialistas. Es una delicita verle cómo se lanza.

Moto, cuarto finalista alavés tras Prado, Mendinueta y Goikolea

Eñaut Moto es el cuarto manista alavés que alcanza la final en las 34 ediciones disputadas del Torneo Bankoa ABANCA-DV. Los cuatro han llegado además en categoría promesas. Hacía trece años que no había ningún finalista de este territorio. El de Legutio recoge el testigo de Iker Prado (2001), Aitor Mendinueta (2009) y Jon Goikolea (2012). El balance acumulado de los tres anteriores es positivo: ganaron dos (Prado y Mendinueta) y perdió uno (Goikolea).

Zaguero natural de Santa Cruz de Campezo, Iker Prado logró la victoria 22-13 con Asier Berasaluze de compañero frente a Aratz Mendizabal y Javi Oteiza en el Beotibar de Tolosa. Posteriormente, jugó un tiempo en las filas de Frontis. Mendinueta, delantero rocoso nacido en Gasteiz, vinculado a Maeztu y cuya madre era de Lizartza, figura también en el palmarés de esta competición tras imponerse 22-16 junto a Andoni Aretxabaleta en la final de Zumarraga a Joseba Ezkurdia e Ibai Arratibel. Peor suerte que los dos anteriores corrió Goikolea, pelotari de Amurrio. Cayó 13-22 en el partido por las txapelas en compaía del segurarra Xanet Imaz contra nada menos que Darío y el oiartzuarra Ander Imaz.