Juan Carlos Ferrero reconoció, en una entrevista con el diario deportivo español Marca, sentirse «dolido» por la ruptura con Carlos Alcaraz, aunque con una «sensación de tranquilidad y de haber hecho los deberes», y desveló que no cierra la puerta para volver a trabajar con él en un futuro.

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«Es verdad que cuando se acaba un año se tienen que ver ciertas cosas a nivel de contratos y como en todo contrato nuevo, de cara a lo que es el año siguiente, había ciertas cosas en las que no estábamos de acuerdo. Como en todos los contratos uno tira para un sitio y los otros para el otro. Desde el entorno de Carlos piensan en lo mejor para él y yo desde el mío en lo mejor para mí», confiesa el campeón de Roland Garros 2003.

«Ha habido ciertos temas en los que no hemos estado de acuerdo las dos partes. Puede ser que se hubieran podido salvar si nos hubiéramos sentado a hablar, pero al final no nos hemos sentado y hemos decidido no seguir. Esto es realmente lo que ha pasado. Hay puntos en los que no voy a entrar en detalles, pero en los que no hemos estado de acuerdo y al final hemos separado nuestros caminos», opina.

«Luego cuando uno está arriba los objetivos son diferentes y ya no tienes tantos puestos a escalar ni tantas cosas que enseñar. Lo llevas más a un camino de enseñanza poco a poco. Al principio, la enseñanza siempre es más rápida y generosa. En el momento que fuimos superando esas etapas pues todos los torneos tan importantes que han llegado son momentos inolvidables. Cada Grand Slam que hemos ganado, sobre todo el del último Roland Garros, que fue el más complicado. Me quedo con todo lo positivo», apunta.

«Cuando yo llegué él era un jugador que tenía unas capacidades impresionantes técnicas, físicas y también mentales, y entre todo el equipo hemos sido capaces de llevarlo hacia arriba. Y él nos ha dado absolutamente todo para aprender y para trabajar y para seguir adelante. Yo he tenido suerte de encontrar a la persona capaz de hacer todo eso al nivel de Carlos. Yo creo que los dos estamos agradecidos de habernos encontrado», confesó.

«Desgaste cuando pasas tanto tiempo pues siempre hay un poco. Creo que el viajar tanto, el pasar tanto tiempo fuera de casa, ese tipo de cosas, a uno le va desgastando. El poner palabras nuevas, formas de decir las cosas con el mismo objetivo pero de diferente manera. Y una de los métodos para evitar el desgaste era este», desvela.

«Me he dejado el alma en este proyecto. Creo que he invertido muchísimo tiempo, muchísimas ganas, mucho trabajo, y creo que ha sido importante encontrar el equipo y las personas que me dejaran hacerlo. Cuando entramos, con 15 años, ves al jugador, ves lo bueno que es, ves el potencial, pero no te imaginas todo lo que se viene. Se trabaja para ello, con mucha ilusión, pero siempre es complicado ver los sueños hechos realidad. Me quedo con una sensación de tranquilidad, de haber hecho los deberes y espero que piensen un buen trabajo», destaca.

«Creo que tal vez los dos necesitamos un tiempo para acabar de asimilar esta ruptura. No es algo tan fácil. Ahora mismo yo estoy dolido. Estas relaciones son complicadas de dejar de un día para otro. Y tiene que pasar un tiempo de duelo. Y, sobre todo, supongo que también me dolerá cuando lo vea jugar en los torneos. Ahí entran muchas experiencias vividas. Creo que va a tomar un tiempo», comentó.

«Con la relación que hemos tenido cerrar la puerta definitivamente no sería lógico ni con él (Alcaraz) ni con el equipo. Yo quiero terminar bien con ellos. No estar de acuerdo en ciertos puntos no significa que no sigamos siendo amigos ni que no mantengamos muy buena relación. Le deseo a Carlos lo mejor y creo que tiene posibilidades de ser el mejor tenista de la historia. Es algo que he dicho en muchas ocasiones. Y, aunque no esté yo, tiene a gente alrededor que le puede preparar muy bien», concluye.