El panorama musical y la crónica social española se han visto sacudidos por la aparición de David España, un joven madrileño que ha decidido romper su silencio para reclamar una identidad que, según afirma, le fue negada durante décadas. El protagonista de esta historia asegura ser hijo biológico de Juan Antonio Jiménez Muñoz, el legendario vocalista y compositor conocido como El Jero, cuya huella en el grupo Los Chichos marcó un antes y un después en la rumba flamenca. Tras años de discreción y búsqueda personal, David ha decidido llevar su testimonio a la luz pública, impulsado por la necesidad de ser reconocido legalmente como heredero legítimo del icónico artista fallecido en 1995.

La historia se remonta a principios de los años ochenta, cuando, de acuerdo con el relato del demandante, su madre mantuvo una relación extramatrimonial con el músico en pleno apogeo de su carrera. David España sostiene que su existencia no era un secreto absoluto en los círculos más íntimos del cantante, pero que las circunstancias familiares de la época impidieron que se formalizara su paternidad. Ahora, con el respaldo de pruebas documentales y el testimonio de personas que habrían sido testigos de aquel romance, el joven ha iniciado una batalla judicial en los tribunales de Madrid para que su apellido coincida finalmente con su árbol genealógico.

Este proceso judicial no solo busca una satisfacción emocional o un cambio en el Registro Civil, sino que abre la puerta a una compleja disputa por los derechos hereditarios y el patrimonio intelectual de una de las figuras más prolíficas de la música española. El parecido físico entre David y El Jero es un argumento recurrente en el debate público, aunque la última palabra la tendrá la ciencia y la justicia. Mientras los hijos oficiales del artista mantienen una postura reservada ante la situación, el demandante insiste en que su único propósito es cerrar una herida abierta y obtener el lugar que le corresponde en la historia de una de las sagas más queridas del país.